sábado, 20 de octubre de 2007

PUK Team

De la entrevista no sé nada. Supongo que al final decidieron que yo no era lo que necesitaban. Es una pena, porque había decidido finalmente que, si me llamaban, cogería el trabajo. Todo fuera por Animation Mentor. Pero no creo que la suerte me sonría tan pronto. No dudo de que conseguiré trabajo bien pagado... pero tendré que currármelo un poco más y hacer varias entrevistas hasta cogerles el tranquillo. Y tendré que mejorar mi inglés, porque lo cierto es que se pierden muchos puntos con un inglés patatero.

Ayer fue un día genial. Tuvimos que ir muy temprano a PUK, a las ocho menos cuarto de la mañana ya estábamos todos allí: Bernie, Eddy, Allan, Amina, John (socio de Dick o algo así) y yo. Faltaba Dick, cómo no, que siempre llega tarde. Apareció a las ocho y diez (veinticinco minutos tarde). Todo lo que yo sabía era que íbamos a ir a Sussex a filmar un par de entrevistas y que íbamos a hacer actividades al aire libre y que íbamos a adoptar roles de director, cámara o incluso actores. No tenía ni idea de a qué clase de sitio íbamos ni qué clase de actividades íbamos a hacer. Se nos había dicho, eso sí, que llevásemos ropa de recambio por si nos mojábamos, así que yo llevaba una mochilita con otros pantalones y las botas de Goretex.

El viaje hasta Sussex duró más de una hora. Por desgracia, la mayor parte era por autopista y no había mucho paisaje que ver. Sin embargo, la última parte del trayecto me encantó, porque íbamos por carreteras estrechitas rodeadas de verde, esas que antes abundaban y que ahora sólo se encuentran en los pueblecitos. Cuando por fin nos detuvimos, nos hallábamos ante una especie de gran casa de campo, rodeada de césped y de zonas boscosas. Tuvimos que firmar en recepción y luego un señor nos llevó a una sala de unos cinco por cinco metros, donde nos dejó solos para que hiciéramos lo que fuera que íbamos a hacer. Dick me había dicho que permaneciera con John y aprendiera lo que él me explicara, y a Amina le dijo que permaneciera con él para aprender otras cosas. Así que cuando llegamos a la sala, Dick se fue con Amina y yo me quedé con John, Eddy, Bernie y Allan.

John es un tipo majete. Supongo que anda por los cuarenta años, tiene el pelo blanco y muy cortito, y los ojos muy azules. Con una estatura similar a la mía, tiene una panza prominente, pero se le ve vivaz y parece muy activo. Aunque alguna vez había aparecido por PUK, esta era la primera vez que hablaba con él para decir algo más que "hello".

Los chicos y John empezaron a sacar los trípodes, cámaras y focos, y luego John se puso a explicarnos a todos cómo se colocaban las luces para lograr la sensación de tridimensionalidad en la imagen, los plásticos con los que cubría los focos para que las sombras fuesen más difusas, el posterior balance de blancos enfocando un folio que Allan sostuvo ante sí... Incluso yo me puse delante de la cámara para que los demás pudiesen observar el efecto de las luces y cuál era el mejor lugar para poner al sujeto y hacia dónde debía mirar... Fue todo muy interesante. Y luego alguien fue a avisar el señor que nos había llevado hasta la sala, el de recepción, lo colocaron en el sitio estratégico que habíamos estado probando... y comenzó la entrevista.

Era curioso estar allí todos, muy silenciosos, mientras Dick hacía preguntas al tipo. Por lo visto, la cosa era que los dueños del sitio querían publicitarlo y, para ello, habían encargado unas entrevistas que supongo que luego serán cribadas y añadidas a un vídeo promocional. El hombre aparecía bastante tranquilo, y Dick de pronto pareció muy profesional. Lo primero que preguntó al hombre, para romper el hielo y mientras aún John hacía pruebas de encuadre con la cámara y Allan testeaba el sonido, fue qué había desayunado y bromearon un poco sobre plátanos y no sé qué más. Luego John puso la cámara a grabar y la cosa ya se puso seria. Dick empezó a hacer preguntas improvisadas. Preguntó al tipo su nombre, qué cargo tenía en el lugar, y a partir de ahí le hizo preguntas siempre al hilo de lo que el hombre respondía, lo cual tiene que ser a veces complicado. Sin embargo, para Dick parecía lo más natural del mundo.

Después de la entrevista tuvimos un ratito libre en el que Amina y yo aprovechamos para enredar un poco por la sala y descubrimos que estábamos rodeados de huesos de animales y de pequeños frascos con insectos y utensilios para cazar mariposas (o quizá eran redes de pesca o algo así)... Había dibujos por las paredes y por el techo, y en general se veía que la sala estaba destinada a enseñar ciencias naturales a los niños, pero eso sí, de forma muy práctica y visual.

La segunda entrevista estaba al caer, así que John me dijo que le encuadrara con la cámara. Yo lo hice un poco a ojo, y con alguna pequeña corrección quedó contento con el encuadre. Cuando vino el segundo tipo al que íbamos a entrevistar, me dijo de nuevo que le encuadrara y, de nuevo con una pequeña correción, me dijo que le diera al botón de grabar y ya quedé consagrada como operadora de cámara :D. Eddy, por su parte, se puso los cascos para comprobar el sonido, y Amina ocupó el lugar de Dick y le hizo al tipo tres o cuatro preguntas hasta que Dick consideró que ya era suficiente y la sustituyó. Amina estaba nerviosa, pero lo hizo muy bien. :)

Después de la entrevista, nos fuimos a comer al comedor del centro, donde nos sirvieron patatas con pescado (el famoso Fish&Chips inglés, muy común los viernes, por lo visto) acompañado, si queríamos, de sopa de champiñones, ensalada, zumos de frutas (bastante aguados, pero bueno) y fruta. Aunque fuimos los primeros en entrar, el comedor enseguida se llenó con el personal del centro y con montones de niños que se sentaron en las mesas contiguas. Después de comer, Dick y John desaparecieron y nosotros tuvimos un rato libre, que aprovechamos para salir al aire libre e investigar un poco por los alrededores. Allan era un poco el que llevaba la voz cantante, y nos llevó de un lado a otro, metiéndonos por zonas boscosas y hasta se puso a trepar a un árbol que parecía estar allí expresamente para ser trepado, dada la disposición y profusión de sus ramas. El sitio en general era precioso.

