lunes, 1 de diciembre de 2008

¡Esto se acaba, chicos!

Pues nada, después de tanto tiempo sin publicar nada, sólo deciros que el blog se termina, como se termina la aventura londinense. Tras centrarme en animar durante dos o tres meses y mandar un currículum, y con la inestimable intervención de mi amigo Mars, me han fichado en Virtual Toys, empresa para la cual empezaré a trabajar en enero como animadora 3D.

Dejo, pues, Londres. Dejo, obviamente, PUK. Y dejo muchas cosas buenas que aquí he vivido, nuevos amigos con los que espero seguir en contacto, y unas cuantas anécdotas que contar por tierras castellonenses.

Me da pena irme, pero nuevas aventuras me esperan en la Comunidad Valenciana y espero que sean divertidas y emocionantes, como lo han sido las londinenses. También espero volver por Londres de visita con cierta regularidad, lo que me permita mi trabajo y mis ingresos. Una vez que sales de España, te das cuenta de que es muy fácil hacerlo, sólo hay que decidirse a hacerlo.

Un abrazo a todos los que me habéis leído. Ignoro aún si habrá nuevo blog en Castellón, aunque sospecho que estaré demasiado ocupada, al menos durante la primera temporada, pues hay miles de cosas que tengo que aprender para ponerme al día y cumplir con las expectativas que la empresa ha puesto en mí.

Nos vemos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Escocia (I)

¡Qué bella es Escocia! Un par de fotos para abrir boca:


Hace unos diez días que volví de vacaciones y aún no he recuperado el ritmo; ando dispersa y perezosa. Con la salvedad de que me he apuntado al gimnasio y ahora por fin muevo un poco el esqueleto y he dicho adiós a la vida sedentaria que he llevado durante el último año. ¡Gracias a Dios!

Os diré que los naranjos siguen creciendo. El segundo ya ha germinado también y ha llegado el momento de conseguir un par de macetas pequeñitas para sembrarlos en condiciones y sacarlos de su cunita de algodón. Ya haré más fotos. :)

Y ahora os cuento de las vacaciones, que fueron estupendas. Lo único que las estropeó un poco fue que tuvimos mal tiempo casi toda la semana, que estuvo lluviosa y tal. Pero teniendo en cuenta que hablamos de Escocia, ya no es sólo que no me esperase otra cosa, sino que hasta casi es más bonito verla así, en su estado natural, húmeda y gris y, pese a todo, indescriptiblemente hermosa. Acabábamos siempre empapados y teníamos que habérnoslas con los impermeables, paraguas y lo que cuadrara para que no nos calara el agua hasta los huesos, y en general nos las apañamos bien.

El viaje lo organizó mi hermano Pablo, que se esforzó por encontrar cosas bonitas e interesantes para ver, reservó vuelos, hoteles, coches de alquiler y en fin, que no puedo menos que agradecerle que no nos dejara a los demás (éramos en total 14 personas, entre familia y amigos) más que el deber de disfrutar de lo que nos rodeaba.

Salí a buscarlos a Stansted el viernes 15 de agosto, y como el avión se retrasó tuve que esperar un rato a que llegaran. Me alegré mucho de verlos a todos. Fue un placer volver a ver a mi familia, saludarles, besarles, y después ayudarles a lidiar con los ingleses. Mi papel oficial en la "excursión" a Escocia era de intérprete: era la única del grupo que hablaba inglés, y para la mayoría de las cosas me defendí bien.

Lo primero que tuvimos que hacer fue recoger los coches de alquiler. Con Europcar no hubo ningún problema: la oficina la tienen en el aeropuerto y el parking también, así que fue todo inmediato. Con ellos reservamos un vehículo de siete plazas, que resultó ser una Renault Space con cambio automático que aquello metía miedo. Los hombres del grupo la miraron tanto que ya la tenían aburrida. El segundo vehículo, una Ford Transit Tourneo de 9 plazas, la alquilamos con Sixt. Al contrario que Europcar, Sixt no tiene la oficina en el aeropuerto, cosa que descubrimos sobre la marcha, buscándola. Preguntamos en información y nos dijeron que tenían la oficina a varios minutos del aeropuerto y que teníamos que llamar para que nos vinieran a recoger. Así que si algún día reserváis con Sixt en Stansted, que lo sepáis. Sabiendo esto y teniendo una mínima noción de inglés para ser capaz de hablar con ellos por teléfono y entender dónde os van a recoger, no hay problema.

Recordé que me habían mandado los de Sixt un mensaje con el número al que había que llamar. Así que llamé, vinieron a buscarnos en una furgoneta y, como éramos nueve personas las que tenían que recoger, dieron dos viajes para llevarnos a todos hasta las oficinas.

Segundo problema con el que tuvimos que habérnoslas en Sixt: se requiere que en la cuenta sobre la que se va a hacer el cargo con la tarjeta de débito haya al menos el doble del importe necesario, para contar con él a modo de fianza (me pregunto qué habría pasado si nadie hubiera entendido lo que el tipo nos decía; seguro que no habríamos tenido ningún problema de este tipo. Al final, es mejor no hablar inglés o al menos hacerse un poco el loco...). Total, que ni mi hermano ni yo teníamos suficiente, así que tuvimos que llamar al resto del grupo, que aún estaba en Stansted en el otro coche (el de Europcar) esperando. Se perdieron y tardaron en llegar, pero al final, ya reunidos todos y con la tarjeta de mi tío con dinero suficiente para que los de Sixt se quedaran contentos, nos subimos a los coches y emprendimos, ilusionados, el camino hacia Escocia. Teníamos por delante 750km, pero mi hermano había organizado algunas paradas y una noche en un hotel al norte de Inglaterra para hacer el recorrido más descansado y ameno.

Llegamos al hotel aproximadamente a las doce de la noche. El hotel, situado en Stockton-on-Tees, era pequeño, del tipo de los Premiere Classe franceses, que son baratos y están lo suficientemente bien como para estar cómodos. No tenían baños en las habitaciones, sino que eran compartidos, pero como había varios pues no hubo ningún problema, ni siquiera con los demás huéspedes. Y así, a la mañana siguiente, más descansados y con ganas ya de ver cosas, pusimos rumbo a tierras escocesas.

Sigo mañana, que no quiero hacer el post kilométrico. :)

¡Besotes!

domingo, 10 de agosto de 2008

Los naranjos

Hace un par de meses, mi compañera de piso checa y yo plantamos dos semillas de naranja con la idea de tener un bonsai. Las metimos entre algodón húmedo dentro de un mini-tupperware que Ruth me dejó cuando se fue (gracias, Ruth :-) , y esperamos con impaciencia a que se produjera algún cambio. Todos los días destapábamos las semillitas para ver si habían crecido o algo, pero no veíamos que sucediera nada. Al cabo de un mes busqué por internet y me enteré de que suelen tardar un mínimo de dos meses en germinar, así que esta vez nos armamos de paciencia y seguimos esperando, confiando en que dentro de la semilla estuviera sucediendo el milagro de la vida. Ya no mirábamos todos los días, sino uno de cada tres o cuatro. Y de pronto, un día... ¡ahí estaba! Una de las semillas se había abierto y un flamante tallo verde, minúsculo, asomaba por un extremo. ¡Qué emoción! ^^

Aquí os dejo una foto. Con un poco de suerte, la otra semilla germinará pronto también. De hecho, pensábamos que lo haría antes porque es más grande y panzuda, pero a lo mejor tarda más precisamente por eso.


Ahora ya volvemos a mirar todos los días. :-D

¡Besos a todos!

miércoles, 6 de agosto de 2008

Los riesgos de decirle a alguien: "Aquí no se puede fumar"

Ya es bastante difícil tener el valor de decirle a alguien que deje de fumar en un sitio en el que no está permitido, pero es que si encima intentan asesinarte pues lo que queda, al final, es que hacen lo que les da la gana porque nadie se atreve a decirles nada. Porque puedes llamar a la autoridad competente, pero como se enteren de que has sido tú, no te libras del intento de asesinato o del asesinato consumado, ya puestos. ¿Qué le pasa a la sociedad esta? Cada día la entiendo menos.

Para los que no estén muy duchos en inglés, resumo:

El lunes, en un andén del metro en el que no está permitido fumar, un par de veinteañeros lo estaban haciendo sin ningún pudor en medio del gentío que siempre hay en los andenes a las siete de la mañana. Una señora les pidió por favor que dejaran de fumar. Los tipos la pusieron pingando y ayer, martes, todavía le regalaron unos cuantos "cumplidos". Hoy, aparentemente, la señora los vio de nuevo y ellos empezaron a gritarle y a soltarle improperios, y cuando ella les dijo algo como "a ver si crecéis", no se les ocurrió otra cosa que arrojarla a la vía.

La señora tuvo, pese a todo, mucha suerte: cayó muy cerca de un rail que podría haberla matado por electrocución de haberlo tocado; se rompió la muñeca al caer y se llenó de moratones, pero por fortuna no pasaba ningún tren (pasan cada dos minutos a esa hora); la gente a su alrededor reaccionó y la sacaron de la vía a tiempo mientras otros daban la alarma, con lo cual todos los servicios de metro se detuvieron durante un rato. Y ahora sólo le queda el susto y, lo peor, el miedo, que le durará siempre.

¿Quién es el guapo que se va a atrever ahora a decir a un fumador que deje de fumar en un sitio en el que no está permitido? Especialmente si pasan trenes cerca...

No es justo.


viernes, 1 de agosto de 2008

Solos

Dick, Allan y yo hemos estado solos toda esta semana, y bueno, lo llevamos bastante bien, al menos Allan y yo. A él le gusta la tranquilidad y el que haya poca gente a su alrededor, y disfruta desde siempre de su sala de edición únicamente para él, así que está acostumbrado a la ausencia de compañía.

Por mi parte, tal como esperaba ahora rindo el doble y me siento mucho mejor conmigo misma. La web está casi lista y estoy a punto de empezar las animaciones para las aventuras del equipo de PUK, con las que voy a disfrutar un montón. Como no paro de trabajar, ni siquiera he tenido tiempo de echar de menos a Keira. De vez en cuando, Dick, que está en la misma oficina que yo, rompe la monotonía y dice alguna cosa, normalmente sobre trabajo, aunque en general prefiere charlar con Allan que le entiende mejor. O también yo le puedo hacer alguna pregunta que otra sobre la web o lo que surja. Pero en realidad hablamos muy poco, con la excepción del primer día que estuvimos sin Keira, que él estuvo muy locuaz y le dio por contarme su vida entera. Cuando más hablamos es cuando ya es la hora de irme a casa, que comentamos un poco por encima cómo ha ido el día y lo que queda por hacer y tal. Tenemos una relación cordial y amistosa, lo cual tiene mérito teniendo en cuenta que la última vez que tuvimos una conversación "seria" casi le hago llorar, o esa impresión tuve (esto no lo conté en el blog porque tantas conversaciones "serias" eran redundantes ya).

Él no sé muy bien cómo lleva lo de estar sin secretaria, no le he preguntado. Todo lo que puedo decir es que se le ve estresado (como siempre) y que habla mucho por teléfono (como siempre). Yo intento echar una mano para que no lo convierta todo en un caos, porque el primer día la ordenada mesa de Keira ya se parecía sospechosamente al desastroso escritorio de Dick.

La verdad es que están siendo unos días divertidos y productivos. ¡Y en breve las vacaciones y a Escocia con mi familia! :-)

¡Besos!

jueves, 24 de julio de 2008

Keira nos deja

Hoy fue la despedida de Keira, que ha dejado un vacío más grande que ninguna antes y no sólo porque no le han buscado reemplazo y la oficina ahora está desierta, sino porque ha demostrado mucha profesionalidad, eficiencia y responsabilidad. Lo hizo muy bien, porque, a pesar de que se va porque no soportaba ya seguir en PUK, les hizo creer a todos que se iba para irse a Canadá. Y es cierto que se va, pero fue algo decidido a posteriori, cuando se vio en la necesidad de tener que decidir qué hacer con su vida si dejaba PUK.

