Mi tío y mi hermano han llegado hoy a Londres a hacerme una visita y llevarme a visitar lugares chulis en los alrededores. ¡Qué alegría verlos después de dos meses y medio! Luego me extiendo más, pero ahora voy a retroceder un poquito porque hace unos días que no escribo.
Esta semana Dick no ha estado en PUK, ha estado en España, entre Barcelona y Málaga. Y en PUK ha habido estampida: Amina, que ya había hablado con él el viernes pasado para decirle que dejaba PUK, se va este próximo jueves; Axel, que estaba sin cobrar, encontró otra productora en la que le pagan una módica cantidad y que está delante de su casa, así que el miércoles nos dejó, asegurando que no iba a echar de menos PUK en absoluto; Eddy, que está a tiempo parcial, lleva tiempo buscando jornada completa en otros sitios y por fin ha recibido varias ofertas y se quiere ir el miércoles... Conclusión: yo que me quería ir la primera, resulta que soy la única que queda junto con Allan, Sura y Bernie, y bueno, la chica que tendrá que sustituir a Amina. Yo si fuera Dick me preguntaría qué anda mal en la empresa para que todo el mundo se quiera ir. Digo. En cuanto a mí, en esa empresa en la que querían un español al final cogieron a otro, así que lo que me queda es seguir buscando y procurar que mi inglés mejore para tener más posibilidades. Mientras tanto, si el contrato que Dick me ofreció se hace realidad, pues lo aceptaré, claro.
Ayer fue mi cumpleaños y tengo que decir que gracias a vuestros mensajes, vuestras felicitaciones y vuestros regalos me sentí muy arropada y que realmente fue un feliz cumpleaños. A mi madre, a Ramón, a Auro, a Emilio, a Carmen, a Marigel, a mi prima Raquel, a Ruth... a todos, gracias. La celebración la postergué hasta hoy, que era cuando venían los parientes. Pero ayer fue un día muy especial, igualmente. En PUK no comenté gran cosa. A la hora de comer, cuando estábamos charlando Amina, Sura y yo en la oficina, sí que les dije que era mi cumpleaños, y me felicitaron y me preguntaron que por qué no lo había dicho antes. Pero nadie más se enteró allí. En casa, Pauline también tuvo el detalle de regalarme un precioso ramo de flores, con jarroncito y todo.
Y hoy fue un día muy poco productivo en PUK, porque como me iba a ir pronto no me concentré nada y no di golpe, básicamente. Como Dick no estaba, me despedí de Amina y me fui a la estación... donde me encontré con Dick, que venía maleta en ristre... jajjaa. Le dije que nada, que me iba al aeropuerto, que venía la parentela y había decidido tomarme la tarde libre. No sé si le pareció bien o mal, no cambió mucho de expresión. Nos despedimos y me fui.
El viaje a Stansted duró una hora más o menos, y me planté en el aeropuerto a eso de las tres y media, hora inglesa. A las cuatro y seis minutos aterrizó el avión, y a las cinco menos veinticinco salieron mi hermano y mi tío por la puerta de Llegadas Internacionales. Habían tenido un vuelo muy tranquilo, aunque Pablo, mi hermano, se reía de mi tío, Kiko, porque, por lo visto, cada vez tiene más miedo de subir a un avión. :D Lo primero que hicimos fue ir a buscar el coche. Más mal que bien, pero lo suficiente, me entendí yo con la de la agencia y al final teníamos un flamante Kia Cee'd nuevísimo para nosotros solitos. Pablo se puso al volante, porque Kiko y yo todavía no llevamos bien eso de ir por la izquierda. Al principio, Pablo necesitó mucha concentración y nos dijo que ni le habláramos, pero al cabo de un ratito ya le fue cogiendo el tranquillo y llegamos muy bien a Walthamstow. Al llegar, nos equivocamos en una glorieta y volvimos por error a la autopista, pero fue un error muy fácil de subsanar y diez minutos después ya estábamos junto a mi casa.
Pauline no estaba en casa, así que no la pudieron conocer. Entraron con sus dos maletones de 20 kilos cada uno y se pusieron a vaciar lo que era para mí. Madredelamorhermoso... jajjaa. ¡Tenían allí dentro un supermercado entero! Las maletas les quedaron vacías cuando lo sacaron todo, y mi cama parecía un expositor del Alimerka (supermercado asturiano, para quien no lo conozca). Si es que tengo una familia que no me la merezco. Había allí de todo: carne, montones de chorizo y de chorizos, un montón de queso, latas de todo, aceite de oliva, gula, chocolates, turrones, cereales... De tó. Hasta Pringles... jajjaa. Gracias de nuevo a mi madre, a mi tía (vaya par de dos, si es por ellas engordo diez kilos en dos semanas... jajaja), a mi prima (creo que suya fue la idea de la Nocilla y las Pringles y alguna importante aportación más... jajaja), a Eva (¡qué rica la tortilla de patata!), y por supuesto a Pablo y a Kiko, que lo trajeron todo y soportaron la tentación de comérselo todo por el camino... jajaja. Y Pablo todavía decía que él me había comprado poco... ¡Cielos! ¡Como si ya no tuviera bastante que agradeceros a todos! Lo dicho, que tengo una familia (y unos amigos) que no los merezco...
