Pues parece que sí, que poco a poco mi situación se va estabilizando en PUK y en Londres en general. Ya no tengo la sensación continua de tener que tener la maleta lista para irme en un par de días vete a saber adónde a buscarme la vida. Si acaso, en un par de meses. XD
Ayer hablé con Philippa y me dio la feliz noticia de que ¡por fin! este mes ya cobraré el sueldo mínimo. Vamos, que ya casi soy mileurista (a falta de 33 euros), con lo cual no tengo mucho que envidiar a la mitad de los jóvenes españoles. :D Eso significa que cobraré más de lo que cobré nunca (con una excepción, y es cuando trabajé como técnica para IBM durante dos meses) y que podré ahorrar más de lo que nunca ahorré. El Animation Mentor se acerca. XD Y no es que el sueldo mínimo sea gran cosa, pero es lo que tiene derrochar poco y no salir de fiesta.
Y otra buena noticia: ayer vino Dick y me dijo que el lunes quiere tener una reunión conmigo para hablarme de reducir mi horario: quiere que trabaje de nueve y media a cinco y media. Mi cara de felicidad le hizo reír, pero ya dijo que lo hablaríamos con calma el lunes. Salir a las cinco y media implicaría para mí estar a las seis menos diez en casa... cosa que muy pocos londinenses pueden decir, porque tienen que coger metro, coche o lo que haga falta. Keira, sin ir más lejos, sale a las cinco de la oficina y se planta en casa a las siete. ¡Uf!
Así que me siento bien y me siento afortunada. Estoy trabajando en lo que me gusta, estoy aprendiendo todos los días algo nuevo orientado a lo que me gusta y me están pagando básicamente por aprenderlo, porque mis conocimientos actuales son lamentables. Tengo un horario muy bueno, vivo en una casa en la que estoy feliz y tengo unas compañeras encantadoras. Y además he descubierto que tenemos un parque muy grande a menos de diez minutos de casa, cosa que no sabía hace dos semanas. ¿Qué más se puede pedir? Si me dicen esto hace un año, me habría dado un ataque de la risa más tonta.
Por supuesto, ahora siento más presión. Dick nos cuida e intenta complacernos, y ahora nos toca a nosotros complacerle a él. Tengo que avanzar con la página de PUK, y tengo que aprender Lightwave y After Effects tan rápido como pueda. Así que a ver si ahora, más motivada, rindo más y mejor.
Keira, por su parte, sigue descontenta, y Dick sigue proponiéndole cosas para mejorar su situación. Parece ser que le va a pagar parte de la Travel Card, y ayer le preguntó si ahora Philippa era más amable con ella. Cuando hablé con Keira sobre esto, me dijo que sí, que vale, que era más amable, pero que ella notaba que era fingido y que eso no le valía. En ese sentido, yo soy más fácil de contentar.
En fin, ahora que (espero) llega el buen tiempo y tendré más dinero, supongo que iré más al centro, a conocer Londres y a los londinenses, así que os contaré más cosillas. La última vez que fui a Trafalgar Square fue hace unas tres semanas, y recuerdo que había un pobre hombre sin casa allí en medio, donde siempre se ponen los artistas para entretener al público y ganar unas monedas. El hombre este entretener entretenía, porque se quejaba a voces de que no tenía casa y la gente se paraba a observarle y a escuchar y a darle alguna moneda. Aquel día también pasé al lado de St. Paul´s Cathedral, que es muy bonita, pero no tuve oportunidad de entrar, así que cuando lo haga ya os hablaré más de ella.
Besos y hasta la próxima. :)
Ayer hablé con Philippa y me dio la feliz noticia de que ¡por fin! este mes ya cobraré el sueldo mínimo. Vamos, que ya casi soy mileurista (a falta de 33 euros), con lo cual no tengo mucho que envidiar a la mitad de los jóvenes españoles. :D Eso significa que cobraré más de lo que cobré nunca (con una excepción, y es cuando trabajé como técnica para IBM durante dos meses) y que podré ahorrar más de lo que nunca ahorré. El Animation Mentor se acerca. XD Y no es que el sueldo mínimo sea gran cosa, pero es lo que tiene derrochar poco y no salir de fiesta.
Y otra buena noticia: ayer vino Dick y me dijo que el lunes quiere tener una reunión conmigo para hablarme de reducir mi horario: quiere que trabaje de nueve y media a cinco y media. Mi cara de felicidad le hizo reír, pero ya dijo que lo hablaríamos con calma el lunes. Salir a las cinco y media implicaría para mí estar a las seis menos diez en casa... cosa que muy pocos londinenses pueden decir, porque tienen que coger metro, coche o lo que haga falta. Keira, sin ir más lejos, sale a las cinco de la oficina y se planta en casa a las siete. ¡Uf!
Así que me siento bien y me siento afortunada. Estoy trabajando en lo que me gusta, estoy aprendiendo todos los días algo nuevo orientado a lo que me gusta y me están pagando básicamente por aprenderlo, porque mis conocimientos actuales son lamentables. Tengo un horario muy bueno, vivo en una casa en la que estoy feliz y tengo unas compañeras encantadoras. Y además he descubierto que tenemos un parque muy grande a menos de diez minutos de casa, cosa que no sabía hace dos semanas. ¿Qué más se puede pedir? Si me dicen esto hace un año, me habría dado un ataque de la risa más tonta.
Por supuesto, ahora siento más presión. Dick nos cuida e intenta complacernos, y ahora nos toca a nosotros complacerle a él. Tengo que avanzar con la página de PUK, y tengo que aprender Lightwave y After Effects tan rápido como pueda. Así que a ver si ahora, más motivada, rindo más y mejor.
Keira, por su parte, sigue descontenta, y Dick sigue proponiéndole cosas para mejorar su situación. Parece ser que le va a pagar parte de la Travel Card, y ayer le preguntó si ahora Philippa era más amable con ella. Cuando hablé con Keira sobre esto, me dijo que sí, que vale, que era más amable, pero que ella notaba que era fingido y que eso no le valía. En ese sentido, yo soy más fácil de contentar.
En fin, ahora que (espero) llega el buen tiempo y tendré más dinero, supongo que iré más al centro, a conocer Londres y a los londinenses, así que os contaré más cosillas. La última vez que fui a Trafalgar Square fue hace unas tres semanas, y recuerdo que había un pobre hombre sin casa allí en medio, donde siempre se ponen los artistas para entretener al público y ganar unas monedas. El hombre este entretener entretenía, porque se quejaba a voces de que no tenía casa y la gente se paraba a observarle y a escuchar y a darle alguna moneda. Aquel día también pasé al lado de St. Paul´s Cathedral, que es muy bonita, pero no tuve oportunidad de entrar, así que cuando lo haga ya os hablaré más de ella.
Besos y hasta la próxima. :)