Y luego llegó lo mejor de todo: las actividades. Un chico nos hizo de guía/ayuda y nos propuso varias actividades para hacer. John llevaba la cámara con el trípode, lo cual me hace pensar que nos grabó para añadir las imágenes al vídeo promocional. La finalidad de las actividades y de todo el lugar en sí era fomentar la labor de equipo y la autoestima. Y tengo que decir que consiguen ambas cosas. Fue muy, muy divertido. Os cuento un poco lo que hicimos.

La primera actividad consistía en cruzar de un lado a otro de un recinto sin tocar el suelo. Para ello, había unos troncos talados, de apenas unos centímetros de altura, sobre los cuales debíamos permanecer, y que estaban separados entre sí cosa de un metro y medio o así. Se nos daban también cuatro tablones fuertes y planos, que podíamos colocar entre los troncos para pasar de uno a otro sin tocar el suelo. Los tablones tampoco podían tocar el suelo. En el momento en que uno lo hiciera, todo el equipo tendría que volver al comienzo. Primero pasó Allan y colocó un tablón, sobre el que pasó al siguiente tronco. Luego pasó Dick, que le dio un nuevo tablón a Allan para que lo colocase entre los dos troncos siguientes. Fuimos pasando uno a uno hasta que todo el equipo (PUK Team!) estábamos sobre los troncos y los tablones, procurando no caernos para no tener que volver a empezar. Lo mejor fue cuando tuvimos que reutilizar uno de los tablones. El único que estaba en posición de levantarlo era Bernie, así que Allan y yo, que estábamos a su lado, lo sujetamos, Dick me sujetó a mí y Bernie sujetó el tablón y lo pudo levantar hasta que yo le pude echar una mano y al final lo consiguió y todo el equipo logró el objetivo. :D

La segunda consistía en pasar de un lado a otro de un recinto en plan Tarzán: colgado de una cuerda. Primero había que coger la cuerda, que colgaba en medio del recinto y no se nos permitía entrar a cogerla, así que nos quitamos todos las chaquetas, atamos algunas y Dick y John las tiraron hasta que lograron que la cuerda se balanceara. No consiguieron cogerla a la primera, pero lo conseguí yo a la segunda. El primero en colgarse de la cuerda fue Dick. Luego fui yo (después de un rato de "no puedo, no puedo"), pero tiré un tronco que no estaba permitido tocar y tuvimos que volver a empezar... jajaja La segunda vez me lancé yo la primera y así Dick no tuvo que volver a repetir, aunque seguro que le moló, porque lo estaba pasando genial. Jejeje. Los demás lo hicieron todos a la primera.

La tercera consistía en coger un barril de plástico que no pesaba gran cosa y, con todo el equipo tocando en todo momento el barril con cualquier parte del cuerpo pero sin perder nunca el contacto, había que sortear una serie de cuerdecillas, sin tocarlas, a lo largo de un pequeño trayecto. Fueron muy divertidas las contorsiones que tuvimos que hacer todos, apelotonados en tan poco espacio. Tocamos las cuerdas mil veces, pero el guía nos perdonó y no nos dijo que empezásemos otra vez... jajja.

La siguiente era también con el barril. Teníamos que pasar todos a través de una rueda de tractor que colgaba de una cadena. No se nos permitía tocar la rueda y el único material del que disponíamos era un tablón largo y el barril. Así que ahí nos vimos trepando al barril, ayudándonos unos a otros para pasar a través de la rueda.

Luego vino el más divertido: era un circuito casi en plan Humor Amarillo, en el que había que hacer un montón de cosas: pasar por una red, por un tronco balancín, por unos neumáticos sujetos con unas cadenas y ayudándonos para ello de unas cuerdas, por un cable tenso y delgado ayudándonos también con cuerdas... Íbamos en parejas y yo iba con Amina, a la que algunos se le hicieron muy cuesta arriba. Yo me lo pasé como los indios, la verdad.

Luego, la escalada. Armados con arneses, casco y cuerdas, nos plantamos delante de la pared rocosa y uno por uno escalamos la pared, mientras dos de los nuestros mantenían tensa la cuerda para salvar al escalador de posibles caídas. Lo cierto es que son todas actividades que refuerzan mucho la confianza en los demás y en uno mismo. Pero en escalada, sobre todo, básicamente tu vida depende de los que mantienen tensa la cuerda... y es una sensación enriquecedora, de la que uno es más consciente cuando es uno mismo el que sostiene la cuerda de otro, que cuando es uno el que está encaramado en las alturas buscando la próxima sujeción. La escalada a mí se me hizo dura. No tanto porque me costara subir, sino porque me costaba discernir qué agarre coger y cuándo. Hubo un momento en el que me atasqué y pregunté a los demás qué hacía, que no sabía cómo seguir para llegar arriba. Yo ahí encaramada y ellos dándome ideas desde abajo: pon la pierna aquí, usa las piernas para impulsarte, no los brazos... Finalmente lo conseguí, con un pequeño paso en falso que conseguí corregir sin caerme. Para bajar, liberaban la cuerda despacito y sólo había que dejarse caer hacia atrás. Ni siquiera causaba vértigo. Luego hubo otra prueba de escalada más complicada, pero sólo Allan y Bernie se aventuraron, y Allan perdió pie y se vio colgado de la cuerda que Eddy y yo sosteníamos. Se balanceó y dio con la espalda en la roca, pero el golpe no fue muy fuerte, así que no hubo de qué preocuparse.

La última prueba que hicimos (había muchas más, pero ya anochecía) fue una con la que ni yo ni Amina nos atrevimos. Yo estaba tentada, pero no tuve suficiente tiempo para armarme de coraje. Unos minutos más y probablemente me hubiera decidido, pero con todo el equipo esperando era un lujo que no me pude permitir. Ya les dije que la próxima vez, saltaría. Y era eso, un simple salto... a unos diez metros de altura. Había que subirse a un árbol bastante alto que tenía argollas clavadas en el tronco para facilitar la subida, y además el guía colocó una escalera de mano para que la primera parte fuese aún más fácil. Una vez arriba, había en el árbol una pequeña plataforma en la que había que mantenerse en pie. No tenía ni barandillas ni nada. Sólo el pensar en estar allí arriba, en esa pequeña plataforma con el árbol como único punto de apoyo ya me quitó todo el valor. Y luego había que saltar y cogerse de un trapecio que colgaba a algo más de un metro de la plataforma. Por supuesto, íbamos con el arnés y si alguien se caía colgaría de la cuerda, así que no había peligro... pero el vértigo no lo quitaba nadie. De hecho, Allan pidió más dificultad y le pusieron el trapecio más lejos, saltó, no llegó y quedó balanceándose en la cuerda. Daba mucha impresión verlos saltar allí arriba.

