Tenemos un tiempo precioso estos días. La temperatura es veraniega, brilla el sol, los pajaritos cantan y las palomas entran en cocinas que huelen a quemado. No puedo dejar de sorprenderme por la suerte que tuve al ir a España justo la semana que fui (19-27 abril), porque antes de esa semana hacía un frío que pelaba y cuando volví, cargada la maleta con ropa de verano que no me había traído previamente, empezó a apretar el calor y a despejarse el cielo de nubes que ya creía yo que estaban ahí pegadas con Súper Glue.
Da gusto levantarse por las mañanas para ir a trabajar y ver que hace un día precioso. Si fuese siempre así no creo que lo disfrutase tanto, y es que no creo que haya cosa que haga sentirse mejor que un sol radiante tras cuatro días de lluvia. Así que estos días me levanto de muy buen humor y voy a PUK y saludo a todos con una gran sonrisa y un "¡qué día tan precioso!" que normalmente es correspondido con poco entusiasmo: Keira está harta, Allan está estresado, Dick no está casi nunca y Bernie nunca pone entusiasmo en nada. Así que sólo quedo yo, que me paso el día escuchando las penas de Keira o intentando buscarles el punto cómico para reírnos un rato. También nos reímos a menudo debido a mi inglés, que no mejora gran cosa: sigo sin entender nada en cuanto me hablan un poco rápido, mezclo vocabulario de la manera más lamentable, y me cuesta un triunfo construir frases largas o contar una anécdota completa de forma comprensible. A veces pienso que debería ir a clases, pero lo descarto en cuanto considero la cantidad de dinero y tiempo que consumiría. Y me digo: "valdrá con ver la tele y leer". Y en ello estoy. En general todo el mundo me dice que mi inglés es muy bueno, pero claro, luego le estoy contando a Keira no sé qué sobre los riñones y en vez de "riñones" los llamo "lazos del pelo", y ya os podéis imaginar la cara de póker de mi compañera.
Si una virtud hay que reconocerle a Dick es que, al menos, trata de escuchar y de complacer. Cuando Keira me contó su conversación con él, me di cuenta de que él intentaba aplicar con ella cosas que en su día Debbie solicitó, como no limitarse a coger el teléfono, sino tomar parte además en labores creativas y de marketing. Sin embargo, la reacción de Keira fue: "como trabajo poco, quiere todavía que haga más cosas". Le expliqué que él se lo ofrecía porque Debbie, en su día, así lo había solicitado. La diferencia entre Debbie y Keira, no obstante, es que Debbie nunca hacía lo que Dick le pedía y por eso siempre estaba ociosa. Dick solía pedirle a Allan que la supervisara un poco, sin demasiado éxito. Según las propias palabras de Dick, Debbie es genial para las relaciones sociales, pero como secretaria/asistenta de producción no cumplía muy bien su labor. Keira, en cambio, hace las cosas según se las pide, y trabaja sin descanso hasta que las consigue. Como Amina, se puede pasar horas al teléfono para conseguir una oferta mejor para alquilar una cámara, por ejemplo, sólo porque Dick dice que quiere pagar menos. Dick siempre quiere pagar menos.
Al explicarle yo esto a Keira, lo entendió y me dijo que a ella lo que realmente le gustaría sería ir a más filmaciones. Hasta el momento ha ido a dos, y lo ha disfrutado mucho más que las ocho horas de la oficina, pese a que suele terminar más cansada. Y sinceramente creo que si se lo dice a Dick, este hará lo posible para complacerla. Supongo que está harto de que se le vaya la gente, y Keira sería una gran pérdida.
La madre de Dick, Philippa, es harina de otro costal. No es complaciente en absoluto y le molesta sobremanera que alguien o algo la contraríe, y tiende a hacer sentir a la gente como si fuesen idiotas. Todavía recuerdo cuando me dijo que había ido al banco dos días atrás para que yo tuviera el dinero puntualmente en mi cuenta, y el retintín que percibí no fue fruto de mi imaginación. Me estaba diciendo, básicamente, que me había hecho un favor. Philippa es así.