Dick ha quedado muy complacido con el trabajo desempeñado por ella, y de hecho es la única que ha recibido un ramo de flores (¡y vaya ramo, casi no se abarcaba con los brazos!) de parte de PUK (iniciativa de Philippa, según Allan). La vamos a echar de menos.

Keira insistió durante toda la semana para que Dick le escribiera una carta de referencia para futuros trabajos. Quedó desolada cuando él le escribió tres tristes líneas en las que expresaba, entre errores ortográficos, que era muy maja y muy responsable y poco más. Habitualmente, para trabajos como el mío, una carta como esa acompañada de un showreel es más que suficiente. Sin embargo, para un trabajo como el de Keira es preferible que se especifiquen las tareas que tenía asignadas, si las realizó bien o mal y, en definitiva, un informe mucho más detallado que lo que Dick se había dignado a escribir. Y como Keira se mostraba tan decepcionada y no quería redactar ella su propia carta porque no sabía qué poner, escribí yo una nueva bastante extensa que ella acabó completando y corrigiendo. Al verla, Dick no pareció muy complacido, pero se la mandó a Philippa y, al dar esta su visto bueno, la firmó y finalmente Keira se quedó muy contenta con su carta de referencia, que espera le sea muy útil en Canadá.

Y bueno, ahora sólo queda ver cómo se desenvuelve PUK sin coordinadora de producción, secretaria, contable y todo lo que era Keira, que no era poco. Philippa tenía intención de empaquetarme a mí las cuentas (¡!), pero afortunadamente Dick dio muestras de querer asumir la responsabilidad. Cuando Keira le dijo esto a Philippa, casi le da un paro cardíaco.

Ahora sólo quedamos Allan y yo. Y Bernie, que estos días está en Francia de vacaciones y que viene por PUK sólo tres días por semana.

A ver qué pasa.

¡Besos!

miércoles, 23 de julio de 2008

Tarde en las carreras

A modo de despedida de Keira, que se va el jueves, hoy nos fuimos al Walthamstow Stadium a ver las carreras de perros. Fue idea de Dick, que estaba loco por ir porque, por lo visto, en agosto van a derribar el estadio para construir casas, así que aprovechando la coyuntura nos sugirió que fuésemos. Éramos Keira, Allan con su novia, Dick y yo. Dick se hizo cargo de todos los gastos.

Los galgos son preciosos, se ven muy cuidados y no parecen desgraciados ni nada de eso, pero de todos modos no me convence demasiado este tipo de prácticas. Engañan a los perros con un señuelo que pretende ser un conejo; va sobre raíles y es mucho más rápido que ellos, así que los perros se vuelven locos para cazarlo. La velocidad que alcanzan es tremenda, cuando pasan a tu lado apenas aciertas a ver una mancha borrosa. Pero parten del resposo y con esa repentina carrera fuerzan demasiado el cuerpo. Uno de ellos resultó lastimado y paró en seco en medio del circuito. Sentí mucha pena por él.

En medio del estadio hay un gran cartel que dice: "Los galgos son estupendos animales de compañía". Con esto pretenden animar a los espectadores a adoptar a los perros que ya se van haciendo viejos y no son tan veloces. Mucho amor no les tienen si se deshacen de ellos sólo porque ya no son veloces, lo cual es bastante triste.

La cantidad de dinero que se mueve en un lugar como este no es nada desdeñable. Se permite apostar desde 10 céntimos en adelante, así que incluso la gente con menos recursos puede caer en la tentación. De los que fuimos, yo fui la única que no aposté, porque encuentro que no hay forma más estúpida de perder dinero. Yo me limitaba a elegir a un perro al que animar, y lo animaba tanto o más que los que apostaban. La única que ganó algo fue Keira. Los demás perdieron algo de dinero, especialmente Dick, que apostó en todas las carreras. Eso sí, nunca más de una libra o una y media por carrera. Entre la gente que apostaba por los alrededores podía verse a gente manejando billetes alegremente. Está claro que la gente ahí no se limita a apostar ni 20 céntimos ni una libra ni dos.

Estuvo bien ir como curiosidad, y disfruté de un rato agradable con los compis, estuvo bien. Por lo visto, de los pocos estadios de carreras de perros que quedan por aquí este es el mejor equipado, o al menos eso es lo que dice Dick. También afirma que internet y las apuestas online han provocado el cierre del mismo; a la gente le da igual perder dinero en un sitio que en otro, con tal de perderlo.

Sea como sea, ha sido un día, cuanto menos, interesante.

Besos a todos.

lunes, 21 de julio de 2008

Titulitis

El tema de la educación en Inglaterra me tiene fascinada. No es que sepa gran cosa del tema: lo poco que sé me lo ha contado Keira, que hace poco que terminó sus estudios universitarios con la mejor de las notas: First Class. Yo había oído esto alguna vez, pero no sabía muy bien de qué iba, así que estuve interrogando a mi compañera hasta que más o menos lo entendí un poco.

Lo que hay aquí en Inglaterra es una titulitis tremenda. Más te vale tener estudios para encontrar un trabajo decente por estos lares, porque si no, lo llevas crudo. En las entrevistas te preguntan qué estudiaste, cuándo y las notas que sacaste, y les interesa incluso las notas que sacaste en lo que equivale aquí a la PAU. Todo el mundo pone en el CV estos datos, y por supuesto a qué Universidad has ido, y a qué instituto y todo eso. Y es que no es lo mismo estudiar en una Universidad que en otra. Basta ver el renombre que tienen las de Oxford y Cambridge, por ejemplo. Allí sólo accedes si has tenido las mejores notas en el instituto (College) y si tienes dinero.

Para entrar en la Universidad, aquí te hacen entrevista. En todas. Aquí no existe esa selección de carreras que hacíamos en la Universidad de Oviedo: bueno, primero Informática, y si no me cogen, Biología, y si no Magisterio. Aquí eliges una y mandas tu solicitud a varias universidades. Puedes tener suerte y que te coja la Universidad que tenías como primera opción (que suele ser la de mejor reputación), o puedes acabar en una Universidad mediocre que despierte la conmiseración de tus futuros posibles jefes. En Tokyo, por ejemplo, sucede lo mismo. Hay varias universidades, pero la de Tokyo es "la mejor". Y da igual que seas un crack: si quieres trabajar en Sony o en Toshiba o en Suzuki o en alguna de estas empresas gigantescas, o has estudiado en la Universidad de Tokyo o despídete.

Además, para estudiar en la Universidad necesitas mucho dinero. Unas 10.000 libras para estudiar tres años, que es el mínimo. Así que, cuando estás en el instituto, los bancos empiezan a mandarte atractivas ofertas de préstamos al mejor interés y a ofrecerte el oro y el moro para que acudas a ellos. Casi todos los estudiantes ingleses de más de 18 años están endeudados hasta las cejas. Eso sí, mientras estudian no tienen que devolver ningún dinero. De hecho, no tienen que hacerlo hasta que consigan un trabajo cuyo salario supere las 15.000 libras anuales. Pero hasta que llegue ese momento, los intereses se van acumulando, por supuesto, y llega un momento en el que estos superan la mitad de la deuda. Es otra hipoteca más, así que de momento personas como Keira ven lo de comprar casa así como muy, muy, pero que muy lejos. El caso es que los estudiantes tampoco se cortan de pedir préstamos y muchos de ellos pasan un año de sus estudios en el extranjero, o directamente estudian los tres años (o los que sean) en otro país. Puestos a endeudarse, pues hacerlo bien.

Pero lo que más me fascina de todo es que, si no acabas tu carrera de tres años (pongamos) en tres años, se considera que has fracasado y tienes que volver a empezar desde cero y pagarlo todo otra vez. Vamos, que como se te dé mal una asignatura, lo llevas claro. Por eso aquí todo el mundo acaba la carrera en el tiempo estipulado. Es que si no, directamente no acaban. Y además, más te vale estudiar mucho y sacar un First Class (máximo) o un Second Class alto, porque como saques menos, en las entrevistas te mirarán por encima del hombro.

En fin, que a mí este país cada día me asombra más. :D

¡Besos!

domingo, 20 de julio de 2008

Retomando el asunto

Cómo pasa el tiempo, he tenido esto abandonado unas cuantas semanas y apenas me he enterado. En fin, aquí estoy de vuelta y procuraré seguir posteando a menudo.

Lo cierto es que he estado trabajando bastante, centrada en un proyecto que tenía que acabarse a primeros de julio y que no me dejaba mucho tiempo libre. Cuando disponía de él, pues me dedicaba a seguir aprendiendo cosillas. Tengo Lightwave un poco abandonado también, pero he de retomarlo porque voy a tener que utilizarlo en PUK. He estado a todo trapo con After Effects, que me encanta, y ya he hecho mis primeros pinitos con Particle Illusion, que es una pasada para crear efectos como explosiones, fuegos artificiales y todo tipo de brillitos y destellos. También estoy descubriendo el Trapcode (plugin para AE), pero debido al shock de descubrir Particle Illusion, lo he dejado un poco de lado. Pero ahí estamos, poco a poco aprendiendo.

He hecho también, por iniciativa propia y con el fin de promocionar PUK, una animación en Flash muy divertida con el equipo como protagonista, y a Dick le ha gustado tanto que ahora quiere hacer una serie del mismo tipo, con capítulos cada tanto y todo eso. Por otro lado, ahora estoy creando una parte del showreel que aparecerá en la web, y estoy aprovechando para introducir algún efectillo. De momento no tengo la cabeza amueblada con efectos, así que mi creatividad está bastante mermada, pero todo llegará. Ahora me dedico a mirar showreels a tutiplén para ver cómo lo hacen los demás. Y por último, pues también estoy mirando Maya por mi cuenta para hacer una animación de un personaje, que espero acabar en unos días.

Y bueno, pues como veis, muy centrada en el trabajo y en mi propia formación. En realidad, resulta que ahora trabajo mejor en casa y en PUK trabajo mucho menos de lo que debería porque me concentro muy mal. Con el tema de que a Keira le gusta tanto hablar, no doy golpe, cosa que no me gusta nada. No me concentro, no rindo y no me siento bien. En cierto modo, y aunque nos llevamos de maravilla y es una compañera estupenda, casi agradezco el respiro que voy a tener a partir del jueves, que es su último día. Eso sí, voy a perder una gran fuente de cultura inglesa, porque Keira me ha explicado muchísimas cosas que ignoraba y además habla un inglés perfecto que me viene muy bien para practicar. Pero en fin, se va el jueves. De momento creo que no la van a reemplazar. Dick va a esperar un poco, porque PUK está bastante parado este mes y así se ahorra un dinerín. Estamos centrándonos en acabar la web para ver si eso ayuda a atraer más clientela.

Ya os seguiré contando.

Besos.

jueves, 5 de junio de 2008

Reunión en Southbank

Ayer tomé el metro al salir del trabajo para llegar a tiempo a mi cita con el nuevo jefe de Debbie. Habíamos quedado los tres en la cafetería de BFI en Southbank, muy cerquita del London Eye. El tiempo estaba horroroso y habría preferido mil veces quedarme en casa, pero cuando el deber llama, pues no hay nada que hacer. Por fortuna, el metro no estaba muy lleno y se viajaba bien. A partir de las seis ya no es hora punta y uno no tiene que encasquetar la nariz en el sobaco del vecino para poder hacerse un hueco. Aunque la verdad, comparado con el metro de Tokyo, empiezo a pensar que el de Londres no es nada, ni siquiera en hora punta.