En general fue todo muy entretenido, y la labor de equipo y la sensación de unidad realmente se ven muy potenciadas en actividades de ese tipo. Se las recomiendo a todo el mundo. Supongo que las habrá en España en alguna parte. Aquí las hay en varios sitios (creo), pero por si alguien quiere ir a este sitio, está en Sussex y se llama Hindleap Warren. Vale la pena si queréis pasaros unas risas, un poco de miedo (o más bien subidones de adrenalina) y mucha aventura.

Y bueno... muchas agujetas, porque hoy estoy que no me puedo mover... jajajaja.

¡¡Besotes!! ¡¡Y muchos ánimos a Fernando mañana!!

miércoles, 17 de octubre de 2007

La entrevista

Hoy era la famosa entrevista. Es una empresa situada en South Kensington, muy cerquita de Hyde Park, y se halla en un edificio de oficinas bastante grande. Este fin de semana me había acercado por allí para estudiar la zona y no perderme cuando llegase el día D, o sea, hoy. Por cierto, el fin de semana me acerqué por el museo de Historia Natural, luego os hablo un poco de ello.

Llegué, pues, puntual, a la recepción del edificio, donde tuve que esperar pacientemente a que el tipo colgara el teléfono y me atendiera. Entretanto, miré a mi alrededor. Había bastante actividad, la gente iba y venía, y aunque tampoco eran tantas personas las que pasaban, el goteo era continuo. Me fijé en cómo iban vestidos. Las chicas iban súper arregladas, casi todas con falda o pantalón negros y camisa, tacones y demás telares. Yo había hecho un poder y me había puesto zapatos en vez de playeros... pero iba en vaqueros y sin tacón. Y sin pintar. Y es que pensé que, si hago todo eso el día de la entrevista para quedar bien, luego tendría que hacerlo todos los días para no quedar mal... jajaja. Y vamos... como que paso. O me quieren así o nada. Huelga decir que en PUK la gente va de cualquier manera... :)

Tuve que esperar un poco a que apareciera la chica que me iba a entrevistar, y luego tuve que esperar con ella a que dejaran libre la sala que íbamos a utilizar. Era una chica rubia, guapa, muy seria. No me transmitió buenas vibraciones, no sabría decir muy bien por qué. Sé que era una entrevista y que me iba a "evaluar", pero tanta seriedad y frialdad no me parecen necesarias. Ni siquiera alguna sonrisita para hacerme sentir mejor, ni siquiera el detalle de hablar un poco más despacio cuando le preguntaba qué había dicho. En general, ella no me gustó demasiado.

Luego empezó la tanda de preguntas, una detrás de otra, no acababan nunca: que comentara las webs que había hecho y cómo las había hecho, que por dónde empezaba, que qué hacía después, que cómo las validaba y qué métodos usaba para desarrollarla, que cómo era el código, que qué aplicación usaba para hacerlas, que por qué eran importantes la usabilidad y la accesibilidad... Sobre mí: que dónde había estudiado y hasta qué grado, qué cursos, cómo había aprendido, si por mi cuenta o cómo, dónde había trabajado y qué había hecho en cada sitio, que por qué estaba en Londres y cuál era mi objetivo profesional (por supuesto, le dije que hacer web... jeje), si soportaba bien la presión... Luego va y me pone un test de unas pocas preguntas en el portátil. Las primeras eran sobre el idioma, preguntas de test con cuatro opciones para saber si sabía cuál era la grafía correcta para las palabras "accommodation" (que la puse mal), "conference", "appearance" y alguna más, y completar frases en las que faltaba alguna palabra, como "visit our frequently questions". En el mismo test, también había alguna pregunta relacionada con CSS y XHTML, y sé que metí la pata en alguna, así que no sé lo que les parecerá. Por último, como me había dejado sola haciendo el test, cuando volvió lo hizo con quien podría convertirse en mi jefe, un chico joven, mucho más majete y campechano que ella, que me preguntó alguna cosa de accesibilidad y usabilidad, qué páginas solía consultar como referencias, cuál era mi página favorita en cuestión de diseño y cuál en cuestión de funcionalidad... Mil preguntas. Cuando acabaron no me lo podía creer. Por cierto que, para terminar, me pidieron que hiciera un análisis in situ de la usabilidad de su página web, diciendo qué cambiaría, qué veía que podría mejorarse... Esta práctica, que ya la vi en España en una entrevista telefónica, me parece muy mal. Bonita forma de ahorrarse pelas en un consultor. Entrevisto a veinte personas, les pregunto qué ven mejorable en la página, y al final tengo un análisis súper guay para cambiar la página como me plazca. Me parece muy mal. Lo menos que podían hacer era poner una página que NO sea la suya. Menudo morro.

Yo les pregunté a mi vez si el trabajo era estresante, si los compañeros se llevaban bien y si además del sueldo de 18000 libras pagaban bénefits o la Travel Card o la comida. Me dijo que no.

En general, no me convence. La principal razón es que no me gusta el trabajo, la verdad. Me imagino allí y ya me da bajón, no sé... Una hora y pico para ir, otra hora y pico para volver. Luego tener que vestir qué sé yo cómo (no pregunté si había requisitos de vestimenta), luego trabajar simplemente manteniendo una web. Lo he estado pensando y, pese a la diferencia de ingresos con PUK (si es que Dick me hace de verdad el contrato), creo que prefiero trabajar cerca de casa y realizar el tipo de trabajo que hago en PUK. Lo pensaré más despacio, porque Animation Mentor sigue en mis pensamientos... pero 18000 libras es poco para pagarlo pronto, y no quiero estar en un trabajo así años y años. Ya surgirá una oportunidad diferente y mejor. Mientras tanto, me lo tomaré con calma en PUK.