De ahí que, cuando Keira le dijo que no estaba satisfecha con la redacción del contrato y que no pensaba firmarlo, Philippa reaccionó muy mal y le empezó a preguntar con tono beligerante qué cosas eran las que no le gustaban. Keira le expuso cosas como "obedecerás a tu superior" y "es posible que tengas que hacer un número RAZONABLE de horas extras SIN remuneración" (mi contrato es igual y yo tampoco lo firmé, obviamente). Cuando Keira le pidió aclaraciones sobre qué quería decir "razonable", Philippa se puso desdeñosa y acabó diciéndole que no pasaba nada, que redactaría un folio entero para explicar qué quería decir "razonable". En cuanto a la palabra "obedecer", dijo casi con desprecio: "¿No te gusta la palabra? Pues nada, chica, no te preocupes que ya buscaremos otra".
Además, es sumamente desconsiderada con los que trabajamos allí. Misteriosamente, yo he recibido este mes cien libras más de lo habitual, cosa que, haciendo cálculos, no me cuadra con el aumento con el que yo contaba. Así que no me extrañaría que el mes que viene me quitaran dinero diciendo que se equivocaron, o algo. Huelga decir que no he recibido ninguna llamada explicándome de dónde viene la cifra, y para qué hablar de mi nómina o, como lo llaman aquí, payslip. Las explicaciones siempre son necesarias, tanto si hay un cambio para bien, como si lo hay para mal, pero Philippa no las da en ninguno de los dos casos.
A Keira le ha pasado lo contrario: empezó a trabajar el 10 de marzo y cobró la parte proporcional a finales de dicho mes. Hasta ahí, bien. El mes de abril lo trabajó entero, y sin embargo cobró la misma cantidad que en marzo. Le dije: "Eso fue fijo que la contable no estaba y Philippa, en su deber de pagarte, pasó de calcular lo que te tocaba y te pagó lo mismo que el mes pasado, sin ninguna explicación". Más tarde, Keira habló con ella y mis poderes de clarividencia demostraron ser precisos. "Es que pensé que era mejor pagarte al menos una parte. La otra te la pagamos el mes que viene. Todo el mundo ahí sabe que lo hacemos así".
Ah... ¿sí? Yo creo más bien que ese fue el subterfugio que se buscó para hacer sentir a Keira insegura. Cosa que no ocurrió, porque le quité yo la idea de la cabeza en un abrir y cerrar de ojos.
En su conversación posterior con Dick, Keira le comentó a este lo que había pasado, él habló con su madre y, cuando volvió aseguró a Keira que cobraría la cantidad restante antes de una semana. ¿Os digo lo que va a pasar? Philippa, que seguramente no sabe calcular la cantidad exacta, le pagará más de la cuenta para asegurarse de que la deja contenta, y el mes que viene deducirá de su sueldo la parte que le hayan pagado de más este mes, obviamente sin ninguna explicación. Como si lo viera.
En cuanto a Allan, pues está contento porque le han subido el sueldo 5000 libras al año, además de prometerle un ínfimo porcentaje de lo que gane la empresa. Así que, dado que por lo demás está contento en PUK, ya no tiene pensado irse. Para él, trabajar en PUK es relajado y flexible, y tiene oportunidad de conocer más cosas sobre el mundo de las producciones, porque va a muchas filmaciones con Dick. Supongo que en otra empresa más grande su trabajo estaría mucho más centrado en la edición, que es lo suyo, y tal vez se le hiciera más aburrido. Sea como sea, se queda, y menos mal, porque si se va Allan Dick se nos muere. Sin Allan, PUK se va a pique en dos días, y no precisamente porque edite vídeo, sino porque sabe más de la empresa que el propio Dick.
Bernie, que lleva más tiempo que yo en PUK y nunca ha cobrado una libra, según Dick "está suponiendo pérdidas para la empresa porque todo lo hace mal". Así que Dick está pensando en decirle que se busque otra empresa que no le pague, o algo así.