Después de dejar mi habitación hecha un Cristo y sus maletas relajaditas y felices, nos fuimos al hotel en el que se alojarían, con la intención de dejar el equipaje y marcharnos por ahí a ver algo. Les tocó el hueco de debajo de la escalera... Pero era un hueco que tampoco estaba tan mal, con tele, baño propio y camas que parecían cómodas y cubiertas con fundas nórdicas. Creo que estarán bien allí. A ver qué cuentan mañana.
Luego nos fuimos en metro a ver el centro de Londres: Charing Cross, Covent Garden, La Torre de Londres... Lógicamente, era de noche y estaba todo cerrado, pero había mucho ambiente por las calles y tengo que decir que, de noche, Londres es impresionante. Yo aún no lo había visto iluminado y es una preciosidad. No me extenderé en contaros la visita porque es tardísimo y mañana hay que madrugar para ir a visitar nosecuántos castillos. No volvimos tarde, porque a Pablo le dolía algo la cabeza (el estrés de organizarlo todo y el cansancio del viaje, unidos a la falta de sueño y al suplicio inicial que supone conducir por la izquierda), así que a las once y media de la noche ya estaban ellos en Black Horse y yo en Walthamstow.
Y mañana he quedado con ellos a las siete y media... así que os dejo ya con la promesa de que os seguiré contando las novedades.
¡Muchos besos a todos! ¡Y muchas gracias a todos, también!
Esta semana Dick no ha estado en PUK, ha estado en España, entre Barcelona y Málaga. Y en PUK ha habido estampida: Amina, que ya había hablado con él el viernes pasado para decirle que dejaba PUK, se va este próximo jueves; Axel, que estaba sin cobrar, encontró otra productora en la que le pagan una módica cantidad y que está delante de su casa, así que el miércoles nos dejó, asegurando que no iba a echar de menos PUK en absoluto; Eddy, que está a tiempo parcial, lleva tiempo buscando jornada completa en otros sitios y por fin ha recibido varias ofertas y se quiere ir el miércoles... Conclusión: yo que me quería ir la primera, resulta que soy la única que queda junto con Allan, Sura y Bernie, y bueno, la chica que tendrá que sustituir a Amina. Yo si fuera Dick me preguntaría qué anda mal en la empresa para que todo el mundo se quiera ir. Digo. En cuanto a mí, en esa empresa en la que querían un español al final cogieron a otro, así que lo que me queda es seguir buscando y procurar que mi inglés mejore para tener más posibilidades. Mientras tanto, si el contrato que Dick me ofreció se hace realidad, pues lo aceptaré, claro.
Ayer fue mi cumpleaños y tengo que decir que gracias a vuestros mensajes, vuestras felicitaciones y vuestros regalos me sentí muy arropada y que realmente fue un feliz cumpleaños. A mi madre, a Ramón, a Auro, a Emilio, a Carmen, a Marigel, a mi prima Raquel, a Ruth... a todos, gracias. La celebración la postergué hasta hoy, que era cuando venían los parientes. Pero ayer fue un día muy especial, igualmente. En PUK no comenté gran cosa. A la hora de comer, cuando estábamos charlando Amina, Sura y yo en la oficina, sí que les dije que era mi cumpleaños, y me felicitaron y me preguntaron que por qué no lo había dicho antes. Pero nadie más se enteró allí. En casa, Pauline también tuvo el detalle de regalarme un precioso ramo de flores, con jarroncito y todo.
Y hoy fue un día muy poco productivo en PUK, porque como me iba a ir pronto no me concentré nada y no di golpe, básicamente. Como Dick no estaba, me despedí de Amina y me fui a la estación... donde me encontré con Dick, que venía maleta en ristre... jajjaa. Le dije que nada, que me iba al aeropuerto, que venía la parentela y había decidido tomarme la tarde libre. No sé si le pareció bien o mal, no cambió mucho de expresión. Nos despedimos y me fui.