No descarto cambiar de idea, sigo dándole vueltas. La chica me dijo que tomarán una decisión esta semana. Tal vez no me cojan y se acabó el pensar, pero si me cogen espero tomar la decisión adecuada para mí. Y en este caso todo me incita a seguir en PUK.

Os contaré las novedades en cuanto las sepa. Besotes. :)

martes, 16 de octubre de 2007

Empieza el baile

Bueno, pues eso, que empieza el baile... Pero primero voy a contaros una chorrada... jajaja

Resulta que, como me llevo la comida de casa, últimamente pedía al Pat's Café tres Coca-colas, una para mí y otras dos para quien las quisiera. O como hoy, que me pedí para mí una magdalena de postre y dos Coca-colas para quien las quisiera. Pues resulta que hoy nos dijo la del Pat's (Caroline) que ni hablar del peluquín, que ya no vale pedir bebidas, que no le sale rentable a ella con el trato que tiene con Dick. O sea, que o pedimos comida o nada. Se acabó lo de pedir bebidas, y mucho menos para los demás. Faltaría más... jajaja Yo es que me quedé flipando. Tenía que contarlo. Incluso se lo conté a Dick, a quien no le pareció mal que pidiera Coca-colas para los demás. De hecho, me dijo que Allan cogía bebidas del frigorífico de los clientes y que, como a veces lo dejaba vacío, se estaba planteando ponernos bebidas en el nuestro... jajaja Y supongo que ahora que no nos deja la Caroline esa pedir bebidas, pues con más razón.

Pero vamos a lo que importa. Hoy he tenido reunión con Dick (a las seis y cinco, por cierto, cuando ya me iba), y ha empezado preguntándome si quiero estar allí. Le dije que sí, que claro, que allí estoy haciendo animación y que me gusta... pero que no me puedo permitir el estar sin cobrar. Le conté que, cuando decidí irme, yo contaba con que iba a cobrar el paro. Y me encontré con que no, con lo cual mi situación cambió drásticamente y, de estar tan feliz sabiendo que no iba a cobrar, pasé a tener una preocupación seria pensando en cuánto podría aguantar. Creo que Dick lo entendió. Me dijo que de ningún modo podía ofrecerme tanto como esa empresa me ofrece, a lo cual contesté que lo entendía perfectamente. Por otra parte, le dije, teniendo en cuenta que aún estoy aprendiendo animación y que no "produzco" durante las ocho horas, no sería muy justo para él pagarme tanto. Hoy me he pasado el día leyendo tutoriales, foros e investigando aquí y allá, y claro, no podría hacerlo si me pagase para "producir".

Total, que me preguntó que cuánto necesito para sobrevivir... jajaja. Le fui sincera, así que me acabó ofreciendo 600 libras al mes, con contrato, que me da hasta para algún lujillo, no creáis (una que sabe administrarse, jejeje).

La entrevista la tengo mañana. Le fui muy sincera a Dick y le conté lo que, desde ayer, me anda rondando la cabeza y me dan hasta sofocaciones sólo de pensarlo. Y es que ayer, dando vueltas al tema, me di cuenta de una cosa muy importante: si consigo un trabajo de otra cosa que no sea animación, ya sea de web o de programación, cobraré fácilmente entre 18000 y 35000 libras al año... ¡¡Y eso significa que podré pagarme el Animation Mentor desde YA!!! ¿Y qué es el Animation Mentor? Pues es el curso con el que llevo años soñando, que me cuesta dos millones de pelas (15000 dólares, que en libras se quedan en 7800), que lo dan los de la Pixar entre otros y que, si lo haces con dedicación, queda garantizado para cualquiera que sabes animar, y además conoces a un montón de gente porque, aunque es por videoconferencia, hablas con ellos, les ves y... uuuuffff, es que me entran sofocaciones sólo de pensarlo. Le dije a Dick que, si me ofrecían un curro bien pagado pondría el Animation Mentor en la balanza con PUK y que vería lo que decidía. Uf. Dónde vas a parar. AM es puro plomo. Así que ya está decidido. Mientras no encuentre nada estoy bien en PUK, pero en el momento en el que me paguen 18000 libras o más (lo ideal sería un poco más) pues ¡¡¡a por el Animation Mentor!!! Dios mío, es que la noche pasada apenas podía dormir pensándolo. Dura un año y medio y es en inglés. Y necesitaba aprender inglés y ahora estoy aquí... todo parece encajar. Mi destino es hacer el Animation Mentor... jajajaja

Así que nada, estoy echando currículums como loca de lo que cuadre. Estoy echando bastantes de Flash y ActionScript, que suelen pagar más de 24000 libras al año (ufff, sería la bomba), y siempre me ha gustado programar ActionScript. Me engancha. Así que creo que disfrutaría mucho del trabajo, y mientras ahorraría y tal... ¡¡¡Ayyyy, de ilusiones hay que vivir!!!! Pero no son tan lejanas, ya veréis, es cuestión de tiempo. Aquí la mayoría de trabajos para los que piden formación están muy bien pagados. ¡¡Deseadme suerte!! Lo peor es el idioma, casi todo el mundo quiere que uno sea capaz de comunicarse perfectamente. Pero no pierdo la esperanza. A ver qué pasa mañana.

Pero bueno, lo que importa es que Dick ya me ha hecho una oferta y eso significa que mis días sin cobrar un duro están contados, encuentre otro curro o no. ¡Y eso es bueno!

Muchos besos a todos. Deseadme suerte. ;)

viernes, 12 de octubre de 2007

Unos días más

Unos días más... son los que tendré que esperar para hacer la entrevista, porque me acaban de llamar para aplazarla hasta el miércoles. La chica de la agencia, muy maja, me ha asegurado que no tiene nada que ver con que hayan cogido a otro, sino con que la que me iba a entrevistar tiene que resolver algunos asuntos y la siguiente fecha que le viene bien es el miércoles a la una de la tarde. Me he pasado unas risas con la chica de la agencia, llamada Shermaine, porque le he dicho que así tengo más tiempo para practicar mi alemán, que falta me hace... :)

Hace un ratín ha aparecido Dick por aquí y le he dicho que se posterga la entrevista hasta el miércoles, para que esté enterado. Como ya dije en uno de los mensajes, prefiero ir con la verdad por delante y darle la información necesaria (a este respecto) para que sepa a qué atenerse.

