Los amantes del libro "La divina comedia" se verán decepcionados: voy a hablar de otra comedia bien distinta. Y a ver si abrevio, que todos os quejáis de que escribo mucho... <:-(
Los bancos. A ver... ¡pero si yo sólo quiero abrir una cuenta! Da igual. Todo el mundo coincide: al menos un mes para abrir una cuenta, y yo ya voy camino de dos. Tras esperar un mes, volví a Halifax:
—A ver, jue, qué pasa con la carta que se supone que tenía que recibir (léase en inglés patatero).
—Uy, pues se perdió. Mira, te doy una cita conmigo para el día 16 a las tres de la tarde y ya te la abro yo. Pero tienes que traer una carta firmada por tu jefe que diga que vives donde vives.
O sea, no vale que mi casera me firme que vivo donde vivo, ni que mi jefe firme que trabajo donde trabajo. Ahora mi jefe tiene que firmar que vivo donde vivo, y seguro que a la próxima, mi casera tendrá que firmar que trabajo donde trabajo. En fin. De cabeza al Abbey (propiedad del Santander), a ver si allí es más fácil, porque como tengo cuenta en el Santander en España...
—Te abrimos la cuenta en unos 25 minutos —va y me dice el tipo—, aunque a veces el sistema no la acepta directamente y hay que revisarla manualmente y entonces tardaría dos o tres días más, a ver si te la aceptan.
Por supuesto, la mía fue de esas, claro, como cobro una miseria... si es que la cobro. Y encima voy de ilegal por la vida, porque tras todas las preguntas del tipo del banco (que si cuánto cobro, cuántas horas trabajo, dónde, cuánto creo que voy a ahorrar al mes...), cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta de que trabajar 40 horas por 600 libras es ilegal. No rozo el mínimo ni haciendo el pino. No me extraña que la tengan que revisar. Total, que en un par de días a ver si me dicen si tengo cuenta de una vez o qué. Ais.
Pero esto es sólo la introducción a la comedia. El epicentro es PUK. Hay que arreglar el estudio, que tiene goteras, y el dueño de la nave (es alquilada) se hace el remolón. Solución al más puro estilo Dick-Philippa: "¡Jue, qué oportunidad para no pagar este mes!". Consecuencia: dos tipos duros, junto con dos policías, se nos presentan en la oficina a hacer inventario a ver qué se pueden llevar si no pagan la renta ipso facto. Libretita en mano, toman notas. Allan que cierra el cuarto de edición y cambia la combinación de acceso, por si acaso. Nosotras, a cotillear en la oficina. Dick y Philippa, a deliberar en un pequeño receso de la discusión que se montó. Y los tipos duros relajaos en el sofá del recibidor, sin prisa ninguna. Por supuesto, a Philippa y a Dick les faltó tiempo para ir al banco a por el dinero. Lo mejor fueron las palabras de Philippa cuando, ya todo arreglado, entra en la oficina:
—Es que hay que arreglar las goteras, no podemos alquilar el estudio así. Y claro, como no pagamos, pues al dueño le entró el pánico.
Te diré yo a quién le entró el pánico. Te diré.
Siguiente paso del dueño de la nave: solicitar tres meses por adelantado. Contraataque al más puro estilo Dick-Philippa: encerrarse dentro de la nave y no abrir ni al tato. Hoy estuvimos trabajando cerrados por dentro, y cuando alguien salía, debía volver a cerrar inmediatamente. Menos mal que no se presentó ningún tipo duro con ningún policía, porque la que se iba a montar iba a ser gorda. Este post se titularía "la divina tragedia" o algo así. Creo que hoy iba Philippa a hablar con un abogado, como la gente civilizada y tal.
¡No se vayan todavía, que aún hay más!
Paso siguiente: buscar otro local en otro sitio. Dick le encarga a Debbie, que hace lo que le da la gana cuando le da la gana, que contacte con las agencias para ver qué locales habría disponibles en Walthamstow o alrededores. Debbie, que barre pa casa y hace lo que le da la gana cuando le da la gana, decide que de Walthamstow nada, que buscará en Bethnal Green, que le gusta más y queda más cerca de su casa. "Si cambiamos de sitio igual me planteo quedarme en PUK", dice. De momento, así quedó el asunto... de momento.
Más cositas interesantes. Hoy volvió Sura, que tenía intención de dejar PUK y, de hecho, lo va a hacer, pues su profesora le ha encontrado otro sitio. Pero como aún no tiene fecha de inicio, pues está en PUK hasta que le toque cambiar. Por supuesto, Sura de momento no tiene regalo del amigo invisible, porque su amigo no fue otro que Dick: más invisible imposible. Y no contentos con dejarla sin amigo invisible, sin silla y sin escritorio, va Philippa y le dice: "No te vamos a pagar las dos primeras semanas que trabajaste, porque es que no sabíamos si venías a trabajar cobrando o sólo a coger experiencia". ¡Jue! ¡Menos mal que se enteraron al cabo de dos semanas y no al cabo de dos meses! Y a ver si no les da un ataque de amnesia repentino.
Y en cuanto a pagarme a mí... a ver. El otro día le solté a Dick:
—Mañana por la mañana voy a llegar un poco tarde porque voy al banco a ver si abro la cuenta de una vez, ¡porque si no no me pagas nunca!
Ahí, con todo mi morro. Dick que se queda con cara de uy-que-se-ha-dao-cuenta.
—Sí, sí, quería hablar contigo de eso. Que te vamos a pagar los días 15 de cada mes, así que a ver si tienes la cuenta para el 15, porque si no en efectivo es un rollo, porque como hay que descontar impuestos y tal...
Claro, es que me ingresan un millón de libras y el banco se encarga de quitar lo que sobra. XDD Hasta el propio Dick se dio cuenta de que aquella excusa no valía.
—No, bueno, no es un rollo, pero andar con dinero en efectivo es incómodo...
Paciencia. Menos mal que estoy animando y se me olvida todo. No desesperéis, en cuanto pueda empezaré a enseñar cosillas. :)
He abreviado todo lo que he podido, lo juro. Otro día os hablo de Sura y de las bodas arregladas por familias. :)
¡Besos!