Ayer apareció roto el cristal de una de las ventanas de PUK. Es una ventana muy grande que da a la calle y que en el interior está tapada por el panel blanco del estudio. No sabemos cómo sucedió. Todo lo que sabemos es que Dick salió hacia el mediodía a mirar el buzón y no vio nada raro. Y cuando él mismo salió a la una y media al Pat's a por la comida, lo primero que nos preguntó al volver es si habíamos oído algo, porque el cristal estaba roto. Nos quedamos perplejos, porque estábamos Allan, Sophia, Debbie y yo y ninguno había oído nada.
Dick salió a la calle a mirar el cristal roto y a empezar a hacer llamadas. Los demás no salieron, pero yo sí me aventuré a echar un vistazo, y me quedé asombrada: en la ventana había un agujero enorme (en el que habría cabido con holgura un brazo) y el resto estaba completamente hecho añicos. Hasta me sentí tentada de tocarlo con un dedo para que se viniera todo abajo. La suerte es que tras la ventana no se ve nada e incluso si metes un brazo te tropiezas con el panel y da la sensación de que es inaccesible. No podemos estar seguros de si alguien intentó entrar, pero yo creo que todos pensamos que sí. Si yo estuviera en el lugar de Dick, estaría aterrorizada temiendo que me volviesen a robar. Para él debe de ser un sinvivir.
Debbie llamó a la policía a petición de Dick, pero dijeron que no pasarían por allí hasta el día siguiente.
Un rato más tarde hicimos una reunión para hablar de cosas del trabajo, y la hicimos en el estudio, un poco para asegurarnos de tenerlo vigilado. Era gracioso porque al mínimo ruido nos quedábamos callados escuchando y ya temíamos que alguien estuviera intentando entrar. Dick salió varias veces a comprobar que todo estaba bien. El cristal se estaba desplomando por sí solo.
Más tarde vinieron a arreglar el cristal y, en vez de vidrio, pusieron un tablón de madera encajado en el marco de alguna manera. No me preguntéis, que yo de bricolaje, lo justo.
Dick salió a la calle a mirar el cristal roto y a empezar a hacer llamadas. Los demás no salieron, pero yo sí me aventuré a echar un vistazo, y me quedé asombrada: en la ventana había un agujero enorme (en el que habría cabido con holgura un brazo) y el resto estaba completamente hecho añicos. Hasta me sentí tentada de tocarlo con un dedo para que se viniera todo abajo. La suerte es que tras la ventana no se ve nada e incluso si metes un brazo te tropiezas con el panel y da la sensación de que es inaccesible. No podemos estar seguros de si alguien intentó entrar, pero yo creo que todos pensamos que sí. Si yo estuviera en el lugar de Dick, estaría aterrorizada temiendo que me volviesen a robar. Para él debe de ser un sinvivir.
Debbie llamó a la policía a petición de Dick, pero dijeron que no pasarían por allí hasta el día siguiente.
Un rato más tarde hicimos una reunión para hablar de cosas del trabajo, y la hicimos en el estudio, un poco para asegurarnos de tenerlo vigilado. Era gracioso porque al mínimo ruido nos quedábamos callados escuchando y ya temíamos que alguien estuviera intentando entrar. Dick salió varias veces a comprobar que todo estaba bien. El cristal se estaba desplomando por sí solo.
Más tarde vinieron a arreglar el cristal y, en vez de vidrio, pusieron un tablón de madera encajado en el marco de alguna manera. No me preguntéis, que yo de bricolaje, lo justo.
En la reunión hablamos de mil cosas diferentes, entre ellas las webs, los incentivos y la organización del trabajo. Lo único que saqué en claro es que ahora vamos a tener reuniones todos los viernes para enterarnos de lo que se está haciendo, lo cual está muy bien. Además, Dick parecía empeñado en que de verdad se hiciera y que no se quedara en palabrería.
Por cierto, que ya me llegó el contrato por email, que me lo mandó Philippa, pero voy a darle un poco largas hasta ver qué tal se portan con los pagos este próximo mes. De hecho, debería cobrar mañana... El sábado me pasaré por el banco a ver. Además, lo de firmar el contrato no me hace ninguna gracia, porque es de interno (aprendiz) y estos son capaces de tenerme de interna hasta noviembre, que es lo máximo permitido. Y en febrero ya son seis meses los que llevo aquí. Así que a ver. Como Dick no se entera de nada, seguro que no se acuerda del contrato hasta que le amenace con irme o, simplemente, desaparezca con otro portazo.
Ya no me enrollo más, os contaré más cosas otro día. ¡Besos para todos!