Ahora a ver si sigo con la animación.

Besotes a todos.

jueves, 11 de octubre de 2007

Reunión

Hoy Dick llegó por la mañana contento como unas castañuelas, cantando a voces y como si todo fuera estupendo y maravilloso, mientras que yo me encontraba bastante nerviosa esperando a que dieran las once, hora a la que supuestamente íbamos a tener la reunión. Yo ya suponía que se iba a retrasar, porque siempre se retrasa y hace esperar a todo el mundo... Total, que nos dieron las cuatro y media de la tarde.

Durante el día, me puse por fin con una animación. Era una que Ruth había empezado y... oye, Ruth, si lees esto, que ya puestos a pegar un rig de internet... ¡haber cogido uno entero! jajaja A este le faltaban cachos... jajaja Pero nada, para empezar está bien, aunque la animación no da mucho de sí debido al rigging defectuoso, y encima Lightwave va lentísimo con ella, seguramente debido a la cantidad de objetos que contiene. Le propuse a Allan cambiar al personaje para riggearlo desde cero, pero me dijo que era una animación tan sencilla que no valía la pena. La lástima es que es una animación tan sencilla porque está hecha así desde el principio, pero si estuviera bien hecha podría sacársele un jugo tremendo, porque representa a un tipo que se pone furioso cuando suena el teléfono y lo arroja a la pecera. ¿Tenéis idea de la cantidad de cosas que podrían pasar en esos segundos? Sin contar con lo que aprendería intentando hacer una chapuza con los efectos de las ondas del agua de la pecera... Igual la terminaba el año que viene... jajaja Me fascina, aunque la lentitud del Lightwave y el defectuoso rig de este personaje le quitan todo el encanto. Pero ya veréis cuando me haga yo mi propio personaje, ya. Sea en PUK o no, lo llegaréis a ver, eso seguro. :-)

Lo primero que me preguntó Dick al empezar la reunión era qué tal iba con la animación, para cuando la terminaría , cómo iba el aprendizaje, qué método me iba mejor para aprender... Y luego ya pasamos al tema peliagudo.

—Me caes bien, porque eres agradable y franca —o algo así me dijo—, pero no me ha gustado nada que no me hayas dicho que no estabas a gusto aquí y que estabas buscando otra cosa.

En todo momento, su tono fue amable. Durante toda la conversación se comportó de una forma atenta y respetuosa, me hizo sentir que me escuchaba y yo a mi vez también me mostré respetuosa. Estaba más nerviosa de lo que me gusta admitir y mi voz no estaba todo lo segura que hubiera querido, pero lo importante es que le dije todo lo que quería decir. O casi. Porque sigo esperando por el dinero del babysitting famoso. Y Amina por el del taxi.

—Te lo estoy diciendo ahora —le contesté con serenidad.
—Ahora es demasiado tarde.
—No, todavía estoy aquí. Es sólo una entrevista, no quiere decir que me vayan a coger necesariamente.
—Ya, pero no estás a gusto aquí y no me habías dicho nada.

Vale, eso era cierto. Ahí puse cara de circunstancias y me callé. Me preguntó entonces por qué no estaba a gusto. Por supuesto, lo primero que le dije es que necesito dinero. Haciendo referencia a tu post anterior, César, en el que sabiamente me dices que cuando vine sabía a lo que venía y en qué circunstancias... tengo que decir que sí, que lo sabía, pero no sabes el vértigo que da ver que no entran ingresos en tu cuenta. Incluso aunque aún me queda cierto tiempo de seguridad antes de llegar a números rojos, me he topado con la realidad de que no estoy dispuesta a esperar a que esos números rojos aparezcan. No sé cuánto tardaría en encontrar un trabajo, así que no puedo esperar a estar en la quiebra para buscarlo, porque entonces tal vez no aparezca a tiempo. He de ir tanteando mis posibilidades, ver cuáles son. De ahí las prisas.

Le dije a Dick que había otras razones, le pregunté si quería saberlas y me dijo que sí, que claro. Así que empecé. Por orden.

—Cuando vine —le dije—, se me dijo que se me iba a pagar la Travel Card de tres zonas... y, sin embargo, este mes me preguntaste si la necesito, lo cual me ha hecho pensar que no estaba en el acuerdo.

Me contestó, siempre amable, que si no la usaba todos los días es un gasto de dinero inútil (y tiene razón), y que incluso podía pagarme la Travel de los fines de semana, o coger el dinero equivalente, o algo similar. Esto se lo pregunté de nuevo para confirmarlo, porque es algo que yo ya había pensado. Sus palabras fueron en todo momento razonables... tan razonables como cuando me dijo que me iba a pagar 25 libras por las tres horas de canguro... Me explicó que lo que hace la empresa es pagar el viaje desde la casa hasta la empresa, y luego me explicó no sé qué de unos impuestos que no entendí.

—Cuando vine —proseguí después—, también se me dijo que pagarías la comida: dos libras. Sin embargo, yo me hago la comida en casa y, claro, de ese modo no me pagas nada.

Me preguntó qué había pasado con lo del cambio del bareto ese de los sandwiches, y me preguntó por qué no había tomado la iniciativa de organizar la reunión entre los que estamos allí y tomar una decisión. Yo le dije que había preguntado varias veces, que había sugerido que debíamos ir a diferentes sitios a coger el menú, que había insistido en ello... pero que no había percibido el interés suficiente en los demás. Él sugirió quizá yo tenía un problema de comunicación, que no expresaba lo que quería claramente. Que si quería cambiar de sitio, debía movilizar a los demás. Yo repliqué que a mí, realmente, me gusta tomar el control de las situaciones cuando es necesario, pero tengo que percibir que, aunque la gente no se decida, existe el interés y la intención. Sin embargo, yo no veo eso en mis compañeros, por más majos que son. Finalicé diciendo que, de todas formas, para mí la opción de cocinar en casa estaba muy bien... pero claro, eso se traducía en el problema de que no me paga la comida: el dinero de nuevo.

—Y sobre el trabajo que hago aquí —le dije—, no me gusta nada tener que ir de un lado a otro y recorrerme todo Londres...

Me empezó a explicar que era una empresa pequeña en la que todo el mundo tenía que echar una mano en esas cosillas. Que seguramente en las grandes compañías no pasaba, o que incluso a veces sí, pero que aquí no había otra manera.