El viaje a Stansted duró una hora más o menos, y me planté en el aeropuerto a eso de las tres y media, hora inglesa. A las cuatro y seis minutos aterrizó el avión, y a las cinco menos veinticinco salieron mi hermano y mi tío por la puerta de Llegadas Internacionales. Habían tenido un vuelo muy tranquilo, aunque Pablo, mi hermano, se reía de mi tío, Kiko, porque, por lo visto, cada vez tiene más miedo de subir a un avión. :D Lo primero que hicimos fue ir a buscar el coche. Más mal que bien, pero lo suficiente, me entendí yo con la de la agencia y al final teníamos un flamante Kia Cee'd nuevísimo para nosotros solitos. Pablo se puso al volante, porque Kiko y yo todavía no llevamos bien eso de ir por la izquierda. Al principio, Pablo necesitó mucha concentración y nos dijo que ni le habláramos, pero al cabo de un ratito ya le fue cogiendo el tranquillo y llegamos muy bien a Walthamstow. Al llegar, nos equivocamos en una glorieta y volvimos por error a la autopista, pero fue un error muy fácil de subsanar y diez minutos después ya estábamos junto a mi casa.
Pauline no estaba en casa, así que no la pudieron conocer. Entraron con sus dos maletones de 20 kilos cada uno y se pusieron a vaciar lo que era para mí. Madredelamorhermoso... jajjaa. ¡Tenían allí dentro un supermercado entero! Las maletas les quedaron vacías cuando lo sacaron todo, y mi cama parecía un expositor del Alimerka (supermercado asturiano, para quien no lo conozca). Si es que tengo una familia que no me la merezco. Había allí de todo: carne, montones de chorizo y de chorizos, un montón de queso, latas de todo, aceite de oliva, gula, chocolates, turrones, cereales... De tó. Hasta Pringles... jajjaa. Gracias de nuevo a mi madre, a mi tía (vaya par de dos, si es por ellas engordo diez kilos en dos semanas... jajaja), a mi prima (creo que suya fue la idea de la Nocilla y las Pringles y alguna importante aportación más... jajaja), a Eva (¡qué rica la tortilla de patata!), y por supuesto a Pablo y a Kiko, que lo trajeron todo y soportaron la tentación de comérselo todo por el camino... jajaja. Y Pablo todavía decía que él me había comprado poco... ¡Cielos! ¡Como si ya no tuviera bastante que agradeceros a todos! Lo dicho, que tengo una familia (y unos amigos) que no los merezco...
Después de dejar mi habitación hecha un Cristo y sus maletas relajaditas y felices, nos fuimos al hotel en el que se alojarían, con la intención de dejar el equipaje y marcharnos por ahí a ver algo. Les tocó el hueco de debajo de la escalera... Pero era un hueco que tampoco estaba tan mal, con tele, baño propio y camas que parecían cómodas y cubiertas con fundas nórdicas. Creo que estarán bien allí. A ver qué cuentan mañana.
Luego nos fuimos en metro a ver el centro de Londres: Charing Cross, Covent Garden, La Torre de Londres... Lógicamente, era de noche y estaba todo cerrado, pero había mucho ambiente por las calles y tengo que decir que, de noche, Londres es impresionante. Yo aún no lo había visto iluminado y es una preciosidad. No me extenderé en contaros la visita porque es tardísimo y mañana hay que madrugar para ir a visitar nosecuántos castillos. No volvimos tarde, porque a Pablo le dolía algo la cabeza (el estrés de organizarlo todo y el cansancio del viaje, unidos a la falta de sueño y al suplicio inicial que supone conducir por la izquierda), así que a las once y media de la noche ya estaban ellos en Black Horse y yo en Walthamstow.
Y mañana he quedado con ellos a las siete y media... así que os dejo ya con la promesa de que os seguiré contando las novedades.
¡Muchos besos a todos! ¡Y muchas gracias a todos, también!
3 comentarios:
FELICIDADES!!!
Aunque sea con un poquito de retraso.
Me alegro un montón que se hayan adelantado los Reyes Magos con regalos de España. Si es que como en España no se como en ningún lado.
Un beso,
Elisa
También con retraso pero con los mismos buenos deseos para ti:
¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, valiente y admirable jovencita!!
¡Lo que puede cambiar la vida en un sólo año! ¿Te imaginabas hace un año viviendo en Londres? Hala, ánimo y a ver si logras el Mentor.
¡Muchas gracias a los dos! :)
Ya, Elisa, la verdad es que aquí no hay más que sandwiches por todos lados. Qué barbaridad. Menos mal que yo me cocino en casa lo que quiero, y que estos parientes míos me mandan chorizos y lo que haga falta... :D
César, ya te echaba de menos. :) La verdad es que hacía tiempo que tenía la idea de irme al extranjero, pero nunca pensé que sería tan pronto y de esta manera tan... aventurera. Esperemos que las cosas evolucionen para bien y pueda, por fin, cumplir el sueño de hacer ese curso. Y luego, Dios dirá (es un decir, no empieces con sermones ateos... jajaja).
¡Besotes a los dos!
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