La cafetería del BFI (British Film Institute) es bastante pija y cara. Debbie estuvo trabajando allí como camarera algunos fines de semana y le dieron el toque porque no llevaba el uniforme perfectamente planchado. Tal como es Debbie, lo dejó al día siguiente. :D

Es una cafetería muy grande. Lo que deberían ser sillas son mullidos sillones dispuestos alrededor de pequeñas mesas de cristal. Los sillones se disponen en grupos de cuatro más alguna butaca, que anda de aquí para allá según se la necesite. Lo primero que me llamó la atención al llegar fue que de los cuatro sillones que había en torno a la mesa que Debbie y su jefe ocupaban, dos estaban ocupados por chicas a las que no conocían. Básicamente, es de esos sitios en los que compartes mesa con desconocidos, lo cual resulta curioso al principio, pero se acostumbra uno enseguida. A mí no me llevó ni dos minutos. :D

El nuevo jefe de Debbie, Karl, es un tipo delgado, no muy alto, rubio y con ojos azules y muy hundidos. Estuve un rato mirando fijamente a sus ojos intentando adivinar qué había raro en ellos, y tras pensarlo creo que es que no tiene pestañas en la parte de abajo. La próxima vez que le vea, que creo que será dentro de dos fines de semana, os lo confirmo. :D

Y bueno, estuvimos hablando de la web y quiere rehacer el diseño porque el que eligió en su día ya no le gusta tanto, y ha encontrado una web que directamente quiere copiar, así que me ahorro el pensar demasiado en colorinos e historias. :) Es un tipo muy majo y me dijo que valoraba mucho todo el trabajo que había hecho, pero también es exigente con el diseño y si no está 100% contento con algo, lo cambia. Así que nada, empezaré de inmediato con el nuevo diseño, ahora que la nueva página está indexada en Google y funcionando, y dentro de un par de semanas iré a Brighton, en la costa sur de Inglaterra, a ultimar con él los diseños. Será bonito volver a ver el mar. :)

La reunión duró casi dos horas y luego cogí el metro de vuelta.

Fue muy divertido porque había tres adolescentes allí sentados en el vagón charlando entre ellos, un poco escandalosos como todos los adolescentes, y ya llegando a Walthamstow uno de ellos, de pronto, sin venir a cuento, miró a una chica que iba adormilada sentada enfrente de él, y gritó a pleno pulmón:

— ¡¡¡¡¡¡¡DESPIERTAAAAAA!!!!!!

Los primeros que se quedaron perplejos fueron sus dos amigos, que le miraron con una cara de susto increíble, se miraron el uno al otro, uno escondió la cabeza en la cazadora y el otro se levantó y se apartó dos metros e intentó contener la risa hasta que estalló en estruendosas carcajadas en medio del vagón. El que había gritado miraba alrededor con cara entre divertida y avergonzada, y le pidió perdón a la chica entre risas. La chica, a todo esto, seguía medio adormilada y no parecía darse mucha cuenta de que se lo había gritado a ella. El amigo que se había reído a carcajadas se fue para él diciendo que eso no se hacía, y el chico seguía como avergonzado y nos miró a todos los que estábamos allí, diciendo:

— Pero mira, él se ríe... y ella... y él...

Y lo cierto es que en ese momento estábamos todos conteniendo la risa, mirándonos unos a otros y, cuanto más nos mirábamos, más nos daba la risa. Lo curioso es que un grito así por lo general me resulta molesto y pienso en la poca educación que tienen y bla, bla, bla. Pero en este caso, por alguna razón, tal vez por la reacción perpleja de sus amigos o por la propia vergüenza que pasó el chaval, la situación se hizo tan cómica que todo el mundo acabó riéndose. Fue muy divertido.

Y bueno, poco más que contar de ayer. Respecto a los personajes, pues ya he enviado dos y uno de ellos ya ha sido modelado en 3D. Creo que estaban esperando que yo diera el visto bueno, porque nadie le puso pegas salvo yo: corrige la nariz, baja las rodillas, disminuye el iris y la pupila, cámbiale la forma del cuerpo porque parece una mujer, etc. Cuando finalmente me di por conforme y dije que ya me gustaba, casi pude oír los suspiros de alivio de los demás integrantes del equipo. De hecho, habría podido poner más pegas, pero tampoco quise ser tan perfeccionista, en primer lugar porque al chico que modela le pagan por horas, y en segundo porque yo no tengo nivel para exigir perfección a nadie. Y el modelo quedó muy aceptable. A ver el rigging. La verdad es que, si pudiera, me gustaría que me dejasen animar alguna escena. Supongo que tendría muchos problemas, porque no sé cómo manejar las colisiones entre objetos y demás, pero seguro que algo aprendía. En fin, poco a poco.

Troy ya me ha dicho que quiere que el siguiente personaje sea la chica. Así que a ver si hago la vista frontal y el perfil en estos días. No hay mucha prisa, porque se tarda un poco en modelarlos en 3D y texturizar y toda la pesca, y de momento ya tiene otro de los personajes listo para modelar.

Troy también me dijo que esta semana iban a enseñar el episodio piloto en varios sitios, a ver qué opina la gente. Para mí deja mucho que desear, pero bueno, nunca se sabe. Cruzo los dedos, como me dijo Troy que hiciese.

Ya os contaré. ¡Besos!

sábado, 31 de mayo de 2008

¿Estabilidad?

Pues parece que sí, que poco a poco mi situación se va estabilizando en PUK y en Londres en general. Ya no tengo la sensación continua de tener que tener la maleta lista para irme en un par de días vete a saber adónde a buscarme la vida. Si acaso, en un par de meses. XD

Ayer hablé con Philippa y me dio la feliz noticia de que ¡por fin! este mes ya cobraré el sueldo mínimo. Vamos, que ya casi soy mileurista (a falta de 33 euros), con lo cual no tengo mucho que envidiar a la mitad de los jóvenes españoles. :D Eso significa que cobraré más de lo que cobré nunca (con una excepción, y es cuando trabajé como técnica para IBM durante dos meses) y que podré ahorrar más de lo que nunca ahorré. El Animation Mentor se acerca. XD Y no es que el sueldo mínimo sea gran cosa, pero es lo que tiene derrochar poco y no salir de fiesta.

Y otra buena noticia: ayer vino Dick y me dijo que el lunes quiere tener una reunión conmigo para hablarme de reducir mi horario: quiere que trabaje de nueve y media a cinco y media. Mi cara de felicidad le hizo reír, pero ya dijo que lo hablaríamos con calma el lunes. Salir a las cinco y media implicaría para mí estar a las seis menos diez en casa... cosa que muy pocos londinenses pueden decir, porque tienen que coger metro, coche o lo que haga falta. Keira, sin ir más lejos, sale a las cinco de la oficina y se planta en casa a las siete. ¡Uf!

Así que me siento bien y me siento afortunada. Estoy trabajando en lo que me gusta, estoy aprendiendo todos los días algo nuevo orientado a lo que me gusta y me están pagando básicamente por aprenderlo, porque mis conocimientos actuales son lamentables. Tengo un horario muy bueno, vivo en una casa en la que estoy feliz y tengo unas compañeras encantadoras. Y además he descubierto que tenemos un parque muy grande a menos de diez minutos de casa, cosa que no sabía hace dos semanas. ¿Qué más se puede pedir? Si me dicen esto hace un año, me habría dado un ataque de la risa más tonta.

Por supuesto, ahora siento más presión. Dick nos cuida e intenta complacernos, y ahora nos toca a nosotros complacerle a él. Tengo que avanzar con la página de PUK, y tengo que aprender Lightwave y After Effects tan rápido como pueda. Así que a ver si ahora, más motivada, rindo más y mejor.

Keira, por su parte, sigue descontenta, y Dick sigue proponiéndole cosas para mejorar su situación. Parece ser que le va a pagar parte de la Travel Card, y ayer le preguntó si ahora Philippa era más amable con ella. Cuando hablé con Keira sobre esto, me dijo que sí, que vale, que era más amable, pero que ella notaba que era fingido y que eso no le valía. En ese sentido, yo soy más fácil de contentar.

En fin, ahora que (espero) llega el buen tiempo y tendré más dinero, supongo que iré más al centro, a conocer Londres y a los londinenses, así que os contaré más cosillas. La última vez que fui a Trafalgar Square fue hace unas tres semanas, y recuerdo que había un pobre hombre sin casa allí en medio, donde siempre se ponen los artistas para entretener al público y ganar unas monedas. El hombre este entretener entretenía, porque se quejaba a voces de que no tenía casa y la gente se paraba a observarle y a escuchar y a darle alguna moneda. Aquel día también pasé al lado de St. Paul´s Cathedral, que es muy bonita, pero no tuve oportunidad de entrar, así que cuando lo haga ya os hablaré más de ella.

Besos y hasta la próxima. :)

viernes, 16 de mayo de 2008

Residente en Londres

Ya soy residente oficial en Londres. Esta mañana me escapé de PUK durante un par de horas para hacer el trámite, y la verdad es que fue muy rápido y sencillo.

La embajada española en Londres está situada en Draycott Place, muy cerca de Sloane Square, una zona muy pija de la ciudad. Baste decir que allí está Tiffany&Co por si alguien se quiere tomar un desayuno con diamantes de esos de película, y que en sólo unos minutos se planta uno en Harrods.

Draycott Place es una calle estrecha con una hilera de casas típicas londinenses a cada lado. A primera vista no parece haber ninguna embajada por la zona. Yo imaginaba un edificio grande, bien diferenciado de las viviendas circundantes, pero resultó ser una (o varias) de ellas, entre las que destaca únicamente por las banderas situadas a la puerta.

Allí todo el mundo habla español, así que me sentí como en casa. :) Para incribirme como residente lo primero que me preguntaron fue si me iba a quedar en Londres más de un año. Por lo visto, si es menos tiempo o no hace falta o necesitas incribirte como otra cosa, no lo sé. El caso es que yo dije que sí que me iba a quedar, y el proceso fue coger número, esperar sentada a que el display marcara mi número, irme a la ventanilla correspondiente y entregarle mi documentación al amable chico que me atendió. Tuve la buena idea de imprimir los formularios desde la web del Ministerio y llevarlos ya cubiertos, de tal forma que evité tener que rellenarlos allí mismo y volver a coger número, puesto que se tarda un rato. Así que menos de un minuto después el chico me dijo que ya estaba, aunque al solicitar yo un justificante de la residencia tardó un poco más porque tuvo que introducir los datos en el ordenador sobre la marcha, cuando por norma general lo hacen a posteriori.

Y ya. Con eso ya soy residente. Poco a poco me voy estabilizando en esta ciudad y en un poco de tiempo más estaré tan loca como cualquiera de sus habitantes. :D

Por hoy no os cuento nada más. Sólo recomendaros la película "La cueva del perro amarillo", pero sólo a los que os gusten las películas no comerciales, lentas, con argumento simple y gran riqueza documental y cultural y con bonitos paisajes. La vi el otro día y me pareció muy bonita y didáctica.

Besos a todos.

jueves, 15 de mayo de 2008

Acuerdos y contratos

Hace dos días degollaron a un chaval de 22 años en plena Oxford Street, la calle de la que os hablaba dos posts atrás. Sucedió a las cuatro de la tarde, en medio del gentío. Cuando me lo contaron, apenas me lo podía creer. El tipo salía del McDonald's, creo recordar haber leído después, y otros dos tipos que le estaban esperando se le acercaron y puñalada al canto, tajada al cuello y desaparecieron entre la multitud. El cuchillo apareció en el suelo a algunos metros de allí. Me recordó a Santiago Nasar, a quien tengo bien reciente porque la semana pasada leí la versión inglesa de la "Crónica de una muerte anunciada", de Gabriel García Márquez. Una verdadera joya de libro.

