martes, 22 de enero de 2008

Lo que pasó el lunes

El lunes Dick llegó a PUK con la intención de hablar con las tres por separado: con Sophia (que fue secretaria antes que Debbie y antes que Amina), con Debbie y, por último, conmigo. Mientras hablaba con Sophia en la sala de edición, llegó Philippa con los peques de Dick y estuvimos hablando un poco del contrato. Lo había traído consigo un poco para que viera que existe, pero era una versión como a sucio y ni siquiera me la dio a leer. Dijo que me la mandaría por email para que la leyera, la imprimiera dos veces y la firmara. Cuando le pregunté si el contrato era legal por estar yo bajo el sueldo mínimo, se quedó perpleja. Tuvo que coger la calculadora para comprobar que trabajar 40 horas por 600 libras no llega a las 5.52 libras/hora que se supone que es el mínimo legal. Le dije que yo no pensaba firmar nada que fuera ilegal, así que se apresuró a decirme, sin tener ni idea de lo que hablaba, que sí era legal y que le preguntara a Dick.

Tras la conversación de Dick con Sophia, que coincidió casi con el fin de la mía con Philippa, ya era la hora de comer así que hicimos una pausa y Sophia nos cotilleó un poco lo que había hablado con Dick. Sophia es la que más confianza tiene con él (junto con Allan) porque se conocen desde hace más tiempo. Es una chica de unos 24 ó 25 años, rubia, de ojos grandes y azules, y es pura energía y entusiasmo. Es una de estas personas admirables que llenan una sala con sólo entrar en ella. Cuando renunció a su puesto como secretaria, una de las razones que alegó fue que había una total ausencia de comunicación entre ella y Dick, y desde entonces este está muy concienciado con eso, o lo intenta. Una de las cosas que Dick le dijo en la reunión es que pretende mejorar ese aspecto en la empresa, pretende potenciar la labor y el sentimiento de equipo y pretende ofrecer incentivos a los trabajadores.

Después, le tocó a Debbie hablar con él. El otro día, cuando se reunieron y ella le dijo que se iba, ella le soltó a él tal discurso de cómo tenía que mejorar la empresa, de todo lo que podía hacer y de cómo podía motivar a la gente, que a Dick le dio un repentino ataque de afecto por ella y le pidió que se quedara. No le ofreció más dinero, pero sí le ofreció una de las cosas que Debbie anhelaba hacer: tomar parte en las labores creativas y de producción, de las que siempre estaba excluida por ser, simplemente, la "secretaria". Debbie, con la que estos días me llevo de cine y nos lo pasamos genial en la oficina, se lo está pensando. Dice que lo que le hace más difícil el irse es el repentino cambio de actitud de Dick: de pronto está mucho más amable, mucho más respetuoso, mucho más complaciente... Creo que su aportación al cambio de actitud de Dick ha sido muy importante, y sin duda han contribuido las continuas conversaciones con Sophia y, tal vez, su altercado conmigo. El caso es que Dick se ha parado a pensar, y esa no es mala cosa.

Cuando me reuní con él en la sala de edición, lo primero que me preguntó fue qué tal mi fin de semana, a lo que le contesté que bien y le pregunté por el suyo. Pareció quedarse sorprendido por que le preguntara por el suyo, y me lo contó de arriba a abajo... XD Quizá lo hizo para romper el hielo, porque cuando acabó fue directo al grano:

—Y sobre lo del otro día, ¿pensaste en algo? ¿Tomaste alguna decisión?

Se me agolparon en la cabeza tropecientasmil cosas que tenía pensado decir, pero de pronto me sentí un alma caritativa y sólo le dije lo siguiente:

—No he tomado ninguna decisión drástica —nos sonreímos los dos—, pero realmente apreciaría —y remarqué mucho esta palabra— que no tardases años y años en pagarme, y que cuando lo hagas no me pongas delante un cheque con una cantidad muy inferior a la que espero y sin ninguna explicación en absoluto.