Por lo que a mí concierne, pues sigo con mis webs, mis animaciones y mis personajes. La web de la productora para la que Debbie trabaja está casi lista, hoy ultimaré un par de cosas y, después, lo único que tendré que hacer es esperar a que me pasen unos contenidos que aún no tengo y estará lista para ver la luz. Tengo que decir que Debbie carece de todo escrúpulo: como su labor en la productora nueva es conseguir clientes, el otro día llamó a Keira para pedirle los emails de los clientes más importantes de PUK. Keira se los dio, claro. "Dick no estaría muy contento si supiera que le estás robando clientes", le dije a Debbie cuando hablé con ella. "No los robo", contestó, "les ofrezco una alternativa". Del mismo modo, nos pregunta a veces sobre las estadísticas de nuestras webs, para comparar/competir. Debbie is different.
Los personajes para la serie van poco a poco: he diseñado las caras de todos y el cuerpo de uno, que en estos momentos está siendo modelado en 3D. También he visto el episodio piloto, que en realidad es un storyboard animado bastante cutre, y le he dicho a Troy que la animación es atroz y que no sé si serán capaces de vender la idea con esa calidad tan mala. Pero él confía en que lo conseguirán.
En PUK, recientemente he hecho la peor animación del mundo, una mezcla horrorosa entre 2D y 3D que daba pena y dolor, pero que a Dick le gustaba porque era idea suya. Tengo que decir que no sólo la idea era mala, sino también la factura. Entre Allan y yo intentamos convencerle de cambiar algunas cosas, pero no hubo manera. Sin duda será el cliente quien le haga recapacitar, porque la animación es fea con avaricia.
Ahora estoy con la web de PUK. He empezado con el diseño, y aunque aún no he dado con nada que me convenza, no creo que tarde mucho en hacerlo. Y si tardo, no creo que nadie me meta prisa. La única que parece preocuparse por la web soy yo. Paralelamente, intento aprender más 3D, pero reconozco que estoy descentrada últimamente, tanto en PUK como en casa. Espero poder encontrar el Norte de nuevo cuando entregue la web de la productora.
Por hoy esto ha sido todo... que no ha sido poco.
Besos a todos.
Da gusto levantarse por las mañanas para ir a trabajar y ver que hace un día precioso. Si fuese siempre así no creo que lo disfrutase tanto, y es que no creo que haya cosa que haga sentirse mejor que un sol radiante tras cuatro días de lluvia. Así que estos días me levanto de muy buen humor y voy a PUK y saludo a todos con una gran sonrisa y un "¡qué día tan precioso!" que normalmente es correspondido con poco entusiasmo: Keira está harta, Allan está estresado, Dick no está casi nunca y Bernie nunca pone entusiasmo en nada. Así que sólo quedo yo, que me paso el día escuchando las penas de Keira o intentando buscarles el punto cómico para reírnos un rato. También nos reímos a menudo debido a mi inglés, que no mejora gran cosa: sigo sin entender nada en cuanto me hablan un poco rápido, mezclo vocabulario de la manera más lamentable, y me cuesta un triunfo construir frases largas o contar una anécdota completa de forma comprensible. A veces pienso que debería ir a clases, pero lo descarto en cuanto considero la cantidad de dinero y tiempo que consumiría. Y me digo: "valdrá con ver la tele y leer". Y en ello estoy. En general todo el mundo me dice que mi inglés es muy bueno, pero claro, luego le estoy contando a Keira no sé qué sobre los riñones y en vez de "riñones" los llamo "lazos del pelo", y ya os podéis imaginar la cara de póker de mi compañera.
Keira no deja de sorprenderme, porque con sólo 22 añitos que tiene se comporta con una madurez admirable. Tiene las ideas claras y la valentía necesaria para defenderlas, lo cual no es lo más habitual en personas tan jóvenes. O en personas, a secas. El otro día habló con Dick y le expuso claramente las razones por las que no está contenta en PUK, las cuales, dicho sea de paso, son más o menos las mismas por las que primero Sophia, luego Amina y luego Debbie no estaban contentas tampoco y acabaron marchándose: que Dick es un desastre y las culpa a ellas cuando las cosas no salen como él quiere, que las frustra con continuas peticiones imposibles de realizar, o que considera que deberían saber ciertas cosas por obra y gracia del Espíritu Santo. Al final, la responsabilidad que recae sobre ellas es importante, debido principalmente a la propia incompetencia de Dick, que si sabe donde tiene la cabeza es porque es difícil despegarla del cuerpo.