—La única razón por la que vine para estar aquí sin cobrar —dije— fue para aprender animación. Pero si tengo que hacer web y tengo que ir de acá para allá a recoger o llevar cosas, entonces prefiero hacerlo cobrando.
—Y si cobraras aquí, ¿cuánto querrías cobrar? —me preguntó.

Lo pensé un momento.

—18.000 al año.
—Es mucho —sonrió Dick, echándose para atrás en el sofá.
—Es lo que me ofrecen en el otro lado...
—¿Qué tendrías que hacer?
—Web.
—¿Y te gusta?
—Me gusta más la animación, pero necesito el dinero —contesté—. Y podría seguir aprendiendo animación en mi tiempo libre, porque realmente lo que aprendo aquí lo puedo aprender en casa perfectamente, puesto que estoy aprendiendo todo por mi cuenta y nadie me enseña nada. Me gusta tanto que no creo que fuese un problema.

Realmente, le vi interesado en mantenerme allí. Más tarde me informó de que, respecto a la idea que yo había preparado del anuncio televisivo para móviles de la empresa alemana, que por lo visto habían contestado el email, les había gustado la idea y, aunque ahora iban a cambiar el producto y la cosa se iba a retrasar hasta enero, tenían pensado ponerse en contacto con PUK. Tal vez eso tuvo algo que ver con que Dick quiera tenerme allí... No sé, pero me alegré. :-)

Para acabar la reunión, Dick me dijo que hablaría con Philippa, que es su madre y es la que maneja el dinero de PUK. Supongo que le va a preguntar cómo está la cosa como para hacerme contrato. No sé qué opinará ella, así que no doy nada por supuesto. Podrían ofrecerme algo, o tal vez no. Si me ofrecen algo interesante, tendré que pensarme más despacio si me voy o no. Todo está por verse.

Dick me dijo que volveríamos a hablar el martes, y me explicó cuidadosamente que mañana no podía porque tenía que ir a no sé dónde, y el lunes tampoco porque tenía una filmación en otro sitio.

—Vale, pero el martes sin falta —dije—, porque si tengo noticias del resultado de la entrevista, les diré que les doy la respuesta el miércoles.

(Luego ya me dijo Pauline que eso en Londres no se puede hacer, porque se buscan a otro. Que lo mejor es decir que sí, y luego decir que no, que te ofrecieron otra cosa mejor. Así que tomo nota.)

Dick me dijo que de acuerdo (seguro que espera hasta las seis y cinco del martes o algo así) y el resto del tiempo estuvo súper amable conmigo, me informó de lo del mail de la empresa alemana, tuvimos reunión (todos en PUK) para organizar la fiesta navideña y me gastó alguna broma... Tan amable que me sorprendió. Normalmente siempre se comporta como un tipo simpático y agradable, pero hoy me dirigió más bromas que nunca antes. Curioso.

Mañana, entrevista. Con una parte en alemán. Va a ser la caña. Me despido con un saludo alemán informal:

Tschüss!! :)

miércoles, 10 de octubre de 2007

Se avecinan cambios

Está claro que la pregunta de Dick de si "necesito la Travel Card" venía con segundas: el viernes ya me tocó ir a pasearme por todo Londres a hacer recoger el equipo para una filmación que tenían el domingo. Dick ni siquiera estaba en PUK, pero estaba claro que Amina obedecía órdenes cuando me pidió que fuera.

Ese día me lo tomé con filosofía. Tuve que ir en metro hasta Golders Green, y luego a Shepherd's Bush. Están bastante distantes uno de otro, pero bueno, lo dicho: me lo tomé con filosofía porque así conozco un poco otras zonas a las que de otro modo no iría. Además, aunque tenía que recoger bastantes aparatos, Amina me había dicho que volvería en taxi, porque era demasiado para llevarlo en el metro. Y así fue. Cuando ya había llegado a mi destino en Shepherd's Bush y había recogido el equipo (alquilan cámaras y objetivos y demás parafernalia), Amina llamó a un taxi por mí y el taxista me vino a buscar. Era un hombre etíope muy agradable. El viaje de vuelta en taxi duró dos horas. El taxista me decía que a partir de las cuatro era una hora terrible en lo que se refiere al tráfico londinense, así que se metió por todos los recovecos que pudo pero, aun así, tardamos dos horas en llegar a PUK. Estuvo bien, porque no era como ir en metro: desde el taxi podía verlo todo y, además, el taxista etíope comentaba de vez en cuando alguna cosa interesante acerca de los lugares por los que íbamos pasando. Me dijo, por ejemplo, que en Haringey hay una comunidad turca tremenda, y que todas las tiendas allí abren las 24 horas. También me contaba que el parque de Finsbury tiene fama de peligroso, así como Hackney, por temas de drogas y demás familia. Recuerdo que me preguntó si "tapas" era una palabra española. :-) Me hizo gracia el hecho de que, aunque aquí ofrecen "spanish tapas" en muchos sitios, mucha gente se cree que es un tipo concreto de comida, como la tortilla de patata o la paella. :-) A este taxista le expliqué un poco en qué consistían, para que al menos él lo sepa y se lo explique a otros pasajeros... :D También le pregunté por Etiopía, y me dijo que era muy desagradable estar allí porque las guerras no cesan. Me dijo que estaba contento en Londres, adonde había tenido la posibilidad de ir porque en Etiopía trabajaba en el aeropuerto y le habían proporcionado el billete o algo así (no lo entendí todo). Lo dicho, que el viaje de vuelta resultó entretenido. Y al llegar, Amina pagó de su propio bolsillo el dinero del taxi: 30 libras. Para flipar. Y el caso es que el viernes a última hora apareció Dick por allí (a eso de las seis menos cuarto) y no le dijo ni mú de devolverle el dinero ni nada... como a mí no me ha dicho ni mú de lo que me debe por cuidarle a los niños. De verdad que no tendría ningún problema en pedírselo... pero realmente tengo curiosidad por ver si sale de él en algún momento. Amina me dijo claramente que no sería así, pero tengo curiosidad y bueno, por 10 libras (no creo que me pague más que eso) no me voy a morir mientras espero.