El otro día, Sophia, que siempre está alegre como unas castañuelas, llegó blandiendo el periódico, conmocionada, y dijo que se iba a volver a Grecia, que allí no pasan estas cosas. Dice que aquí hay demasiados locos, que no hay ningún sitio seguro. Yo le decía que en España es parecido, que cada poco asesinan a alguien, y le pregunté si en Grecia no había asesinos. Dijo que igual alguien mataba a alguien una vez al año, a lo que respondí que quería irme a vivir allí. Keira todavía se reía hoy de la ingenuidad de Sophia, afirmando que lo que probablemente pasaba era que en Grecia no lo proclamaban a los cuatro vientos: "¡¡¡Alguien ha matado a alguieeeennnn!!!".

Pero en medio de Oxford Street y en medio de la multitud... Uf, da miedo.

Y hablando de asesinatos, a quien voy a matar yo es a Philippa. Hoy estuvo en PUK buena parte del día, y en cierto momento le pedí mi payslip, es decir, el informe de lo que cobré este mes, con sus impuestos y tal. Me contestó que lo tenía Dick, así que esperé a que este llegara. Cuando apareció, se lo pedí, y antes de que me lo diera, me dice Philippa:

—Vas a notar que cobraste de más, porque no sabía cuál era la cantidad y te puse de más.
Justo lo que me temía.
—¿Y por qué no me llamas para decírmelo? —le pregunté, enfadada.
—Te lo estoy diciendo ahora.
—Ya pero llevo quince días pensando que había cobrado cien libras más, y ahora resulta que tengo que devolver dinero.
—Bueno, son sólo 35 libras de diferencia.
Lo que me faltaba.
—Llevo quince días pensando que había cobrado cien libras más —repetí, cabezona.
—Yo le di el informe a Dick y se olvidó y ahora la culpa recae sobre mí...
—No es tan difícil coger el teléfono y decirme: "Mira, Marta, este mes te voy a pagar esto porque bla, bla, bla...", de verdad que no es tan difícil.
—Vale, de ahora en adelante cuando os ingrese el dinero en el banco os llamo y os explico cuánto os ingresé y por qué —concedió finalmente.
—Me parece perfecto.

Keira, por su parte, tuvo reunión con Dick de nuevo y cuando le dijo que quería irse, Dick se quedó a cuadros e insistió en que podía arreglarse.

—Mira, ¡me compré una agenda! —dijo, enseñándole una flamante agenda nueva en la que ya había escrito una línea y que seguro que no vuelve a usar más. La compró a sabiendas de que una de las cosas que Keira más deplora es su falta de organización y el hecho de que se supone que ella tiene que saber dónde está él y a qué hora tiene las reuniones con clientes y demás menesteres. En su firme propósito de mejorar, Dick le explicó cómo cree él que pueden mejorarse las cosas y al final la convenció para que se quede un par de semanas más, pese a la incredulidad de ella. También le preguntó qué más le gustaría hacer que la hiciera feliz, y ella le dijo lo de ir a más filmaciones. Dick le preguntó qué quería hacer exactamente y ella dijo que lo que cuadrara, así que él tomó nota y no me cabe duda de que va a intentar complacerla.

—¿Y qué más cosas te hacen sentir mal? —preguntó Dick.

Keira le habló también de Philippa, que cada vez que habla con ella la hace sentir mal, y le habló del contrato y de algún pequeño encontronazo más, y tras su reunión, Dick tuvo otra con Philippa en la que espero que le haya puesto un par de puntos sobre las íes, al menos.

Cuando terminaron, Philippa vino y le preguntó a Keira de buenos modos si ya le gustaba su contrato y si estaba dispuesta a firmarlo, a lo que Keira respondió que sí. Y luego vino a mí y me preguntó por el mío.

—El mío anda por algún email en alguna parte —dije—. Pero no pienso firmar nada que esté por debajo del salario mínimo —añadí con firmeza y cierta chanza.
—¿Y entonces cuándo piensas firmarlo?
—Cuando esté por encima del sueldo mínimo.
—Eso será el mes que viene, ¿no?
—Ah, ¿voy a tener otro aumento?
—Ah, no sé, lo tendré que consultar...
—Ah. Y por cierto, también estoy de acuerdo con algunas cosas que comentó Keira.
—Ok.

Al cabo de un rato:

—¿Y cuánto es el salario mínimo? —preguntó Philippa.
—No sé la cantidad exacta.
—Yo creo que ya estás por encima del salario mínimo.
—¿Qué estoy qué? —no muy segura de haber entendido bien.
—Por-encima-del-salario-mínimo —respondió lentamente, riendo.
—No.
—¿Cuánto es el salario mínimo?
—Deberías saberlo tú mejor que yo —le dije.
—Por eso te estoy diciendo que estás por encima.
—No, no estoy por encima —le dije—. Anda por 11.000 libras al año. Ya te lo diré exactamente, lo buscaré.
—Vale, y yo haré de nuevo tu contrato y si eso miras el de Keira y lo que quieras cambiar...
—Mándame la nueva versión de Keira y ya te digo si quiero cambiar algo más.
—Vale.

Y así quedaron las cosas.

A ver si es verdad que el mes que viene ya soy una trabajadora normal. Mal pagada, pero normal.

Mañana iré a la embajada a registrarme como residente. Por lo visto es un trámite necesario, pero ya os lo cuento con más detalle cuando vaya a realizarlo. Con un poco de suerte, en la embajada española hablan español y me entero de algo. :D

Besotes.

domingo, 11 de mayo de 2008

Unos mejor... y otros peor

Tenemos un tiempo precioso estos días. La temperatura es veraniega, brilla el sol, los pajaritos cantan y las palomas entran en cocinas que huelen a quemado. No puedo dejar de sorprenderme por la suerte que tuve al ir a España justo la semana que fui (19-27 abril), porque antes de esa semana hacía un frío que pelaba y cuando volví, cargada la maleta con ropa de verano que no me había traído previamente, empezó a apretar el calor y a despejarse el cielo de nubes que ya creía yo que estaban ahí pegadas con Súper Glue.

Da gusto levantarse por las mañanas para ir a trabajar y ver que hace un día precioso. Si fuese siempre así no creo que lo disfrutase tanto, y es que no creo que haya cosa que haga sentirse mejor que un sol radiante tras cuatro días de lluvia. Así que estos días me levanto de muy buen humor y voy a PUK y saludo a todos con una gran sonrisa y un "¡qué día tan precioso!" que normalmente es correspondido con poco entusiasmo: Keira está harta, Allan está estresado, Dick no está casi nunca y Bernie nunca pone entusiasmo en nada. Así que sólo quedo yo, que me paso el día escuchando las penas de Keira o intentando buscarles el punto cómico para reírnos un rato. También nos reímos a menudo debido a mi inglés, que no mejora gran cosa: sigo sin entender nada en cuanto me hablan un poco rápido, mezclo vocabulario de la manera más lamentable, y me cuesta un triunfo construir frases largas o contar una anécdota completa de forma comprensible. A veces pienso que debería ir a clases, pero lo descarto en cuanto considero la cantidad de dinero y tiempo que consumiría. Y me digo: "valdrá con ver la tele y leer". Y en ello estoy. En general todo el mundo me dice que mi inglés es muy bueno, pero claro, luego le estoy contando a Keira no sé qué sobre los riñones y en vez de "riñones" los llamo "lazos del pelo", y ya os podéis imaginar la cara de póker de mi compañera.

Keira no deja de sorprenderme, porque con sólo 22 añitos que tiene se comporta con una madurez admirable. Tiene las ideas claras y la valentía necesaria para defenderlas, lo cual no es lo más habitual en personas tan jóvenes. O en personas, a secas. El otro día habló con Dick y le expuso claramente las razones por las que no está contenta en PUK, las cuales, dicho sea de paso, son más o menos las mismas por las que primero Sophia, luego Amina y luego Debbie no estaban contentas tampoco y acabaron marchándose: que Dick es un desastre y las culpa a ellas cuando las cosas no salen como él quiere, que las frustra con continuas peticiones imposibles de realizar, o que considera que deberían saber ciertas cosas por obra y gracia del Espíritu Santo. Al final, la responsabilidad que recae sobre ellas es importante, debido principalmente a la propia incompetencia de Dick, que si sabe donde tiene la cabeza es porque es difícil despegarla del cuerpo.

Si una virtud hay que reconocerle a Dick es que, al menos, trata de escuchar y de complacer. Cuando Keira me contó su conversación con él, me di cuenta de que él intentaba aplicar con ella cosas que en su día Debbie solicitó, como no limitarse a coger el teléfono, sino tomar parte además en labores creativas y de marketing. Sin embargo, la reacción de Keira fue: "como trabajo poco, quiere todavía que haga más cosas". Le expliqué que él se lo ofrecía porque Debbie, en su día, así lo había solicitado. La diferencia entre Debbie y Keira, no obstante, es que Debbie nunca hacía lo que Dick le pedía y por eso siempre estaba ociosa. Dick solía pedirle a Allan que la supervisara un poco, sin demasiado éxito. Según las propias palabras de Dick, Debbie es genial para las relaciones sociales, pero como secretaria/asistenta de producción no cumplía muy bien su labor. Keira, en cambio, hace las cosas según se las pide, y trabaja sin descanso hasta que las consigue. Como Amina, se puede pasar horas al teléfono para conseguir una oferta mejor para alquilar una cámara, por ejemplo, sólo porque Dick dice que quiere pagar menos. Dick siempre quiere pagar menos.

Al explicarle yo esto a Keira, lo entendió y me dijo que a ella lo que realmente le gustaría sería ir a más filmaciones. Hasta el momento ha ido a dos, y lo ha disfrutado mucho más que las ocho horas de la oficina, pese a que suele terminar más cansada. Y sinceramente creo que si se lo dice a Dick, este hará lo posible para complacerla. Supongo que está harto de que se le vaya la gente, y Keira sería una gran pérdida.

La madre de Dick, Philippa, es harina de otro costal. No es complaciente en absoluto y le molesta sobremanera que alguien o algo la contraríe, y tiende a hacer sentir a la gente como si fuesen idiotas. Todavía recuerdo cuando me dijo que había ido al banco dos días atrás para que yo tuviera el dinero puntualmente en mi cuenta, y el retintín que percibí no fue fruto de mi imaginación. Me estaba diciendo, básicamente, que me había hecho un favor. Philippa es así.

De ahí que, cuando Keira le dijo que no estaba satisfecha con la redacción del contrato y que no pensaba firmarlo, Philippa reaccionó muy mal y le empezó a preguntar con tono beligerante qué cosas eran las que no le gustaban. Keira le expuso cosas como "obedecerás a tu superior" y "es posible que tengas que hacer un número RAZONABLE de horas extras SIN remuneración" (mi contrato es igual y yo tampoco lo firmé, obviamente). Cuando Keira le pidió aclaraciones sobre qué quería decir "razonable", Philippa se puso desdeñosa y acabó diciéndole que no pasaba nada, que redactaría un folio entero para explicar qué quería decir "razonable". En cuanto a la palabra "obedecer", dijo casi con desprecio: "¿No te gusta la palabra? Pues nada, chica, no te preocupes que ya buscaremos otra".

Además, es sumamente desconsiderada con los que trabajamos allí. Misteriosamente, yo he recibido este mes cien libras más de lo habitual, cosa que, haciendo cálculos, no me cuadra con el aumento con el que yo contaba. Así que no me extrañaría que el mes que viene me quitaran dinero diciendo que se equivocaron, o algo. Huelga decir que no he recibido ninguna llamada explicándome de dónde viene la cifra, y para qué hablar de mi nómina o, como lo llaman aquí, payslip. Las explicaciones siempre son necesarias, tanto si hay un cambio para bien, como si lo hay para mal, pero Philippa no las da en ninguno de los dos casos.