Si una virtud hay que reconocerle a Dick es que, al menos, trata de escuchar y de complacer. Cuando Keira me contó su conversación con él, me di cuenta de que él intentaba aplicar con ella cosas que en su día Debbie solicitó, como no limitarse a coger el teléfono, sino tomar parte además en labores creativas y de marketing. Sin embargo, la reacción de Keira fue: "como trabajo poco, quiere todavía que haga más cosas". Le expliqué que él se lo ofrecía porque Debbie, en su día, así lo había solicitado. La diferencia entre Debbie y Keira, no obstante, es que Debbie nunca hacía lo que Dick le pedía y por eso siempre estaba ociosa. Dick solía pedirle a Allan que la supervisara un poco, sin demasiado éxito. Según las propias palabras de Dick, Debbie es genial para las relaciones sociales, pero como secretaria/asistenta de producción no cumplía muy bien su labor. Keira, en cambio, hace las cosas según se las pide, y trabaja sin descanso hasta que las consigue. Como Amina, se puede pasar horas al teléfono para conseguir una oferta mejor para alquilar una cámara, por ejemplo, sólo porque Dick dice que quiere pagar menos. Dick siempre quiere pagar menos.
Al explicarle yo esto a Keira, lo entendió y me dijo que a ella lo que realmente le gustaría sería ir a más filmaciones. Hasta el momento ha ido a dos, y lo ha disfrutado mucho más que las ocho horas de la oficina, pese a que suele terminar más cansada. Y sinceramente creo que si se lo dice a Dick, este hará lo posible para complacerla. Supongo que está harto de que se le vaya la gente, y Keira sería una gran pérdida.
La madre de Dick, Philippa, es harina de otro costal. No es complaciente en absoluto y le molesta sobremanera que alguien o algo la contraríe, y tiende a hacer sentir a la gente como si fuesen idiotas. Todavía recuerdo cuando me dijo que había ido al banco dos días atrás para que yo tuviera el dinero puntualmente en mi cuenta, y el retintín que percibí no fue fruto de mi imaginación. Me estaba diciendo, básicamente, que me había hecho un favor. Philippa es así.
De ahí que, cuando Keira le dijo que no estaba satisfecha con la redacción del contrato y que no pensaba firmarlo, Philippa reaccionó muy mal y le empezó a preguntar con tono beligerante qué cosas eran las que no le gustaban. Keira le expuso cosas como "obedecerás a tu superior" y "es posible que tengas que hacer un número RAZONABLE de horas extras SIN remuneración" (mi contrato es igual y yo tampoco lo firmé, obviamente). Cuando Keira le pidió aclaraciones sobre qué quería decir "razonable", Philippa se puso desdeñosa y acabó diciéndole que no pasaba nada, que redactaría un folio entero para explicar qué quería decir "razonable". En cuanto a la palabra "obedecer", dijo casi con desprecio: "¿No te gusta la palabra? Pues nada, chica, no te preocupes que ya buscaremos otra".
Además, es sumamente desconsiderada con los que trabajamos allí. Misteriosamente, yo he recibido este mes cien libras más de lo habitual, cosa que, haciendo cálculos, no me cuadra con el aumento con el que yo contaba. Así que no me extrañaría que el mes que viene me quitaran dinero diciendo que se equivocaron, o algo. Huelga decir que no he recibido ninguna llamada explicándome de dónde viene la cifra, y para qué hablar de mi nómina o, como lo llaman aquí, payslip. Las explicaciones siempre son necesarias, tanto si hay un cambio para bien, como si lo hay para mal, pero Philippa no las da en ninguno de los dos casos.
A Keira le ha pasado lo contrario: empezó a trabajar el 10 de marzo y cobró la parte proporcional a finales de dicho mes. Hasta ahí, bien. El mes de abril lo trabajó entero, y sin embargo cobró la misma cantidad que en marzo. Le dije: "Eso fue fijo que la contable no estaba y Philippa, en su deber de pagarte, pasó de calcular lo que te tocaba y te pagó lo mismo que el mes pasado, sin ninguna explicación". Más tarde, Keira habló con ella y mis poderes de clarividencia demostraron ser precisos. "Es que pensé que era mejor pagarte al menos una parte. La otra te la pagamos el mes que viene. Todo el mundo ahí sabe que lo hacemos así".