El lunes Dick volvió a estar ausente todo el día. Y por la mañana Amina me dijo (también siguiendo órdenes) que debía ir a devolver el equipo alquilado al mismo sitio... y sin taxi. Eso ya no me gustó nada. Nada de nada. dick quería que fuéramos sólo Axel y yo (que somos los que no cobramos), y me negué en redondo: "O somos tres o no voy", dije firmemente. Y de ahí no me sacaron. Si éramos dos, entre ir a la estación y luego andar por todo el metro íbamos a rompernos la espalda, y no me daba la gana. Y punto. Les pregunté por qué no se cogía otro taxi, y la pobre Amina nos dijo que no podía, que ella no se podía permitir pagar 60 libras por otro taxi, porque no tenía tanto dinero allí. No hubo discusión al respecto, por supuesto, Amina no tenía por qué pagar eso, es ridículo. Y es lamentable que Dick no tenga algún dinero disponible para ese tipo de cosas. Lamentable.

Amina insistió en que Dick quería que sólo fuésemos dos, así que después de un rato de negarme y ver que no sabían muy bien qué hacer, le propuse llamar yo a Dick y decirle que de ningún modo pensaba ir si éramos sólo dos: era demasiado equipo para dos personas. Justo antes de llamar, vino Allan y me dijo: "Ya que te niegas a ir con todo esto, puedes ir tú a Golders Green a devolver este objetivo, y yo puedo ir con Axel a Shepherd's Bush a devolver el resto". Allan es el único al que Dick respeta un poco, supongo que porque es el más veterano: lleva once meses en PUK. Así que acepté y fui sola a Golders Green a devolver el objetivo, que iba guardado en un pequeño maletín muy cómodo de llevar. El resto seguía siendo demasiado para Allan y Axel, pero si ellos no protestan y les parece estupendo, allá ellos. Ese día me llevaban los demonios. No me gusta estar de recadera, para eso estoy en España. Un paseo, dos, vale. Pero ya van unos cuantos: que si al correo, que si al banco, que si aquí, que si allá... Además, la caradura de Dick, que se escaquea y pasa olímpicamente de las necesidades de la gente, me pone enferma. El lunes tenía tal cabreo encima que pensé muy, muy seriamente en irme ese mismo día y no volver, pero al final lo pensé mejor y me dije: "la próxima vez".

En cuanto llegué a PUK, le comenté un poco a Amina que no me parecía justo estar allí haciendo de recadera (en todo momento le hice saber que la culpa era de Dick y no de ella), y me dijo con la boquita pequeña que al día siguiente tenía que volver a Shepherd's Bush a devolver otra cosa más. Le dije que entonces el día siguiente sería mi último día en PUK. Ella me contestó que no me precipitara, y cuando yo protesté por el hecho de que Dick sólo quería que fuéramos Axel y yo porque no cobrábamos, Allan me dijo que, incluso si no cobrábamos, era un trabajo también. Asentí con excepticismo. Es posible que sea un trabajo... pero no para mí. También me dijo que lo de mandarme a recaditos era para usar la Travel Card. Ahí ya me dejó sin palabras. Pero bueno, después de un rato me calmé y decidí que no me iría de PUK al día siguiente... aún.

Pero ese día cambié de opinión y decidí hacer caso del consejo de César: ¿por qué no buscar un trabajo de web? Si tengo que perder el tiempo en PUK, puedo dedicarme a web en otra empresa, ganar dinero y en todo el tiempo libre que tenga dedicarme a lo que me gusta, que es animar y dibujar, hasta que sea lo suficientemente buena como para conseguir un trabajo (que todavía me queda mucho y no es nada fácil, hay que asumirlo). Con la mayoría de cosas de web me manejo bien, y si tengo que leer un manual, pues vale, pues lo leo, pero al menos me servirá para algo. Está bien perseguir un sueño, pero se puede perseguir de muchas maneras...

Así que ese día, lunes, cuando llegué a casa, me puse a preparar mi currículum para web y lo envié a un montón de empresas en Inglaterra, en Londres y fuera de Londres.

El martes fui a Shepherd's Bush sin protestar, y el resto del día estuvo muy tranquilo.

Y hoy tuve la primera llamada. Tengo una entrevista el viernes a las cuatro de la tarde. Buscan a alguien que sepa HTML (codificar a mano), que sepa Photoshop y que sepa Flash (esto me interesa especialmente porque me permite mantenerlo fresco, y lo piden en muchos sitios para animar personajes), y que sepa español y alemán. E inglés, claro. Afortunadamente, no sé cómo ha sucedido pero mi inglés ya es lo suficientemente bueno como para mantener una conversación bastante fluida, así que no creo que vaya a tener problemas en la entrevista... Pero sí los tendré con el alemán. Hace un año que no lo practico, y con el cuento de hablar inglés todo el tiempo el alemán se me ha ido por las alturas. Ahora mismo estoy escuchando la radio en alemán para ver si sigo entendiendo algo. No me piden un nivelazo increíble, pero sí ser capaz de mantener una conversación por teléfono. A ver cuánto consigo recordar entre hoy y mañana, porque lo que es ahora no soy capaz de hablar una palabra... Intentaré escribir una redacción dentro de un rato, y más mañana, que eso me ayudará. Por suerte, el español no tengo que practicarlo... jejeje.

El trabajo es para mantener webs que ya tienen plantillas hechas, así que no creo que sea demasiado comedero de tarro. Hacer banners, actualizar información... Esas cosas. Por lo visto, la empresa trabaja con firmas como IBM y HP, pero no sé exactamente lo que hace. Tengo que mirar la página web despacio antes de ir a la entrevista para enterarme. Y bueno, está situada en el centro-sur de Londres, muy cerquita de Harrod's y del Hyde Park (una hora de aquí en metro, tal vez) y el sueldo es jugosillo. A ver si me cogen. Aún no sé el horario ni nada, pero aquí nadie sale más tarde de las seis. :-)

Dick apareció hoy. Esperé unos minutos y luego le dije:

—Dick, tengo una entrevista el viernes a las cuatro, así que no puedo venir.
—Ah, vale... ¿Para qué es?
—Para un trabajo, por supuesto —contesté, como si fuera obvio, que lo es—. No puedo permitirme estar así, necesito un trabajo donde me paguen.

Se quedó un momento callado. Luego se echó hacia atrás en la silla y me miró.

—This really piss me off! —me dijo. No sé traducirlo exactamente, tal vez sea algo como "me toca los cojones", o algo así :-) —. Me has decepcionado, Marta.