A Keira le ha pasado lo contrario: empezó a trabajar el 10 de marzo y cobró la parte proporcional a finales de dicho mes. Hasta ahí, bien. El mes de abril lo trabajó entero, y sin embargo cobró la misma cantidad que en marzo. Le dije: "Eso fue fijo que la contable no estaba y Philippa, en su deber de pagarte, pasó de calcular lo que te tocaba y te pagó lo mismo que el mes pasado, sin ninguna explicación". Más tarde, Keira habló con ella y mis poderes de clarividencia demostraron ser precisos. "Es que pensé que era mejor pagarte al menos una parte. La otra te la pagamos el mes que viene. Todo el mundo ahí sabe que lo hacemos así".

Ah... ¿sí? Yo creo más bien que ese fue el subterfugio que se buscó para hacer sentir a Keira insegura. Cosa que no ocurrió, porque le quité yo la idea de la cabeza en un abrir y cerrar de ojos.

En su conversación posterior con Dick, Keira le comentó a este lo que había pasado, él habló con su madre y, cuando volvió aseguró a Keira que cobraría la cantidad restante antes de una semana. ¿Os digo lo que va a pasar? Philippa, que seguramente no sabe calcular la cantidad exacta, le pagará más de la cuenta para asegurarse de que la deja contenta, y el mes que viene deducirá de su sueldo la parte que le hayan pagado de más este mes, obviamente sin ninguna explicación. Como si lo viera.

En cuanto a Allan, pues está contento porque le han subido el sueldo 5000 libras al año, además de prometerle un ínfimo porcentaje de lo que gane la empresa. Así que, dado que por lo demás está contento en PUK, ya no tiene pensado irse. Para él, trabajar en PUK es relajado y flexible, y tiene oportunidad de conocer más cosas sobre el mundo de las producciones, porque va a muchas filmaciones con Dick. Supongo que en otra empresa más grande su trabajo estaría mucho más centrado en la edición, que es lo suyo, y tal vez se le hiciera más aburrido. Sea como sea, se queda, y menos mal, porque si se va Allan Dick se nos muere. Sin Allan, PUK se va a pique en dos días, y no precisamente porque edite vídeo, sino porque sabe más de la empresa que el propio Dick.

Bernie, que lleva más tiempo que yo en PUK y nunca ha cobrado una libra, según Dick "está suponiendo pérdidas para la empresa porque todo lo hace mal". Así que Dick está pensando en decirle que se busque otra empresa que no le pague, o algo así.

Por lo que a mí concierne, pues sigo con mis webs, mis animaciones y mis personajes. La web de la productora para la que Debbie trabaja está casi lista, hoy ultimaré un par de cosas y, después, lo único que tendré que hacer es esperar a que me pasen unos contenidos que aún no tengo y estará lista para ver la luz. Tengo que decir que Debbie carece de todo escrúpulo: como su labor en la productora nueva es conseguir clientes, el otro día llamó a Keira para pedirle los emails de los clientes más importantes de PUK. Keira se los dio, claro. "Dick no estaría muy contento si supiera que le estás robando clientes", le dije a Debbie cuando hablé con ella. "No los robo", contestó, "les ofrezco una alternativa". Del mismo modo, nos pregunta a veces sobre las estadísticas de nuestras webs, para comparar/competir. Debbie is different.

Los personajes para la serie van poco a poco: he diseñado las caras de todos y el cuerpo de uno, que en estos momentos está siendo modelado en 3D. También he visto el episodio piloto, que en realidad es un storyboard animado bastante cutre, y le he dicho a Troy que la animación es atroz y que no sé si serán capaces de vender la idea con esa calidad tan mala. Pero él confía en que lo conseguirán.

En PUK, recientemente he hecho la peor animación del mundo, una mezcla horrorosa entre 2D y 3D que daba pena y dolor, pero que a Dick le gustaba porque era idea suya. Tengo que decir que no sólo la idea era mala, sino también la factura. Entre Allan y yo intentamos convencerle de cambiar algunas cosas, pero no hubo manera. Sin duda será el cliente quien le haga recapacitar, porque la animación es fea con avaricia.

Ahora estoy con la web de PUK. He empezado con el diseño, y aunque aún no he dado con nada que me convenza, no creo que tarde mucho en hacerlo. Y si tardo, no creo que nadie me meta prisa. La única que parece preocuparse por la web soy yo. Paralelamente, intento aprender más 3D, pero reconozco que estoy descentrada últimamente, tanto en PUK como en casa. Espero poder encontrar el Norte de nuevo cuando entregue la web de la productora.

Por hoy esto ha sido todo... que no ha sido poco.

Besos a todos.

sábado, 10 de mayo de 2008

La paloma

Hace unos momentos, justo cuando iba a empezar a escribir, se ha colado una paloma en la cocina. Para los que ya os estéis llevando las manos a la cabeza, diciendo que las palomas son fuente de todo tipo de enfermedades, os diré que se fue directa a la campana extractora y que no tardé en echarla más que el tiempo suficiente para hacerle un par de fotos y preguntarle qué hacía allí. Empezó a hacer ruiditos, cada vez con un volumen más alto, pero no entendí lo que me decía y, por si acaso estuviera llamando a sus amigas, opté por espantarla. Aquí tenéis a la susodicha, y a la cocina de Sakura, que es una pasada.

Cocina que, dicho sea de paso, hoy huele a quemado que tira para atrás, porque ayer convertí en puro carbón un par de trozos de pescado. La cosa fue que el horno que veis es microondas y horno convencional al mismo tiempo, y lo quise usar como horno convencional para cocinar el pescado. Lo precalenté bien y tal, pero a la hora de establecer el tiempo puse 20 minutos, cambié de idea, cancelé y puse 17. Lo que no sabía yo era que, al cancelar, estaba cancelando el horno convencional y activando el microondas. No os recomiendo poner pescado en el microondas durante 17 minutos. No se podía respirar en la cocina del humo que había. El olor aún persiste.

Puestos a poner fotos, os pongo un par más de la plaza que vemos desde la ventana, un lugar ideal para los niños y los chavales, que siempre andan por ahí a su libre albedrío, sobre todo ahora que ha llegado el buen tiempo. Esta primera foto es de hace un mes. A primeros de abril tuvimos nieve. La única nieve del año aquí en Walthamstow.

Y esto fue hace apenas unos días. El arcoiris se veía tan perfecto que tuve que sacarle una foto, lo pedía a gritos. En realidad hay dos, pero el segundo apenas se distingue.

Ayer fui al centro de Londres a dejar un DVD y una cinta en un hotel situado muy cerquita de Oxford Street, que es la calle de las tiendas por antonomasia. Las tiendas de Oxford Street sólo cierran dos días al año, supongo que porque son La Meca de los turistas capitalistas. Se puede encontrar todo tipo de ropa y todo tipo de precios, al igual que todo tipo de gente. Mi compañera de piso Tatana trabaja allí, en H&M, y da fe de ello. Las tiendas están siempre llenas y no dan abasto, especialmente los fines de semana.

Tatana se ha ido a su país, la República Checa, durante quince días. La echo de menos, porque coincidimos bastante en casa, hablamos mucho y nos llevamos muy bien. Me ha dejado su tele, pero no es lo mismo. :D Lo cierto es que le hacía falta ir a su casa a darse un respiro, porque Londres le empieza a parecer una locura: demasiada gente en todas partes. Está cansada del estrés y del caos, y lo que peor lleva es lo de coger el metro todos los días. Me dice (y sé que es cierto) que soy muy afortunada por poder ir al trabajo caminando y
librarme así del apelotonamiento en el metro en horas punta. Tanto ella como Keira, la nueva secretaria, con la que también hablo mucho y me llevo de maravilla, me cuentan historias de trenes en los que no cabe un alfiler, en los que vas oliendo el aliento o el sudor del de al lado, en los que la gente pelea por hacerse un hueco y en los que cuando alguien estornuda infecta a otros veinte. Y ahora, con el calor, apenas se puede respirar y no hay aire acondicionado. Así que sí, sin duda soy afortunada. Aunque más que suerte fue sentido común, porque no estoy aquí por azar. Vivo en Walthamstow porque quería vivir cerca del trabajo y porque Ruth me dijo que, pese a no ser bonito, no se cuenta entre las zonas más conflictivas de Londres. Así que aquí estoy.

Para no hacer el post muy largo, lo dejo aquí y mañana os hablaré más de PUK y de sus protagonistas. Hay algunas novedades, como que Keira ya se quiere ir y que Allan ya no. Pero esto será mañana.

Besos a todos.


viernes, 18 de abril de 2008

El cuarto de baño japonés

Al final conseguí que Sakura me enviase las fotos del cuarto de baño de su casa japonesa. :D

En esta primera foto, a primera vista no se observa nada inusual. Echadle un ojo.



Sin embargo, hay varias cosas: en primer lugar que los japoneses tienen un pánico terrible a que se acabe el papel en el momento menos oportuno. :D A nadie le gusta, evidentemente, así que no diré nada más a este respecto... jeje. En segundo lugar, que en ese baño no hay bañera, ni ducha, ni nada. Siempre lo tienen separado en un segundo cuarto de baño especial de aseo. Dicho aseo consiste en que abres la puerta, entras, y ya estás en la ducha. El suelo es antideslizante y una vez el agua escapa por el desagüe, seca todo rápidamente porque en japón la calefacción es de estas en las que es el suelo el que emite el calor, incluso en el baño. Una vez que se usa la ducha para quitarse la porquería, si quieres te metes en la bañera (o jacuzzi, que es un poco más caro) y te pones a remojo. No sé si es un caso generalizado, pero a la madre de Sakura le da un asco tremendo meterse en el agua de la bañera sin pasar antes por la ducha; afirma que es estar rodeada de porquería que flota a tu alrededor. Yo le preguntaba, dada la preocupación que tienen por la ecología, que qué pasaba con eso de gastar agua para darse un baño, a lo cual me contestó que el agua de la bañera se reutiliza para lavar la ropa en la lavadora (porque se supone que cuando te metes en la bañera ya estás limpito, claro). La lavadora suele estar situada cerca del baño. Nunca la tienen en la cocina; es poco higiénico.

Seguimos con la foto de arriba y a continuación vemos un montón de instrucciones en la tapa, lo que me recuerda que los japoneses no pueden vivir sin instrucciones, y si pueden son bichos raros, como Sakura. :D Nos contaba que últimamente está en auge en Japón el hecho de compartir piso y que hasta hay un tipo que ha escrito un libro titulado: "Cómo compartir piso", con todas sus normas y con instrucciones sobre lo que se supone que tienes que hacer o no hacer. "¡Es tan japonés!", exclamaba Sakura cuando nos lo contaba. Y nos contaba que algunos amigos japoneses le preguntaban, entre curiosos y asustados, qué hacía cuando se encontraba con una compañera de piso en la cocina. "¿Decirle 'hola'?", proponía ella. Y es que allí son muy tímidos y asustadizos y no les va eso de compartir piso. Sakura decía que, como ahora hay un libro que dice cómo se hace, a lo mejor lo hacen más. :D Pero en general creo que prefieren vivir solos.

