Al día siguiente, ayer viernes, lo primero que hice fue ir al banco a canjear el cheque. Allí me enteré de que ya se había activado la cuenta puesto que el día antes, poco después de marcharme yo hecha un basilisco, llamaron a Dick y le preguntaron si yo trabajaba en la empresa, lo cual él confirmó (aunque seguramente en ese momento lo dudaba... jeje). Así que ya pude ingresar el cheque y no tuve ningún problema. Acto seguido me dirigí a PUK, tras debatir conmigo misma si ir o no, dado que aún me duraba el enfado. Finalmente, no me pareció la mejor idea tomarme el día libre, así que opté por ir. Llevaba conmigo dos DVD's de Dick y las llaves de la empresa, con la intención de devolvérselo todo. No estaba muy segura de que ese no fuese mi último día en PUK.
Entré y saludé a Dick secamente, sin la menor explicación de por qué llegaba tarde. Tampoco me la pidió. Creo que temía que no apareciera en todo el día. Debbie me dijo que ella sí lo pensaba, así que es probable que él también. Pocos minutos después, Dick me dijo que quería hablar conmigo en la sala de edición, que estos días está vacía porque Allan está de vacaciones. Le respondí que, si quería hablar de lo del día anterior, yo prefería hablarlo el lunes. Se quedó un poco a cuadros e insistió en un tono que no admitía réplica, así que le seguí (me di el lujo de hacerle esperar un poco para comentar algo con Sophia) y, a su invitación de que me sentara, lo hice con actitud desafiante. Si me soltaba alguna frescura, estaba dispuesta a levantarme e irme para no volver.
Pero estuvo muy, muy suave. Empezó diciendo que se sentía muy confundido por lo del día anterior (a lo que respondí irónicamente que yo también), que no entendía lo que me había pasado. Y se quedó esperando una respuesta por mi parte.
—No voy a hablar de eso hoy —le dije. Y yo tampoco admitía réplica—. Necesito pensar despacio, decidir lo que voy a hacer, y el lunes te hablaré de ello. Ahora tengo demasiadas emociones mezcladas como para decir exactamente lo que quiero decir.
—Pero es que a mí me gusta hablar las cosas según suceden —dijo.
—A mí no. Yo prefiero calmarme, pensar despacio y después hablar. Si no, muchas veces la gente dice cosas que no siente y que no piensa realmente.
No tardó mucho en darse cuenta de que no tenía más opción que aceptar mis palabras. Me dijo que no quería verme enfadada, que le preocupaba lo que yo pensara, que no le gustaba trabajar así, que como no entendía lo que me había pasado no sabía cómo hacerme sentir mejor.
—No quiero que haya un problema de comunicación entre nosotros —me dijo.
—No te preocupes, que el lunes hablamos y te lo explico todo.
Entré y saludé a Dick secamente, sin la menor explicación de por qué llegaba tarde. Tampoco me la pidió. Creo que temía que no apareciera en todo el día. Debbie me dijo que ella sí lo pensaba, así que es probable que él también. Pocos minutos después, Dick me dijo que quería hablar conmigo en la sala de edición, que estos días está vacía porque Allan está de vacaciones. Le respondí que, si quería hablar de lo del día anterior, yo prefería hablarlo el lunes. Se quedó un poco a cuadros e insistió en un tono que no admitía réplica, así que le seguí (me di el lujo de hacerle esperar un poco para comentar algo con Sophia) y, a su invitación de que me sentara, lo hice con actitud desafiante. Si me soltaba alguna frescura, estaba dispuesta a levantarme e irme para no volver.
Pero estuvo muy, muy suave. Empezó diciendo que se sentía muy confundido por lo del día anterior (a lo que respondí irónicamente que yo también), que no entendía lo que me había pasado. Y se quedó esperando una respuesta por mi parte.
—No voy a hablar de eso hoy —le dije. Y yo tampoco admitía réplica—. Necesito pensar despacio, decidir lo que voy a hacer, y el lunes te hablaré de ello. Ahora tengo demasiadas emociones mezcladas como para decir exactamente lo que quiero decir.
—Pero es que a mí me gusta hablar las cosas según suceden —dijo.
—A mí no. Yo prefiero calmarme, pensar despacio y después hablar. Si no, muchas veces la gente dice cosas que no siente y que no piensa realmente.
No tardó mucho en darse cuenta de que no tenía más opción que aceptar mis palabras. Me dijo que no quería verme enfadada, que le preocupaba lo que yo pensara, que no le gustaba trabajar así, que como no entendía lo que me había pasado no sabía cómo hacerme sentir mejor.
—No quiero que haya un problema de comunicación entre nosotros —me dijo.
—No te preocupes, que el lunes hablamos y te lo explico todo.
Me dijo que el jueves se había quedado tan descolocado que no había podido trabajar durante un rato, y que se había quedado hasta las seis y media en la empresa porque no sabía si yo iba a volver, o iba a llamar, o lo que iba a hacer. Y que me había llamado varias veces.
—Ya lo sé.
—¿No lo cogiste a propósito? ¿No querías hablar conmigo?
—No.
Insistió en que no le gustaba verme disgustada y me sonrió un par de veces durante pausas en la conversación para ver si me alegraba la cara. En vano. No estaba yo para sonrisitas, aunque reconozco que la conversación me ablandó.
También me dijo que el día anterior había hablado con Philippa, que le había contado lo que había pasado, y que el fin de semana ella iba a venir a Walthamstow a traer mi contrato y dejarlo en PUK (debe de ser que, por lo visto, no lo tenía él).
Y durante el transcurso de la conversación, y por primera vez desde que llegué a Londres y sin tener que recordárselo, sacó el dinero restante, lo contó y me lo dio. Todo un lujo.