Manipulador donde los haya. Me pregunto qué esperaba. Hace falta ser obtuso.

—Ok —le dije, encogiéndome de hombros. Pues anda que él a mí...
—Mañana vamos a hablar —dijo—. ¿Te parece bien a las once?
—Vale.

Luego me ignoró totalmente. No volvió a dirigirme la palabra, ni yo a él.

Al salir de PUK me llamaron de otra de las agencias. Aquí casi todos los trabajos que se buscan por internet se hace a través de agencias. Querían asegurarse de que estaba buscando trabajo y saber algún dato más, como el sueldo que buscaba y tal. A ver si hay suerte y salen más trabajos (por si no consigo este), porque me da que, tras la conversación de hoy y, sobre todo, la de mañana, no voy a durar mucho en PUK.

Saludos a todos y nada, el viernes ya os contaré.

Besotes.

martes, 2 de octubre de 2007

Las dickadas de ayer

La primera:

Tenía que pedirle la Travel Card a Dick, y va y me dice:

—¿La necesitas?
—Es lo único que puedo hacer el fin de semana —contesté.
—Y eso, ¿en qué ayuda a mi trabajo? —dijo.

Me quedé tan boquiabierta que no fui quién a decir nada. Para una cosa que me paga... Inmediatamente después, me firmó el cheque, con lo que deduzco que me la dejó caer para que me vaya haciendo a la idea de que el mes que viene tal vez no me la pague... lo que supondría que el mes que viene probablemente yo ya no vendría más por PUK porque no me daría la gana, básicamente. Otra opción es que me lo haya dicho para hacerme notar que "me está haciendo un favor". Risa me da.

La segunda:

—Marta, ¿qué tienes que hacer esta noche? —preguntó.
—Estudiar en mi casa —contesté. Ya lo estaba viendo venir, Ruth me había dicho que a ella también se lo había pedido.
—¿Qué te parece ganar un dinerín haciendo de canguro? Los niños van a estar durmiendo.
—¿De qué hora a qué hora?
—De ocho a once, más o menos.
—Podría hacerlo, sí. ¿Cuánto dinero? Eso es interesante —sonreí.
Se puso a hacer cálculos.
—25 libras.

Acepté. El dinero me venía bien, y pensé en llevar mi portátil para hacer cosas. Quedé en presentarme en su casa a las ocho menos cuarto, pero me perdí y no tenía ni su móvil ni su dirección (había ido una vez con Allan, porque está muy cerca de PUK), y acabé llegando a las ocho menos cinco o así, portátil en mano y con una sudada del quince. Me lo encuentro tan ancho, uno de los peques durmiendo y el otro viendo en la tele unos dibujos de Disney. Acabó marchándose cerca las ocho y media, enchufé mi portátil, me conecté a una red wireless no protegida, abrí el Moho, enredé con un par de herramientas durante dos minutos, me enganché a la escena final de Gallipoli, cuando Mel Gibson corre con esa música tan chula de Jarre, me volví a sentar en el portátil... y en ese momento llega la mujer de Dick. Las nueve en punto. Genial. Y para eso tanto rollo. Una chica majísima, eso sí, la mujer de Dick. Al final, lo único que hice fue tirar dos horas a la basura, porque a saber cuánto me pagará Dick (cuando aparezca, porque hoy no ha venido por PUK). Y cargar con el portátil y toda la pesca para media hora... Estupendo. Qué paciencia, señor.

La tercera y última:

A la hora de comer, tuvimos reunión Dick, Sophia y yo para hablar de un Newsletter que quieren hacer. En principio, la idea se reducía a una plantilla HTML para enviarla por correo. Me preguntaron si podría hacerlo para el quince de octubre. Contesté que sí, que claro. Pero entonces siguieron hablando: este enlace tiene que llevar a otra página y tal...

—Y esa página de destino... ¿también hay que hacerla? —pregunté.
—Esa es la idea —dijo Sophia, con cara de circunstancias.
—¿Y cuántas van a ser?
—Aún no lo hemos pensado.

Seguí oyéndoles hablar: metemos un artículo aquí, sólo el primer párrafo y luego en la de destino el artículo entero...

—¿Pensáis utilizar base de datos? —pregunté ya, a punto de tirarme por los suelos.
—Pues a lo mejor sí...
—Es demasiado para el día quince —repliqué rotundamente.
—No, bueno, la base de datos sería para dentro de dos o tres meses, cuando ya tengamos más artículos.
—Ahh...

Claro, cuando la página esté terminada en plan chapucero total y haya que cambiarla entera para adaptarla a la base de datos. La reunión terminó con la promesa de una nueva reunión en la que Dick me diría cuál será el contenido del Newsletter.

Pero luego me puse a pensar. De vez en cuando lo hago y tal. ¿He venido aquí a no cobrar por hacer algo que sé hacer suficientemente bien? No digo que sepa hacer las mejores webs del mundo, pero sé hacer webs. ¿Estoy aquí, gastando todos mis ahorros, para hacer gratis un trabajo que puedo hacer cobrando? Conclusión: tengo pensado negarme a hacerlo, al menos hasta que me paguen. Y si me echan, pues mira tú qué tragedia. Y es que para ellos es la caña, claro. Tienen una chica que les lleva algunas webs, supongo que como Freelance. Pero claro, ahora estoy yo, ¿para qué pagar?? ¡Es genial! Aquí empieza a parecerme que todo es así. A los recaditos nos mandan a los que no cobramos: a Axel o a mí, porque claro, como no cobramos tienen mucho más derecho a pedirnos chorradas. No pueden ir los que cobran, que esos tienen trabajo que hacer. Es lamentable.

Se me están ocurriendo ideas como la de quedarme en casa, buscar un trabajo a media jornada que me pague la renta y no me haga pensar, y en el tiempo restante currarme una demo reel o lo que sea. De momento, sólo estoy pensando. Pero que nadie apueste mucho por que me vaya a quedar aquí en PUK, porque podría llevarse una sorpresa. Esto no es plan de llevar una empresa. Lo que aún no tengo pensado hacer es volver a España. Eso ya lo haré cuando, o bien no tenga un duro, o bien mi inglés haya mejorado notablemente.

Si tenéis alguna opinión o sugerencia, soy toda oídos. :)

Saludinos.