Más cosas acerca del cuarto de baño de arriba: el asiento es de plástico, y a los japoneses no les gusta nada eso de que el plástico esté frío en invierno. Así que el asiento tiene su propia mini calefacción y cuando te sientas está súper calentito y confortable. Se acabó eso de saber si alguien se ha sentado un poco antes gracias a la temperatura del asiento. :D

Y por último, el panel de control del invento, que vemos a continuación:



Este es de lo más completito, parece que estás en un avión o en el coche fantástico o algo. Ya ni me acuerdo para qué es cada botón, pero como tienen hasta dibujín, pues haré un esfuerzo: a ver, los de arriba son para tirar de la cadena con más o menos agua. Por cierto, en los baños públicos hay uno más: un botón que hace el ruido de la cadena pero sin gastar agua. De esa forma se aseguran de "tapar" el sonido de la orina al caer y a la vez protegen el medio ambiente. :D

Los otros botones son para el chorrito que te deja como una patena: botoncito para una dirección, botoncito para otra, y botón de presión del chorrito (aumentar o disminuir) y botón de temperatura del agua del susodicho chorrito (ídem). Vamos, que sales de allí reluciente. Sakura dice que no sabe cómo se apaña la gente con el bidé, que eso de trasladarse para asearse que menuda gaita... XD

Y creo que ya. :D

Pues hala, ya os dejo y hasta mañana, que os veré por la tierrina asturiana.

¡Besotes a todos!


jueves, 10 de abril de 2008

Un anuncio de la tele

Hoy quiero contaros un anuncio que vi en la tele hace unos días. Me pareció excelente. Tal vez lo tengan en España también, no lo sé, pero incluso si es así pienso que merece una mención especial por mi parte, porque me dio una buena lección.

El anuncio empieza con dos equipos de cuatro o cinco personas cada uno: el equipo blanco y el equipo negro. Están quietos, cada equipo con un balón blanco, esperando. Aparece un mensaje en pantalla: "¿Eres capaz de contar cuántas veces se pasa el balón el equipo blanco?". La reacción natural (al menos la mía) es intentar el desafío, casi pensando que quién se cree ese para insinuar que no puedo... De pronto, los dos equipos entran en acción y se ponen a pasarse el balón, los blancos a los blancos y los negros a los negros. Los jugadores de ambos equipos se entrecruzan, los balones se entrecruzan, y uno hace lo que puede e intenta contar los pases del equipo blanco. Yo al quinto pase ya estaba perdida. Tras unos segundos, la acción se vuelve a detener, y un nuevo mensaje aparece en pantalla: "El número de pases es 13". Y de pronto, otro más: "Pero, ¿has visto al tipo vestido de oso bailando en medio del grupo?". Se muestra el proceso de rebobinado acelerado, y luego le dan al play y vuelves a ver los pases. Y claro, como ahora sabes que está ahí, pues sí, lo ves: un tío con un disfraz de oso negro haciendo el ganso en medio de los equipos, sin ningún disimulo...

¡¡Ay Dios, cómo puede ser que no lo haya visto!!, pensé yo.

El anuncio me respondió con otro mensaje en pantalla: "Es muy difícil ver lo que no se está buscando".

"CUIDADO CON LOS CICLISTAS".

Una reverencia para el anuncio.

sábado, 5 de abril de 2008

Gente especial

Estas dos semanas las cosas han ido bien en PUK: nos hemos reído un montón, hemos cotilleado lo que hemos querido y más, y hemos disfrutado de un montón de días sin jefes. Mi relación con Keira es muy buena. La pobre ya empieza a estar harta de Dick y de sus cambios de opinión de última hora y de que la trate como si fuera tonta. Yo me limito a decirle que él es así y que lo que tiene que hacer ella es asumirlo, aprender a pasar de él cuando sea necesario, y aprender a imponerse también cuando sea necesario. No digo que sea fácil, pero eso es lo que debería hacerse. :D Por mi parte, yo a estas alturas ya lo trato como a un igual, sin perder de vista que es él quien me dice cuándo tiene que estar listo un trabajo y que yo tengo que cumplir. Desde que le dije, por ejemplo, que ni se le ocurriera poner tazas sucias en el fregadero y no lavarlas, usa siempre la misma para tomar el té y la deja en su escritorio... jejeje. Y el otro día, por ejemplo, le dije: "Has de pagar a la limpiadora, porque si no se va a ir y esta oficina sin limpiadora es terrible. Firma el cheque y ya se lo damos nosotras". Y lo firmó, lo firmó. Hasta yo me sorprendí. Por añadidura, me ha subido un poco el sueldo (me lo había dicho, pero no me lo había creído del todo), y parece que me lo va a volver a subir. No es que sea la bomba, pero es mejor que nada.

Hasta Philippa parece que me trata con más cordialidad y respeto. Y eso que Philippa es una persona muy especial... No es que lo diga yo; lo dice ella misma. El otro día se pasó por PUK y estuvo un rato hablando por teléfono con unas personas que tenían que hacerle no sé qué a su coche, y "estaba muy decepcionada porque ya había llamado dos veces y no había tenido respuesta, lo cual la había hecho sentir muy herida". Porque, que lo sepáis, ella tiene un Mercedes y "el Mercedes es un coche muy especial, así como la gente que lo conduce". Menos mal que no vio mi cara cuando dijo aquello... jajaja. Y menos mal que tampoco la vio cuando, a la hora de pedir la comida al Pat´s, se pidió el "especial" del día, que costaba 3.50 libras, y delante de nuestra cara va y nos suelta: "eso no es dinero". Y nos dice eso cuando Dick sólo nos paga dos libras para comer, y hacemos estragos para pasarnos lo menos posible y poder ahorrar algo. Al menos, en mi caso es así. Qué poca vergüenza, por favor.

El trato más afable de Philippa quizá se deba a que ya soy la segunda más veterana de PUK, sin contar a Sophia, que lleva dos meses en Grecia promocionando una obra de teatro de la que es coordinadora de producción y que, por lo visto, está teniendo mucho éxito. El primer puesto indiscutible es para Allan, que lleva un año y medio en PUK. Y ¡oh, sorpresa!, el otro día me comentó que estaba preparando su showreel (recopilación de trabajos para mostrar a otras empresas). Le pregunté si por fin ya quería irse él también y me contestó que sí, que quería más dinero. En PUK sólo gana 12.000 libras al año, y él afirma que un editor de vídeo en Londres debería estar ganando más de 25.000. Así que empieza la cuenta atrás para él también. Por lo que a mí respecta, tengo muy claro que PUK es mi primer escalón y sigo preparándome para mi ascenso al segundo, pero necesito conseguir más calidad en mis trabajos para poder dar el salto. Necesito trabajar más duro y tener un poco más de paciencia, pero por suerte ahora mi situación en PUK se ha hecho más sostenible y puedo tirar unos pocos meses más.

Paralelamente a mi trabajo en PUK, sigo haciendo los personajes, pero estos se han estancado un poquito debido a la web que he empezado para la otra productora, para la que Debbie trabaja. Al final, le presenté a su jefe nueve diseños: cuatro primero y, tras varias indicaciones, otros cinco más tarde. Debbie me dijo que él se había quedado muy complacido, mucho más de lo que él mismo esperaba (es muy exigente y bastante tiquismiquis en lo que a diseño se refiere), lo cual me hizo sentir muy bien. Le gustó mucho tener tanta variedad donde elegir, y finalmente se decantó por uno de los diseños, combinando pequeñas cosas de otros. Lo que os decía: "me gusta este, pero ponle los botones de este y el fondo de este otro". Pues muy bien, no hay problema. Quiere el grueso de la web listo para antes de mi viaje a España el día 19. Le he dicho que no creo que haya problema, puesto que es bastante sencilla. Quiere también algunas animaciones en Flash, pero le he dicho que eso lo haré después, que lo importante ahora es dejar la web presentable para publicarla cuanto antes y que Google la indexe. Parece que está conforme.

En casa, muy bien. Sakura ya ha vuelto de Japón y nos contó algunas cosas muy curiosas e interesantes sobre el país y sus gentes. Uno de los motivos por los que he postergado el escribir en el blog fue porque esperaba que me entregara unas fotos del cuarto de baño de la casa de sus padres. Pero pasaron los días y nada, así que ya las pondré cuando me las envíe, insistiré un poco más. :) Y es que los cuartos de baño en Japón son la caña. Una de las idiosincrasias de los japoneses es que suelen ser sumamente higiénicos. Eso, sumado a sus avances tecnológicos y su gusto por la comodidad, hace de sus casas verdaderos fenómenos futuristas. Ya os lo contaré en detalle cuando me dé las fotos.

Con Tatana cada día que pasa me llevo mejor. Es menos habladora que Sakura, pero como nuestros horarios son más compatibles, coincidimos más en casa y tenemos largas y amenas conversaciones. Me ha contado muchas cosas de su infancia en la República Checa. Cuando ella era niña, la República Checa aún estaba sometida a un régimen comunista, y Tatana me dice que una cosa buena que tenía era que nunca se veía a gente sin casa: todo el mundo tenía un lugar donde vivir. También me contaba que ella, junto con sus amigos, solía subirse a los árboles frutales que bordeaban el camino de vuelta a casa desde el colegio, y cogían montones de frutos, lo cual estaba permitido porque el terreno no era propiedad privada de nadie. Hoy en día, obviamente, el niño que se suba a uno de esos árboles recibirá un buen tirón de orejas del dueño del vergel. Pequeñas ventajas frente a la privación de libertad de expresión y de libre circulación de la información. Me quedé flipando cuando me dijo que no sabía quién era John Wayne: en aquellos años en los que había películas de John Wayne a todas horas no se permitía la emisión de películas estadounidenses en Checoslovaquia. Y yo que creía que no había nadie en el mundo que no supiera quién era John Wayne...

Ya os dejo, que voy a ver a Fer (Alonso). Os seguiré contando cosas muy pronto, prometo no tardar tanto. :)

¡Besos!

miércoles, 19 de marzo de 2008

El botín de las aceras londinenses

El domingo fui a casa de Debbie, en North Greenwich (que no se pronuncia /'gringüich'/, sino /'grenich/, curiosamente), porque teníamos que planificar la nueva web de su empresa. Así que para allá fui a eso del mediodía, lamentando el perderme la primera carrera de Fórmula 1 de la temporada. Pero el trabajo es el trabajo, qué se va a hacer.

Debbie comparte piso con dos chicos, uno griego como ella, y otro sudafricano. El piso no es muy grande, y lo tienen tan atiborrado de trastos que parece mucho más pequeño de lo que es. La casa entera está llena de cosas de PUK: que si unos espejos que no los usaba nadie, que si unos marcos para fotos que había por allí tirados, que si una radio que estaba por allí abandonada... Lo de la radio fue gracioso. Recuerdo cuándo la cogió. Se pasó un rato buscando pilas para ponerle a la radio porque "tenía curiosidad por ver si aún funcionaba", y cuando por fin se las puso y vio que funcionaba, dijo: "¡Anda, aún funciona!". Y de pronto la radio se evaporó de la oficina. XD

—¿Dónde está la radio? —le pregunté unos minutos después.
—En el cajón —dijo, y añadió a la defensiva—: ¿Por qué? ¿La necesitas?
—No, no —respondí, sin poder evitar reírme ante tamaña mentira—. Es sólo que parecías tan interesada en ver si funcionaba...

La radio está ahora en su cuarto de baño, cómo no. Esta Debbie es "lo peor", como diría Ruth. :) Tiene la casa, además, plagada de muebles que va encontrando por la calle y que otras personas desechan: el escritorio de su habitación (que si yo encuentro uno igual también me lo quedo), una mesita pequeña que enseguida pintó para que hiciera juego con el resto, una estantería para libros, un ordenador... Lo cierto es que en las aceras de Londres te puedes encontrar cualquier cosa. Os pongo una lista de cosas que yo misma he visto: una plancha, una tostadora, todo tipo de zapatos, todo tipo de ropa, una silla de escritorio tapizada en azul y con ruedas (como nueva), una taza (en buen estado aunque sucia), un lápiz usb de 128mb (este lo recogí), montones de monedas de 1 penique, una bici rosa de niña pequeña, un candado con su cadena misteriosamente atada a una farola, montones de carritos del Sainsbury's o Tesco... Si uno sale en plan recolector, termina con un botín. No hay más que ver la casa de Debbie para comprobarlo.