A esto no respondió nada. No intentó excusarse. Simplemente lo escuchó y espero que haya tomado buena nota mental. Inmediatamente pasó a hablar de cómo me van a pagar y cuándo, alegando que ahora será mucho más fácil y rápido dado que ya tengo la cuenta. Aproveché para decirle que me deben dinero de noviembre y lo apuntó, pero me da la risa a mí de sólo pensar que se vaya a acordar de pagármelo. En fin. Más paciencia.

También le pregunté por el contrato. Por lo visto (y lo he verificado) es legal estar bajo el mínimo siempre y cuando el contrato sea como interno (aprendiz). En estas condiciones, puedes estar un año sin cobrar o cobrando una miseria. Aún no he visto la duración de mi contrato, pero estoy viendo que me va a entrar la risa tonta cuando lo vea, y que voy a tener otra charla con Dick para evitar problemas de comunicación entre nosotros. Volvió a remarcarme que quiere intentar evitarlos, especialmente conmigo. Creo que se refería a que mi mediocre nivel de inglés no me permite comunicarme con él todo lo bien que sería deseable. Pues eso, que ya le dejaré yo bien claro que un año no voy a estar en estas condiciones, y que no me diga que está "pissed off" si busco otro trabajo.

Me estuvo contando todas las buenas intenciones que tiene (reuniones semanales, incentivos, etc.) para fomentar el bienestar de sus empleados y la motivación de los mismos, para que esto repercuta en una mejor y más efectiva producción.

Me dijo que habló con su primo de nuevo para que yo fuera durante una semana a la empresa de animación en la que trabaja para aprender de ellos. Aún no hay fecha a la vista, pero no se olvida, y eso es bueno.

Me dijo que a partir de ese día yo entraría a las nueve y media a trabajar, en vez de a las nueve. Eso es genial, porque la hora de pausa para comer siempre la paso frente al ordenador y acabo trabajando nueve horas. Esto se lo tengo que agradecer a Debbie, que es la que se quejó al respecto. Bien por ella. En principio, Dick dijo que lo haría durante el mes de enero a modo de prueba, a ver si iba bien. Y si iba bien, que siguiera así.

También espera que la situación de la empresa mejore. Hasta ahora, por lo visto, estaban aún cubriendo las pérdidas de los tres robos que sufrieron. Pero espera que a partir de ahora mejoren las cosas, porque además hay trabajos en perspectiva.

En fin, seguimos adelante. :) Muchos besos a todos.


4 comentarios:

Señor R dijo...

Yo tuve un jefe así que siempre estaba lleno de buenas intenciones y generaba grandes ideas sobre como mejorar las condiciones laborales, etc.....me tuve que ir al cabo de cinco años pq nunca cambiaba nada.... y sigue siendo el que era. Lo único bueno que tenía y tiene es que paga como un banco.....eso sí poco, no te vayas a creer :)

Anónimo dijo...

...Una imagen vale más que mil palabras...

...Pero como no puedo ponerla en el blog te la mando a tu correo! Creo que los que leen el blog estarán de acuerdo con ello...la subes?

Besos Marta!

Mars Attacks dijo...

Como diría Bridget Jones, ¡hurra!

Has desaprovechado una buena ocasión para decirle que también apreciarías realmente que ese mes de noviembre no se quedara por pagar ;)

Y que no hay mejor incentivo en una empresa que cobrar puntualmente y bien ;)

Pero bueno, si pasa lo que el Señor R dice, tampoco creo que aguantes allí más de la... próxima vez que te ocurra.

Un abrazo, encanto.

Marta dijo...

Señor R, no me extrañaría que a mí me pasara lo mismo que a ti, pero sin esperar cinco años... :D

Ruth, qué alegría verte por aquí. A ver si te pasas más a menudo. ;) Ya he publicado el dibujito, como podrás ver. :)

Mars, todavía estoy a tiempo, no creas que voy a dejar que se quede sin pagar el mes de noviembre. Ya llegará el momento de decírselo, no te apures. :) Y lo del mejor incentivo estuve a puntito de decírselo hoy, que casi surgió la oportunidad... Pero la guardé para la próxima ocasión. Ya caerá. :)

Gracias a los tres. :)

Besotes.