Terminamos la conversación con la promesa de que la continuaríamos el lunes.
El resto del día estuvo muy amable y atento, e incluso no me dijo nada cuando cogí el teléfono y se lo pasé diciendo que no entendía nada y que debía de ser uno vendiendo walkie talkies, y resultó ser un cliente o un proveedor o algo. XD
Más tarde tuvo otra conversación con Debbie, que ha decidido dejar PUK. Lástima, ahora que ya empezábamos a llevarnos bien de verdad. Sigue haciendo lo que le da la gana cuando le da la gana, pero por lo menos ahora a mí me respeta. Se irá a finales de mes. Estaba feliz ante la perspectiva. El trabajo de secretaria de Dick es horroroso.
A ver quién viene esta vez. Una cosa que tiene de bueno PUK es que conoces a un montón de gente sin moverte del sitio. :P
—Ya lo sé.
—¿No lo cogiste a propósito? ¿No querías hablar conmigo?
—No.
Insistió en que no le gustaba verme disgustada y me sonrió un par de veces durante pausas en la conversación para ver si me alegraba la cara. En vano. No estaba yo para sonrisitas, aunque reconozco que la conversación me ablandó.
También me dijo que el día anterior había hablado con Philippa, que le había contado lo que había pasado, y que el fin de semana ella iba a venir a Walthamstow a traer mi contrato y dejarlo en PUK (debe de ser que, por lo visto, no lo tenía él).
Y durante el transcurso de la conversación, y por primera vez desde que llegué a Londres y sin tener que recordárselo, sacó el dinero restante, lo contó y me lo dio. Todo un lujo.
Terminamos la conversación con la promesa de que la continuaríamos el lunes.
El resto del día estuvo muy amable y atento, e incluso no me dijo nada cuando cogí el teléfono y se lo pasé diciendo que no entendía nada y que debía de ser uno vendiendo walkie talkies, y resultó ser un cliente o un proveedor o algo. XD
Más tarde tuvo otra conversación con Debbie, que ha decidido dejar PUK. Lástima, ahora que ya empezábamos a llevarnos bien de verdad. Sigue haciendo lo que le da la gana cuando le da la gana, pero por lo menos ahora a mí me respeta. Se irá a finales de mes. Estaba feliz ante la perspectiva. El trabajo de secretaria de Dick es horroroso.
A ver quién viene esta vez. Una cosa que tiene de bueno PUK es que conoces a un montón de gente sin moverte del sitio. :P
Ya os seguiré contando.
Besos.
5 comentarios:
Acabarás aprendiendo animación porque te empeñas tú en ello, pero desde luego en Asertividad estás haciendo un Máster a jornada completa.
Cada día admiro más de tu fortaleza y tu forma de llevar la comunicación laboral, de mayor quiero ser como tú :)
¡Mucho ánimo (y paciencia) para el lunes!
Animo Cielo!!!!!
Bueno, yo más que asertividad, diría cabezonería asturiana en estado puro XD
Es broma, a mí también me gusta la gente que sabe muy bien dónde está, incluso que sepa muy bien que no sabe dónde está.
Analizando la situación, me parece que yo haría caso a lo que te comentaban en un anterior comentario (qué redundante): el lunes puedes preguntarle qué es lo que estás haciendo tan mal para que sea una misión imposible cobrar lo que deberías y cuando deberías. Le subrayaría que el tema de los pagos es tan básico en cualquier empresa para el bienestar de sus empleados que, si no se ve capaz de llevar las cosas al día, al menos contrate a alguien específicamente para ese asunto que se asegure de que la gestión de la empresa es correcta.
Y ya está, que tú no te puedes permitir estar para bromas en ese aspecto. Creo que es más que razonable y comprensible.
Un abrazo, encanto.
Ciertamente, aprender a lidiar con estas cosas, y en otro país y en otra lengua, es muy valioso... Sí, es molesto, es desagradable, pero es una experiencia importantísima. Así que hay que verlo como algo positivo. Aparte de que lo estás haciendo de cine (nunca mejor dicho) y eres nuestra heroína :-)
Por lo demás, efectivamente hay un punto a partir del cual ciertas cosas dejan de colar como "una costumbre local". No pagar a un trabajador ha sido motivo de linchamiento en muy diversas épocas y lugares, y eso un inglés lo sabe. Se puede hacer el despistao, pero si de verdad lo está, pues casi que es una obra de caridad que lo despabiles tú.
Está bien lo que has hecho: tener paciencia primero, ser comprensiva, cargarse de razón, y luego ya decir "hasta aquí hemos llegao". Nadie te podrá tachar de intransigente ni de chiflada ni de no ser razonable.
Gracias a los cuatro por el apoyo, pero qué majísimos que sois. :')
Ramón, no me admires tanto, que creo que eso de tener que esperar tanto a que se me pase el cabreo no es buena cosa. Debería practicar meditación o algo... :P
Vane, ¡gracias, guapetona! Por los ánimos y por la visitilla. :)
Mars, lo de la cabezonería me ha llegado al alma... jajaja. Muchas gracias por el consejo, me pareció muy acertado. En el siguiente post ya os cuento cómo pasaron las cosas el lunes.
Guti, gracias, yo también creo que es positivo lidiar con estas cosas, aunque en el momento se pase mal. Eso de que lo estoy haciendo de cine... pues no sé, porque yo lo hago de la única forma que sé. :) Y lo de que soy vuestra heroína... jajaja, me ha encantao... jajaja. Pero qué va, los héroes soy vosotros, por atreveros a leer mis rollos semana tras semana. Mira que tenéis paciencia. :D Tu última frase me ha dado una inyección de confianza. ¡Mil gracias! :)
Publicar un comentario