Estuvimos trabajando en la planificación de la web desde las dos que llegué hasta las siete, más o menos, y quedé pendiente de empezar el diseño esta semana. Debbie me dice que su jefe es de lo más tiquismiquis con los diseños, así que a ver qué tal me entiendo con él.

Por otra parte, hoy he enviado a Troy y a Dan los diseños del tercero de los personajes, a ver si alguno cuadra con lo que tienen en mente. Aún no me han respondido, pero es que apenas han pasado dos horas...

Y en PUK estos días bien. Keira es muy maja y nos llevamos muy bien. Sin embargo, para trabajar a su lado es un poco peligrosa, porque le gusta mucho hablar y no me permite concentrarme. Recuerdo que, cuando estaba Debbie, a veces yo le preguntaba quién había llamado y a ella le costaba un triunfo contestarme; con Keira, pasa al contrario (cuando Dick no está en la oficina, y lleva ausente tres días): me cuenta cada llamada con pelos y señales aunque no le pregunte. Y claro, llaman cada diez minutos. Me siento como cuando vivía en casa de mi madre y no me podía concentrar ni hacer nada porque cada poco era: abre la puerta, coge el teléfono, vete a por leche, saca a los perros a pasear... Pues parecido. Hoy hubo un momento en el que di gracias a Dios por tener dos minutos de tranquilidad... jajaja. Pero bueno, es que yo en general no soy una persona muy dada a las relaciones sociales. Soy medio ermitaña. :D

Eso sí, os prometo volverme súper sociable y veros a todos en abril, que estaré en Asturias desde el día 19 hasta el 27. ¡Espero veros por allí!

¡Muchos besos!

jueves, 13 de marzo de 2008

Tenemos chica nueva en la oficina

Se llama Keira, tiene 22 años y es inglesa, negra y muy guapa, con unos ojos negros enormes y con el pelo negro con mechas rosadas recogido en largas y delgadas coletas. Tiene la voz agradable y muchos mejores modales que Debbie. Hasta el momento resulta muy fácil llevarse bien con ella.

Keira llegó el lunes, y durante dos días Debbie le explicó lo que le hacía falta saber para realizar su trabajo, y la verdad es que yo la veo muy confiada y competente, y con ganas de trabajar. A ver cuánto le duran.

Para despedirnos de Debbie en condiciones, el martes nos fuimos todos a un pub a eso de las cinco y media: Allan, Dick, Debbie, Keira y yo, y estuvimos charlando un rato. En realidad, Keira y yo apenas hablamos y fue Debbie la que llevó la voz cantante y nos contó su vida por capítulos. Estuvo bien cambiar un poco de ambiente, para variar.

Mis personajes van progresando. La semana pasada no hice gran cosa, la verdad, pero ya he retomado el tema y les mandé los bocetos para uno de los personajes. Al principio les había enviado bocetos de los cinco adolescentes todos juntos, intentando buscar proporciones y tal. Ahora he cambiado de táctica: tras ver tropecientas veces "Cómo se hizo Los Increíbles", he optado por centrarme en un solo personaje cada vez, y dibujar muchas versiones de la cara para él. De esa forma, es más fácil que Dan y Troy encuentren al personaje que buscan. Entre todas las caras que les mandé la última vez, por ejemplo, encontraron una que les gustó, y cuando les pregunté si querían algo parecido o querían exactamente esa, me dijeron: "no, no, es justo la que queríamos". Ahora voy a hacer muchas versiones de otro de ellos, y cuando por fin tenga las caras de todos, les diseñaré el cuerpo también por turnos, para hacer finalmente las hojas de personaje con diferentes expresiones y detalles. Ese es mi plan.

Por otra parte, estoy ahora bastante centrada en el tema web, a pesar de los pesares, porque en PUK estoy haciendo la web del amigo de Dick, me toca empezar ahora la propia web de PUK, y, por añadidura, estoy a punto de empezar una web en plan freelance (gracias a Debbie) que me va a aportar algún ingreso extra que no me vendrá nada mal. Con las webs he decidido hacer lo mismo que con los personajes: nunca he sido una gran diseñadora, y me daba bastante miedo hacer un diseño que no gustara, pero la solución pasa por no hacer sólo uno, sino varios. Para la web del amigo de Dick, por ejemplo, hice seis diseños completamente distintos, y es muy difícil que no guste ninguno absolutamente nada. Lo más probable es una respuesta como: "Me gusta este en particular, pero con el título de este otro", o cosas así, y al tener dónde elegir, tanto el cliente como el propio diseñador se sienten más seguros. Al menos, eso es lo que he aprendido de mi experiencia. Y desde que lo hago así, el diseño web me gusta el doble de lo que me gustaba y me genera mucha menos tensión. Y no sólo eso, sino que al tener tal cantidad de diseños aumenta el portafolio muchísimo... XD Estoy aprendiendo mucho también sobre posicionamiento en Google, que nunca viene mal.

Y bueno, cambiando de tema, Sakura se nos ha ido para Japón y nos ha dejado solas a Tatana y a mí. La verdad es que vivir aquí es estupendo. Nos llevamos de maravilla las tres, y cuando nuestros horarios nos permiten coincidir, nos reímos mucho y lo pasamos muy bien charlando en la cocina. Cuando estoy hablando con ellas así, como si nos conociéramos de toda la vida, no puedo dejar de sorprenderme por los distintos orígenes de cada una y por el hecho de que, tras haber aprendido las tres el mismo idioma, somos capaces de comunicarnos, de compartir experiencias y de forjar una amistad. Si me quedaba alguna duda acerca de mi anhelo por la imposición de un idioma universal, se me ha quitado en esta última temporada. La comunicación es... magia.

Bueno, aunque hacía tiempo que no escribía y tengo, por tanto, bastantes más cosas que contar, por hoy lo dejo aquí para no saturaros y volveré mañana o pasado con otras cosillas. Os pongo, para terminar, un dibujito que hice para Dick la semana pasada, para otro storyboard.



¡Besotes a todos!

jueves, 28 de febrero de 2008

Algunas directrices

Como os decía, ayer quedé con Troy, creador y productor de la serie, y con Dan, el coordinador de producción. Soy novata, así que que nadie me pregunte qué se supone que hace un coordinador de producción. Seguramente lo iré descubriendo poco a poco, cuando vaya preguntando más cosas a medida que coja confianza y me entere de lo que hace cada uno. En el equipo tenemos: productor y creador (Troy), coordinador de producción (Dan), director, animador, guionista, creador y controlador de sonido (y músico además), responsable de la web y los medios, diseñador de personajes (servidora), relaciones públicas y, por último, ayudante de producción. Y nos falta un rigger.

Quedé con ellos en la estación de Walthamstow Central. Cuando llegué me estaban esperando los dos ya allí. Fue muy gracioso porque, nada más llegar, se las arreglaron para sacar a colación que uno está casado (Troy) y que el otro tiene novia (Dan). Tranquilos, chicos, no me voy a tirar encima de vosotros... jajaja. Y cuando digo nada más llegar, es literalmente. Le tiendo a Dan la mano y me dice: "Esta no, que me quemé cocinando cuando le hacía la cena a mi novia". Y me dio la izquierda. Y Troy bromeó: "Eso te pasa por cocinar. Yo no suelo cocinar, la verdad es que mi mujer lo hace todo por mí...". Vamos, que lo sepas. Jajaja. Troy tiene, además, dos hijos.

Los dos me causaron una impresión muy positiva. Por el aspecto, rondan los dos los treinta años. Troy es inglés pero de origen paquistaní, delgado, de rostro anguloso, tez morena y pelo negro y liso. Se le ve muy activo, lleno de energía, muy trabajador e inquieto.

Dan parece más tranquilo y tiene un rostro más dulce. Creo haber entendido que es de Trinidad y Tobago, pero no parece hablar español porque no mencionó nada. Lleva en Inglaterra desde 1995. Alto, en buena forma, sonrisa presta, boca grande, ojos castaños, pelo rapado cubierto con una gorra de visera corta y una forma de hablar pausada y clara que me vino de perlas para entenderle. Aunque no me puedo quejar: les entendí a los dos bastante bien. Ayer le decía yo a Dick que ahora entiendo más y mejor, que quizá rondo ya el 90% ó el 95%. Creo, sin embargo, que exageré un poco. Andaré más bien por el 75% u 80%. Y poco a poco mejorando. :)

Como Troy tenía hambre, sugirieron ir a algún sitio a comer, y al final me llevaron a un restaurante indio que había a dos minutos de allí. Dan había llevado consigo el portátil, y tras pedir la cena, lo abrió y entre los dos se pusieron a explicarme todo lo que pudiera serme útil para diseñar a los personajes. Hablamos de los adolescentes y de su porte chulesco e intimidatorio, de sus pantalones en plan pingüino y, sobre todo, de su expresión desafiante. Me di cuenta de que había un pequeño desajuste entre lo que yo buscaba y lo que buscaban ellos: yo buscaba el estilo, es decir, proporciones del cuerpo, aspecto más o menos realista de las facciones, etc; ellos buscaban directamente la pose típica del adolescente, pero yo ya les expliqué que eso va después, que una vez que tienes el modelo le puedes poner la pose que te dé la gana. Finalmente conseguí fijar las proporciones (unas cuatro cabezas), pero de los rasgos no hablamos, así que aún tendré que dar algunos palos de ciego. De todos modos, algo avanzamos.

Me explicaron algunos aspectos importantes de la creación de personajes, como el hecho de que han de ser distinguibles al primer vistazo, que no debe darse el caso de que no se sepa desde el primer momento a quién estamos viendo. Me hablaron de los rasgos que distinguían a los personajes, sus caracteres e idiosincrasias, me mostraron a uno de los del equipo grabando la voz de uno de ellos para que pudiera imaginármelo mejor, me mostraron algunas fotos de referencia e identificaron a los personajes con perfiles reales: este boxeador, este nadador... Fue una charla productiva e interesante de la que aprendí mucho, pese a que yo ya me había documentado y todo me sonaba. Me hizo mucha gracia cuando Troy me dijo que, cuando les mandé el primer dibujo con los cinco personajes, lo primero que pensó fue: "Esto parecen un grupo de españoles turistas a los que te encuentras en el tren"... jajaja.

Luego llegó la cena y nos dedicamos a comer y a charlar de otras cosas. Hablaron más ellos que yo, aunque también me preguntaron cómo había ido a parar allí y si tenía familia por la zona o algo, y les conté un poco mis circunstancias. Troy me preguntó qué tal era trabajar para PUK, y le dije que no estaba mal, pese a que el salario era bajo. Él me dijo que Dick era un tipo majo pero que igual sí que era un poco tacaño... jajaja. Aunque agregó que PUK sufre altibajos en lo que a trabajo se refiere: a veces tiene mucho, y a veces no tiene nada.

Por su parte, Troy hace de todo: es diseñador, productor, hace webs, es consultor para tres empresas... Gana mucho dinero, dice, y me explicó que hace tantas cosas porque fue añadiendo una tras otra al ver que no ganaba suficiente. Ha viajado por todo el mundo, ha vivido en muchos países distintos durante cortas temporadas y afirma que nunca ha podido disfrutarlo porque el trabajo se lo impedía.

Dan no parece viajar tanto y se dedica a trabajar de freelance. No sé exactamente a qué se dedica, pero trabaja muy pocas horas y gana más de mil libras al mes. El resto del tiempo cocina para su novia y tal... XD Me decía que él es "la mujer" de la pareja, que ella es muy independiente y que no lo necesita para nada, pero que él sí que la necesita mucho y que es él el que llora en la almohada mientras ella practica kick boxing. Pobre, me dio penina. :) Me estuvo dando consejos de cómo empezar a trabajar de freelance y darme a conocer poco a poco, compaginar el trabajo en PUK con otros, irlos solapando hasta que ya no me sea necesario seguir en PUK. Por lo visto, si trabajo de freelance a través de alguna agencia ellas se llevan comisión, pero yo no pagaría impuestos durante dos años, o algo parecido. Ya me enteraré mejor.