Ah... ¿sí? Yo creo más bien que ese fue el subterfugio que se buscó para hacer sentir a Keira insegura. Cosa que no ocurrió, porque le quité yo la idea de la cabeza en un abrir y cerrar de ojos.
En su conversación posterior con Dick, Keira le comentó a este lo que había pasado, él habló con su madre y, cuando volvió aseguró a Keira que cobraría la cantidad restante antes de una semana. ¿Os digo lo que va a pasar? Philippa, que seguramente no sabe calcular la cantidad exacta, le pagará más de la cuenta para asegurarse de que la deja contenta, y el mes que viene deducirá de su sueldo la parte que le hayan pagado de más este mes, obviamente sin ninguna explicación. Como si lo viera.
En cuanto a Allan, pues está contento porque le han subido el sueldo 5000 libras al año, además de prometerle un ínfimo porcentaje de lo que gane la empresa. Así que, dado que por lo demás está contento en PUK, ya no tiene pensado irse. Para él, trabajar en PUK es relajado y flexible, y tiene oportunidad de conocer más cosas sobre el mundo de las producciones, porque va a muchas filmaciones con Dick. Supongo que en otra empresa más grande su trabajo estaría mucho más centrado en la edición, que es lo suyo, y tal vez se le hiciera más aburrido. Sea como sea, se queda, y menos mal, porque si se va Allan Dick se nos muere. Sin Allan, PUK se va a pique en dos días, y no precisamente porque edite vídeo, sino porque sabe más de la empresa que el propio Dick.
Bernie, que lleva más tiempo que yo en PUK y nunca ha cobrado una libra, según Dick "está suponiendo pérdidas para la empresa porque todo lo hace mal". Así que Dick está pensando en decirle que se busque otra empresa que no le pague, o algo así.
Por lo que a mí concierne, pues sigo con mis webs, mis animaciones y mis personajes. La web de la productora para la que Debbie trabaja está casi lista, hoy ultimaré un par de cosas y, después, lo único que tendré que hacer es esperar a que me pasen unos contenidos que aún no tengo y estará lista para ver la luz. Tengo que decir que Debbie carece de todo escrúpulo: como su labor en la productora nueva es conseguir clientes, el otro día llamó a Keira para pedirle los emails de los clientes más importantes de PUK. Keira se los dio, claro. "Dick no estaría muy contento si supiera que le estás robando clientes", le dije a Debbie cuando hablé con ella. "No los robo", contestó, "les ofrezco una alternativa". Del mismo modo, nos pregunta a veces sobre las estadísticas de nuestras webs, para comparar/competir. Debbie is different.
Los personajes para la serie van poco a poco: he diseñado las caras de todos y el cuerpo de uno, que en estos momentos está siendo modelado en 3D. También he visto el episodio piloto, que en realidad es un storyboard animado bastante cutre, y le he dicho a Troy que la animación es atroz y que no sé si serán capaces de vender la idea con esa calidad tan mala. Pero él confía en que lo conseguirán.
En PUK, recientemente he hecho la peor animación del mundo, una mezcla horrorosa entre 2D y 3D que daba pena y dolor, pero que a Dick le gustaba porque era idea suya. Tengo que decir que no sólo la idea era mala, sino también la factura. Entre Allan y yo intentamos convencerle de cambiar algunas cosas, pero no hubo manera. Sin duda será el cliente quien le haga recapacitar, porque la animación es fea con avaricia.
Ahora estoy con la web de PUK. He empezado con el diseño, y aunque aún no he dado con nada que me convenza, no creo que tarde mucho en hacerlo. Y si tardo, no creo que nadie me meta prisa. La única que parece preocuparse por la web soy yo. Paralelamente, intento aprender más 3D, pero reconozco que estoy descentrada últimamente, tanto en PUK como en casa. Espero poder encontrar el Norte de nuevo cuando entregue la web de la productora.
Por hoy esto ha sido todo... que no ha sido poco.
Besos a todos.