Y por cierto: la comida del restaurante indio, muy rica. Picantísima, eso sí. Pero muy sabrosa y la carne muy tierna. Es la primera vez que como en un indio (y encima gratis, que invitaron ellos) y ha sido una experiencia interesante. Había un arroz llamado Biryani que estaba delicioso. Era básicamente arroz con pollo, pero con muchas especias y picante. Muy rico.

Y bueno, tras cenar nos despedimos y quedamos en que pronto volveremos a reunirnos, esta vez todo el equipo, para así poder conocernos todos y hablar de la serie ampliamente. Ya tengo ganas.

Por lo demás, pues bien. Hoy tuve reunión con Dick para hablar de trabajo. Como le pedí aumento de sueldo, habló ayer con Philippa sobre eso y de pronto me dice que vamos a intentar cumplir objetivos por meses, y cuando cumpla los de marzo me sube el sueldo mil libras al año, y cuando cumpla los de abril otras mil. Total, una bobada, porque para llegar al sueldo mínimo me lo tiene que subir al menos tres mil, y sin objetivos ni nada. Realmente, no sé muy bien a qué vienen, porque trabajo bien, me concentro y avanzo bastante en todo allí (en casa soy un desastre todavía, aunque consigo dibujar un poco todos los días). Me organizo bien y apunto todo lo que tengo que hacer en una lista de prioridades que renuevo cada pocos días. Entre ellas, por ejemplo, tengo hacer la página de PUK desde cero, y hacer la demo de animación. Hace tiempo que llevo insistiendo para que miren la página y me digan lo que quieren cambiar. Yo hice mi lista de puntos a cambiar (prácticamente la página entera) y les dije que estaba esperando por sus opiniones, por lo cual estoy estancada. En cuanto a la demo, hace tiempo ya que le dije a Dick que había que decidir qué hacer, que no sabía si quería como demo una historia corta o algo más bien en plan spot publicitario. Y como no hubo respuesta, pues estancada también.

Pues adivinad cuáles son los dos objetivos que quiere para marzo: la página web y la demo. No las quiere terminadas, obviamente, aunque sí ver que van avanzando. Pero claro, es él quien mueve ficha ahora, así que la reunión de hoy fue: "Vale, a ver si cumples estos objetivos, así que voy a mirar esto y esto y esto otro...". Vamos, lo que llevaba yo ya semanas diciéndole. Paciencia.

La tontería de los objetivos, por otra parte, así tan de repente, me llama la atención.

—Y esto de los objetivos... ¿a qué se debe? ¿Crees que no soy lo suficientemente buena? —le pregunté con media sonrisa y cierta sorna.
—No, no, no tiene nada que ver con eso —respondió rápidamente—. Es sólo para tener un poco de control sobre cuánto tardamos en terminar las tareas y tal...

Me sigo preguntando, entonces, qué tiene que ver eso con lo de subirme el sueldo al mínimo legal... Ya le preguntaré.

Y bueno, por hoy nada más. Tengo ganas de contaros alguna curiosidad más sobre Japón, y también que tal vez me cambie de habitación con mi compañera de piso, pero para otro día.

¡Besos a todos y gracias por leerme! :)



miércoles, 27 de febrero de 2008

Del futuro y esas cosas

El lunes me volví a enfadar con Dick, pero esta vez me mostré más comedida y no me marché con ningún portazo. De nuevo fue por el tema del dinero, para no variar: resulta que me había prometido pagarme el día 15, y a día 25 pues todavía no había visto ni un penique. Así que cuando el lunes llegó y preguntó si estábamos todos bien:

—No.
—¿No? —Dick me miró de reojo casi como con miedo.
—No. Todavía no cobré. Y ya llevo esperando diez días.

Automáticamente, Dick llevó la mano al móvil e intentó sonreír un poco, pero le salió una expresión de "oh-no-otra-vez-no" memorable. Me dijo algo de que igual Philippa se había confundido y estaba esperando a final de mes y la llamó inmediatamente. Por lo visto, parece que sigue siendo ella la que se ocupa de las cuentas... No tengo muy clara la cosa, me habían dicho que había una tercera persona, pero no se la ve por ningún lado. El caso es que Dick estuvo hablando con Philippa un rato largo, y finalmente me llamó para que fuera al estudio.

—Que se olvidó —me soltó a bocajarro.
—Genial, maravilloso —exclamé, airada.
—Pero es que no tienes que esperar tanto para decírmelo —protestó, con voz conciliadora—. Si ves que el día que tienes que cobrar no cobras, dímelo inmediatamente, hablo con Philippa y te paga ese mismo día. Si esperas vas acumulando la rabia y claro, es normal que te enfades, yo también estoy enfadado, pero la próxima vez dímelo antes. Yo intentaré que Philippa te pague a tiempo.

A continuación, me explicó que en vez del 15 me pagarían a fin de mes y tal, a lo que respondí:

—Esta vez no es cuestión de dinero, sino de que no eres en absoluto de fiar.

Reaccionó casi como si le hubiera golpeado y se alejó de mí varios metros para ir a sentarse al radiador.

—Pero es que yo no llevo las cuentas —replicó.
—Ya, pero tú eres el que trata con nosotros todos los días.
—Sí, pero no llevo las cuentas... Ando con otros temas en la cabeza y no me paro a pensar en esas cosas, es Philippa la que se ocupa de eso. Yo no estoy al tanto de nada de todo eso, lo siento, yo no... yo... Lo siento.

Dado que, salvo excepciones, no es cosa de pisarle la cabeza a quien pide disculpas, me calmé y di el tema por zanjado por el momento. Me preguntó por mi contrato, si lo había recibido y firmado.

—Sí, lo recibí pero no lo firmé, porque no estoy segura de... Tengo que hablar contigo sobre mi futuro aquí, si voy a seguir de interna o qué vas a hacer conmigo.

Finalmente, y puesto que Debbie también estaba esperando para hablar con él, pospusimos la conversación hasta hoy, miércoles. Para retomarla, me preguntó qué me imaginaba haciendo yo en un plazo de dos años. Le dije que quería enfocarme hacia la animación y la ilustración, y empezó a hablarme de futuros proyectos, de cosas que podríamos hacer con animación, de que estaba contento con mi trabajo, que había subido el nivel de lo que la empresa podía ofrecer... Cuando terminó, le pregunté:

—Sí, pero ¿qué pasa con mi condición de interna?
—¿Tú qué es lo que quieres?
—Obviamente, más dinero, Dick.
—Ah, es cuestión de dinero... ¿Y cuánto quieres?
—Por querer, un millón... —bromeé.
Por si acaso, se apresuró a aclarar que no tenía millones.
—A ver, lo único que quiero es, al menos, un contrato normal con el sueldo mínimo. Al menos.

Me explicó que en abril tocaba la revisión de sueldos de todos, porque acaba el año financiero o algo así, y que le diría a Philippa que al mío le pusiera especial atención. Eso significaría que la subida de sueldo ocurriría en mayo. Pero también me empezó a decir que estos dos primeros meses del año no habían sido muy buenos y que si tal y cual.

—Yo sé —le dije — que la situación de la empresa no es la mejor. Pero también conozco mi propia situación. Y en este momento es bastante delicada. Así que no te puedo prometer que antes de abril no busque otro trabajo. Todavía no he empezado a buscar, no he mirado nada, pero no te puedo prometer que no lo haga.
—Vale... Pero si buscas otra cosa, házmelo saber, ¿ok?
—De acuerdo. De todas formas, te daría el mes de notificación previa ese que hace falta.

Así están las cosas. Mañana seguiremos hablando de esos proyectos que él tenía en mente, de la demo que queremos hacer de animación y demás. Y cuando cobre, como estoy segura de que van a olvidar pagarme lo que aún me deben de noviembre, volveré a tener otra conversación con él.

No me extiendo más para no alargar el post hasta extremos insospechados, pero al salir de PUK tenía cita con Troy y el coordinador de producción de la serie de la que soy diseñadora de personajes. Os lo cuento el próximo día. :)

¡Besotes a todos!

jueves, 21 de febrero de 2008

Siguiente, por favor

Primero Sophia, luego Amina, ahora Debbie... Que pase la siguiente, por favor.

Debbie nos deja definitivamente. Se había quedado algo más de tiempo porque Dick le había dado un poco de manga ancha: entraba a las nueve, salía a las cinco, participaba en la creación de la web y en la estrategia de marketing... Ella estaba mejor que al principio (dice que en enero estuvo muy, muy deprimida), pero aun así siguió buscando trabajo en otros lados y, por fin, sonó la campana: tras ir a tres o cuatro entrevistas, la cogieron en otra productora para hacer cosas relacionadas con el maketing. Ya me ha dicho que me va a endosar el hacer la web, que aunque es muy bonita, está mal optimizada para los buscadores por ser enteramente en Flash. La verdad es que no me apetece mucho hacer webs, pero bueno, la necesidad llama y, si surge, obviamente la haré. Estoy ahora haciendo una nueva en PUK, tras acabar la del estudio. Finalmente, el amigo de Dick ya me dio las imágenes para empezar la suya y me he puesto con ella hoy. Voy a echar la vida en ella, porque el tipo quiere vender sus productos online, lo que supone carrito de la compra, base de datos, pasarelas de pago y bla, bla, bla. Lo malo: que va a ser tiempo perdido de hacer ilustración o animación; lo bueno: que es una experiencia genial en webs comerciales en UK, que se piden mucho, y si me veo obligada a buscar otro trabajo por lo que sea, tendré muchas más posibilidades de conseguir uno interesante que me pague el Animation Mentor. XD

Así que nada, Debbie se va. Lleva dos días queriendo hablar con Dick, pero no hay manera con él. A ver si lo consigue mañana. Supongo que se quedará un par de semanas, tal vez tres, mientras entrevistan a nuevas chicas y enseñan lo necesario a la "afortunada". Es una pena, realmente nos llevábamos bien ahora. Hoy hasta me dijo que soy "cool", que viniendo de ella no es poca cosa. Como le dijo Allan, normalmente es muy bruta con la gente. XD

Por cierto, os había dicho que Amina se casaba "el año que viene". Bueno, el año que viene resultó ser el 7 de marzo de este año. Hablé con ella y dice que ya lo tiene todo listo y que está muy nerviosa. Espero que tenga suerte con su elección. Confío en volver a hablar con ella antes de la boda.

En cuanto a mis personajes, pues la cosa va bien. Me voy a poner ahora con ellos un rato. Troy me mandó los nombres de todos los que componen el equipo: director, productor, animador, guionista, etc, y ahí estaba yo, en la lista, como diseñadora de personajes. :) Finalmente, de la china del post anterior me dijo que estaba muy delgada, así que les mandé a los cinco personajes con aspecto más realista. Gustaron en general, pero Troy me pidió cambios: este más alto, este más agresivo, este más guay, este con gorro... Y les mandé una segunda versión, prometiéndoles que iría mandándoles más hasta dar con un estilo que encajara con los personajes y que gustara a todos. Quieren que los personajes tengan algo único... como si eso fuera fácil de conseguir hoy en día. Pero bueno, haré lo que pueda. :) También están buscando a alguien que haga el rigging. Es una buena noticia, porque significa que están buscando mejorar la calidad del resultado. Troy me dijo que buscan un experto, pero ignoro si le pagarían algo y, si no pagan, mal van a encontrar un "experto". Ya le preguntaré.

Bueno, otro día más, para que no os canséis. :)

¡Besos!